Profesionales de Arquitectura cuestionan el Plan Estratégico La Plata 2030

El Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales de la FAU/UNLP emitió un documento que señala los riesgos la iniciativa del intendente Julio Garro. En ese sentido, objetaron la aprobación de emprendimientos inmobiliarios en zonas inundables y la falta de políticas para el acceso universal al hábitat

Por David Barresi

La administración municipal volvió a mencionar en reiteradas oportunidades durante el último mes al Plan Estratégico La Plata 2030 (PELP-2030), como paraguas para enmarcar algunos anuncios de gestión de diferente tipo: por un lado el referido a los avances en la construcción del megashoping de Camino Gral Belgrano y por otro en torno a la peatonalización de centros comerciales el último fin de semana en ocasión del Día de la Madre.

La gestión de Julio Garro lo menciona como una insignia que engloba sus políticas y que dirige el crecimiento futuro de la ciudad. En ese plano, todo se estaría realizando con una visión estratégica: desde la construcción de un mega emprendimiento inmobiliario en una vieja cantera, el corte de una calle para apuntalar el comercio local y hasta la advertencia de funcionarios del gabinete por la ocupación de tierras ociosas para viviendas en sectores inundables (en referencia a la mega toma de Los Hornos).

Sin embargo, el diagrama y los objetivos de este Plan no sólo no están del todo claros sino que tampoco cuentan con un consenso pleno entre algunos actores y actrices de peso en el estudio de la planificación de la ciudad. A los cuestionamientos que en su momento habían hecho los Colegios de Arquitectos y de Ingenieros por la falta de información sobre los avances del PELP-2030, ahora se sumó un documento emitido por Centro de Investigaciones Urbanas y Territoriales de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata (CIUT/FAU/UNLP), que advierte sobre múltiples falencias en el proyecto y sobre intenciones de otorgar rentabilidades a sectores inmobiliarios.

Los principales puntos del documento

El mencionado Plan Estratégico surgió en 2016 y está vinculado a la Iniciativa Ciudades Emergentes y Sustentables del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), a la cual tanto La Plata como Berisso y Ensenada están adheridas a través de un convenio de trabajo conjunto. El mismo está constituido por tres fases: primero el diagnóstico; luego la propuesta, estructurada en base a cuatro lineamientos estratégicos (ciudad compacta y multicéntrica; acceso universal al hábitat; ciudad sostenible y resiliente; y desarrollo económico productivo y regional); y por último la implementación.

El primer cuestionamiento que realiza el grupo de investigación de la FAU/UNLP es que la etapa de diagnóstico se realizó a través de una consultora privada extranjera sin antecedentes de trabajo en la ciudad (la española IDOM), en vez de incorporar a equipos de trabajo de la universidad que ya tienen experiencia en estudios territoriales y vasto conocimiento de la región.

“Por otro lado, a pesar de que en la fase diagnóstica el proceso contó con la participación de amplios sectores de la sociedad platense, la convocatoria no fue igual de amplia para la fase de propuesta, además que se desconoce el equipo técnico que lo llevó a cabo, lo que podría derivar en proyectos y modificaciones del Código de Ordenamiento Urbano no consensuados, desfavoreciendo iniciativas de visión integral que beneficien al común de la sociedad para una ciudad justa y equitativa”, indica el informe.

Además, apuntan también a las características del Plan, afirmando que se centra más en apuntar a la modificación del uso del suelo y características territoriales que a pensar primero la orientación socio-económica. “Con un Plan Estratégico no corresponde -ni por ley, ni por sentido común ampliar o modificar el uso del suelo o área urbana. Un Plan Estratégico debe procurar articular los objetivos de desarrollo socio-económico, fundamentalmente. Todos, o la mayoría de los Planes Estratégicos más conocidos, Barcelona por ejemplo, surgieron para el desarrollo social y económico, después y concomitantemente se vinculan con los Planes urbanos y territoriales o de Estructura”, señalan.

En ese sentido, advierten que la Municipalidad ya avanzó de hecho sobre algunos puntos, que incluso son contradictorios con los objetivos del plan. En particular, destacan el decreto 2219/19, firmado por el intendente Garro en octubre del año pasado -que modificó de hecho aspectos del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT)- cuestionado por disminuir el cuidado de  sectores protegidos de la ciudad y no contemplar el riesgo de inundaciones.            

“Los cambios realizados por la actual gestión municipal, desde el primero hasta el último demuestran los titubeos, irracionalidades o la direccionalidad que pueden tomar las decisiones a la hora de elegir hacia dónde crecer. Si se toman los lineamientos del Plan Estratégico, todos loables y dentro de los paradigmas vigentes desde el campo disciplinar del Urbanismo y el

Ordenamiento Territorial, veremos que los mismos son posteriormente desconocidos al momento de su implementación”, remarca el documento del CIUT.

A su vez, sobre el problema de la vivienda y el acceso justo al hábitat en la región, afirman que “no se diseñaron instrumentos y mucho menos se asignaron recursos en el presupuesto municipal. Y el Decreto ni las menciona, aun cuando existe la Ley 14.449/12 de Acceso Justo al Hábitat que promueve el derecho a la vivienda y a un hábitat digno y sustentable en la Provincia de Buenos Aires, y la ley Nacional 27.453/17 que reconoce cada asentamiento del territorio nacional con necesidad de aplicar una política socio urbana, y también La Plata”.

La otra iniciativa municipal que se objeta fue la polémica ordenanza que aprobó de forma exprés el desarrollo de 35 emprendimientos inmobiliarios, 14 de los cuales tenían riesgo de inundación. “Se aprobaron 35 expedientes a fines del 2018, que promovían, subdivisiones de suelo y/o regularizaban barrios privados localizados indiscriminadamente en cualquier sector del Partido, incluyendo zonas inundables. Recientemente, asistimos al anuncio de la urbanización de diversas cavas en la ciudad, como estrategia de regeneración de un pasivo ambiental, que esconden importantes negocios inmobiliarios y contradicen los criterios que se manejan a nivel internacional en relación a cómo recuperar estos sectores del territorio degradados y que han sido receptores de un alto impacto ecológico”, aseguran.

Por otro lado, también enfocan su crítica a la ausencia de políticas que pongan en valor y protejan el patrimonio urbano histórico de la ciudad, en referencia al casco urbano fundacional; y en la contradicción que implica el lineamiento de “potenciar diagonales verdes” cuando se avanza en reemplazo de calles adoquinadas por asfalto “ganando suelos impermeables y perdiendo absorbentes”.

Alertar y evitar

“Un plan fuertemente enfocado a la ampliación de zonas urbanas sin reconocer las condiciones de riesgo hídrico, en desmedro de suelo rural, y sin modelo espacial de desarrollo urbano- rural difícilmente pueda apuntar al desarrollo equilibrado del territorio. Más bien tiende a favorecer un ciclo sin fin: el de un suelo que se ocupa mecánicamente pero no se desarrolla, ni deja espacios de infiltración para la sostenibilidad. El Plan de Ordenamiento Municipal y/o Territorial debe adaptar y prevenir las inundaciones a futuro, en el mediano y largo plazo. El Plan Estratégico no es apto para guiar el crecimiento por extensión”, concluye el informe.

A su vez, los y las integrantes del CIUT explican que la idea de estas reflexiones es “alertar y evitar que en unos años estemos discutiendo un nuevo Plan Estratégico y no un Plan de Ordenamiento pensando que el municipio tiene un tema central que resolver: ‘que su suelo no es infinito’ y La Plata solo puede crecer, si es en extensión hacia Ruta 2, donde ya se ha ubicado una zona para Clubes de Campo y que arrasaría con la zona rural, además de ocupar zonas frágiles desde lo ambiental y el riesgo de inundación aguas abajo. No puede hacerlo, ni para el Noreste, que se ubica Ensenada, Berisso y zonas inundables; ni para el Sureste que se ubica la cuenca del Pescado y es Paisaje Protegido por ley, ni para el Noroeste que se localiza el Parque Pereyra. El suelo es finito. ¡Es el verdadero recurso estratégico que están obligados a hacer competir entre las actividades urbanas y rurales!”

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