Se aprobó el Presupuesto municipal 2019 y el aumento de impuestos

A pesar de las críticas del sector Pyme y la oposición, el oficialismo logró avanzar en ambas iniciativas claves para la gestión de Julio Garro. También se ratificó, con resistencias, la adjudicación del sistema de recolección de residuos a ESUR.

En la última y maratónica sesión del año del Concejo Deliberante, celebrada este miércoles en medio de las fiestas, el oficialismo consiguió sancionar proyectos clave para la gestión del Intendente Julio Garro, como son la Ordenanza Fiscal e Impositiva, el Presupuesto 2019, y la ratificación de la licitación a través de la cual la empresa ESUR volvió a quedarse con el sistema de recolección de basura.

Sin embargo, estuvo lejos de hacerlo con una anuencia plena de toda la oposición. El acompañamiento lo obtuvo a través de sólo 4 de los 12 concejales de los bloques adversarios: Gastón Crespo (GEN); Luciano Sanguinetti (Frente Renovador); Fabián Lugli y Miguel Forte (Bloque Justicialista).

Lo que primero se trató este mediodía fue la ordenanza Fiscal, la Impositiva y el presupuesto del Mercado Central, en el marco de una Asamblea conjunta de concejales y 24 mayores contribuyentes, que es el órgano que debe avalar o rechazar los aumentos impositivos.

El miembro informante de la Comisión de Hacienda fue el edil oficialista Julio Irurueta, quien explicó los pormenores de las ordenanzas. En ese sentido detalló la importancia que tienen en los ingresos municipales la Tasa por Inspección de Seguridad e Higiene (TISH) y la Tasa SUM, que explican el 49% y el 33% de la entrada total de dinero a las arcas comunales, respectivamente. Luego, le siguen mucho más abajo la Tasa por Patentamiento (7%); Publicidad y Propaganda (3%), y el resto en un 8%.

El aumento de la Tasa SUM será de entre 38% y 73%, pesando más en los sectores de mayor poder adquisitivo. En este punto, se realizó la aclaración de que al haber habido un revalúo de las propiedades realizado por ARBA en 2017 y que recién se fue actualizando la información en la comuna el año pasado, es difícil comparar con exactitud la magnitud de los incrementos.

Desde la oposición, Lorena Riesgo (del FPV-PJ, uno de los bloques que se opuso) hizo hincapié en la baja tasa de cobrabilidad de este impuesto, que pagan sólo el 56% de los platenses. “Hay muchísimos grandes contribuyentes que no pagan, se necesitan políticas más eficientes de recaudación”, señaló, y aseguró que con lo que ingresa por esta tasa no se llega a pagar ni la mitad de lo que sale el contrato con ESUR, la empresa recolectora de basura. Como respuesta, Irurueta asumió que era una tarea difícil elevar el número de contribuyentes de este tributo: “El contexto económico no ayuda, para aumentar la recaudación”.

Por su parte, Victoria Tolosa Paz (FPV-UC, otro de los bloques que rechazó los aumentos), argumentó que el aumento de la tasa TISH “del 57% promedio, impacta sobre los comercios, se los castiga”, y afirmó que la incorporación de la “mono-tasa” para pequeños contribuyentes (que simplifica los trámites y los valores para ese sector) afecta sólo al 2% de los comercios, por lo que señaló que se trata de un beneficio para un porcentaje ínfimo.

En tanto, algunos de los mayores contribuyentes también hicieron uso de la palabra, criticando los aumentos. Uno de ellos, Ricardo Gil, remarcó: “No vemos reflejado en los servicios la recaudación de estos impuestos. Por ejemplo, tomando como base 2016, el impuesto municipal subió primero 61% en un año, y si tomamos los dos años aumentó 98%. ¿Qué salario se incrementó en 98%? Hoy una familia tipo tiene un 20% de déficit mensual en su ingreso promedio comparado con los gastos que debería tener. Pido que se busquen maneras de incentivar la producción, el trabajo, y el poder adquisitivo”.

Por su parte, Elsa Shuster, integrante de la Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires, que estaba sentada al lado de Virginia Rodríguez (la otra concejal que votó en contra) fue categórica: “Este proyecto tributario realmente atenta contra el empleo y la actividad productiva regional. Si bien entendemos que es necesario aumentar las cargas tributarias y que los costos aumentan tanto para nosotros como para el ejido municipal, también entendemos que en este momento las Pymes la están pasando mal. Las cargas para mantener nuestros comercios, con la crisis, nos afectan sumamente por la baja del consumo y los aumentos de los costos de mantenimiento. Se necesita incentivar el empleo y la productividad regional”.

Finalmente la votación terminó para ambas ordenanzas (Fiscal e Impositiva) en 32 a 16 (contando los sufragios de los mayores contribuyentes, que fue idéntico al de los concejales que acompañaban). En tanto, en el conteo de votos sobre el presupuesto del Mercado Central, se agregó el voto en contra de Florencia Rollié quien desarrolló una extensa crítica a los valores de la carga y descarga del organismo, que “encarecen las frutas y verduras en al menos un 15% o 20%”.

Presupuesto 2019

Una vez finalizada la Asamblea de Mayores contribuyentes, comenzó la última sesión ordinaria del Concejo Deliberante, que rápidamente aprobó el Presupuesto 2019, con idéntica postura de los concejales opositores, es decir, con el acompañamiento de los cuatro mencionados anteriormente y el rechazo del resto.

Cabe recordar que la iniciativa presupuestaria alcanza los 9.950 millones de pesos, un 57% mayor a la de este año. Y tiene aumentos del 56% en Obra Pública, 70% en Seguridad, 57% en Desarrollo Social, 44% en Salud, y 60% en Espacios Públicos y Gestión Ambiental. Sin embargo, las críticas de los bloques opositores, expresadas en la voz de Tolosa Paz, señalaron que aún así las partidas para Desarrollo Social, Salud y Obras Públicas continúan ocupando un mismo porcentaje del total del presupuesto al que ocupan en 2018: 4%, 7% y 13% respectivamente. “No fortalece en absolutamente nada las áreas más sensibles en el marco de esta crisis económica”, dijo.

En ese sentido, remarcó que se trata de un “presupuesto dibujado”, ya que en los últimos dos períodos, por ejemplo, “se terminó ejecutando un 2,8% de ese 4% del total que le correspondía a Desarrollo Social, y lo mismo pasa en Salud, mientras que otras áreas como Secretaría de Gobierno o Secretaría Privada no se ven nunca perjudicadas”. A su vez, criticó que en las metas de la Secretaría de Desarrollo Social apenas se contemplaban 700 tarjetas alimentarias, calificando a ese número como exiguo ante la realidad de los barrios de la ciudad.

De igual manera, Riesgo señaló la desigualdad que implica que la pauta salarial para los trabajadores municipales es de un aumento del 20%, mientras que se aprobó que las empresas constructoras que hacen obra pública puedan actualizar sus precios a medida que avanza la inflación, cuestión que en el presupuesto no estaba expresada. “No figura de dónde va a salir ese dinero para la redeterminación de precios de la obra pública”, expresó.

A su vez, volvió a señalar que en la ciudad existe un 29% de desocupación en las mujeres jóvenes y recordó que “se aprobó en este Concejo Deliberante un programa de empleo para mujeres jóvenes, pero la información que yo tengo es que lo que el porcentaje ejecutado este año fue nulo”. Además, remarcó que no fue tomada la propuesta de la oposición de que el presupuesto de Salud sea intransferible a otras áreas y señaló que “este presupuesto no prevé ninguna política de desarrollo productivo”. En esa línea, Rodríguez, que es presidenta de la Comisión de Producción, también calificó como exiguo el proyecto para la Secretaría de Producción, que contará con 30 millones de pesos, de los que sólo $5 millones irán para el fomento de la actividad productiva.

Recolección aprobada

Por último, también fue aprobado el otro expediente clave para la gestión de Garro que fue la adjudicación a ESUR de la licitación del nuevo sistema de recolección de residuos. Como era de esperarse, los mismos bloques opositores antes mencionados se opusieron, junto a la edil oficialista Florencia Rollié, quienes volvieron a enumerar las críticas que venían manifestando desde que se aprobó el pliego licitatorio: prácticamente el sistema no cambia (ya que en la última adenda la empresa estaba obligada a empezar a colocar contenedores en centros gastronómicos y nunca lo hizo); no se fomenta la separación de residuos en origen; hay serias diferencias en los servicios que se brindan en los dos sectores en los que se separó la ciudad; y que la licitación estaba hecha a la medida de la empresa que iba a ganar, la misma que gestiona el servicio desde hace 40 años.

Comentarios

- Advertisement -