Tras una extensa jornada y después de escuchar las palabras del imputado, el jurado emitió su veredicto encontrándolo culpable por el delito de homicidio triplemente agravado. Festejos, gritos y llantos en las puertas de los Tribunales de Mar del Plata
Alrededor de las 20 horas abrieron las puertas de la sala de audiencia para escuchar el veredicto final. Judtih Aristegui, mamá de Luciano Olivera, ingresó acompañada de amigas y amigos de su hijo y otros familiares; se acomodaron detrás del atril de su abogado Gregorio Dalbón y del fiscal Fernando Berlingeri. En la sala de los Tribunales de Mar del Plata ya estaba el juez Fabián Gómez Urso, familiares del policía y luego lo entraron al imputado esposado, quien se sentó en el banquillo al lado de su defensora oficial y fue rodeado por cuatro agentes del Servicio Penitenciario.
Rápidamente, el juez ordenó el ingreso del jurado popular, quienes algunos estaban totalmente quebrados, y uno de ellos, elegido como presidente, leyó la decisión. Por unanimidad, encontraron al policía Maximiliano González culpable del delito de “homicidio agravado por ser cometido por un funcionario policial abusando de su cargo, por el uso de arma y por alevosía”.

El alivio para la familia de Lucho llegó. Judith, los amigos y el abogado se fundieron en un inmenso abrazo. “Lo logramos”, se escuchó de fondo. Mientras que el policía fue el primero en salir de la sala rodeado de su seguridad, y se escuchaba desde la vereda de los Tribunales: “se va acabar, se va acabar, esa costumbre de matar” en alusión a la cantidad de casos de gatillo fácil que se viven día a día en todo el territorio argentino.
“Llegó la justicia, la justicia que esperábamos”, dijo Judith al salir de la sala. Y agregó: “la perpetua la tuve yo desde el 10 de diciembre de 2021 para toda la vida, pero hoy la tiene González”. Se espera para las próximas semanas la última audiencia de “cesura” donde el juez establecerá la pena para el condenado.
La mamá de Lucho, acompañada también por otros familiares víctimas de la represión estatal, señaló que el resultado es para su hijo: “para que descanse en paz”. Y expresó: “Es una mezcla de sentimientos terribles. Mi vida sigue igual porque no lo tengo más y lo sigo esperando todos los días, pero no lo tengo más. Me lo sacó, me lo fusiló, me lo dejaron tirado como un perro toda la noche”.
Avanza el juicio por Luciano Olivera: hoy se espera el veredicto de los 12 jurados
Además, Judith recordó que todavía “queda el juicio por los encubridores”, quienes declararon como testigos durante este debate. Se tratan de los policías acusados de encubrimiento y falso testimonio: Nelson “Kiko” Albornoz, Kevin Guerricagoitía, Rocío Mastrángelo y Alejandro Cepeda.

NO FUE UN ERROR, NO FUE UN ACCIDENTE
La defensora oficial Sandra Nuccitelli planteó la hipótesis de que a su defendido, se les escapó el tiro. Durante todo el juicio, que duró cuatro extensos días, intentaron instalar que Maximiliano González no tenía la preparación suficiente para portar un arma.
Hasta en su propia declaración, el oficial echó culpas a las autoridades de la Policía Bonaerense para desligarse de su responsabilidad. ¿Se abrirá alguna investigación al respecto? Más allá de su versión, todos los oficiales bonaerenses tienen la misma formación para actuar ante determinadas situaciones y todos los que estuvieron presentes esa noche aprendieron muy bien a no decir la verdad. Ninguno le dijo a Judith lo sucedido con su hijo. Fue ella misma la que encontró el balazo en el pecho de Luciano.


En el próximo juicio contra los encubridores deberán dar las explicaciones correspondientes sobre el motivo que los llevó a ocultar lo sucedido. ¿Habrán cumplido ordenes? ¿Existe un manual para los funcionarios policiales sobre la impunidad?
Vale recordar que Judith y los amigos de Lucho fueron reprimidos por orden del jefe policial de Miramar, Edgardo Vulcano. El comisario, luego, fue premiado con la asunción como Jefe Departamental de Mar del Plata hasta que sucedió otro hecho de gatillo fácil bajo sus órdenes. Una brigada asesinó a Matías “Pitu” Paredes el pasado 6 de febrero. Aunque logró sostenerse durante seis meses, y supuestamente se corrió por “problemas personales”, dejó al menos una víctima en su gestión sin justicia hasta el día de hoy.
Cuestión que el delito de “homicidio culposo” planteado por la defensa de González no tuvo lugar. Y un poquito de justicia llegó para Luciano y su familia.
Más conocida como “Tefa”, nació en Mar del Plata en 1989. Trabajadora de prensa, periodista y Licenciada en Comunicación Social (egresada de la UNLP). Buscadora de la aguja en el pajar: le apasiona el periodismo de investigación. Trabajó en prensa institucional, en diversos medios privados de La Plata, y colaboró en medios alternativos como ANRed. Actualmente escribe notas vinculadas a los derechos humanos, política y cada tanto entrevista a personajes de diversos territorios. También integra el área audiovisual, En Foco, como productora periodística. Siempre redactando con las gafas violetas puestas. Desde 2018 forma parte de la cooperativa Pulso Noticias, donde aprendió a vender publicidad, gestionar pautas y hasta armar un gran escritorio en madera.



