Gatillo fácil: comenzó el juicio por Luciano Olivera

MÁS NOTICIAS

El adolescente de 16 años, jugador de fútbol, fue asesinado por el policía de la Bonaerense, Maximiliano González, en Miramar

Este martes dio inicio el juicio por jurados por el crimen del adolescente de 16 años Luciano Olivera en Miramar. Su mamá, Judith Aristegui exige la pena máxima para el policía Maximiliano Abel González, y espera la fecha para los próximos juicios a los oficiales encubridores que participaron esa madrugada.

Tras varias horas de elección final del jurado popular, a las 14 horas ingresó Judith a prestar declaración. Allí, por primera vez, despues de cuatro años y medio le volvió a ver la cara al asesino de su hijo. Con un ingreso totalmente restringido para la prensa y familiares de la víctima, declaró la mamá, luego tres amigos de Luciano -quienes estuvieron las últimas horas con él- y, por último, la tía.

Judith Aristegui, mamá de Luciano Olivera, pide justicia por su hijo a pocos días de iniciar el juicio contra el policía Maximiliano Gónzalez.

Este miercoles se esperan las declaraciones de los policías, acusados de encubrimiento, que estuvieron presentes esa madrugada junto a Gonzalez. También de los peritos intervinientes, y se mostrarán los chat que envió el imputado a su grupo de policías.

A casi cuatro años del asesinato, el juez Juan Facundo Gómez Urso del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N°1 de Mar del Plata fue el encargado de dar las instrucciones a los jurados. El fiscal encargado de la acusación es Fernando Berlingeri, quien fue designado para reemplazar en este juicio a Ana María Caro (con licencia por salud de la fiscalía descentralizada de General Alvarado) que estuvo en la investigación del caso.

Luciano Olivera tenía 16 años, jugaba al fútbol en Once Unidos, Miramar.

Judith Aristegui, quien tiene el patrocinio legal del abogado Gregorio Dalbón, convoca a que la acompañen durante toda la semana en los Tribunales marplatense. Se estima que el juicio finalice este viernes con el veredicto de culpabilidad (o no) emitido por el jurado.

Estuvieron presentes en los Tribunales de Mar del Plata familiares de otras víctimas de la policía bonaerense, como Laura Calampuca, mamá de Natalia Melmann; la hermana, cuñado y mamá de Matías Paredes, el joven ejecutado por una brigada de civil el pasado febrero; Alejandro Olmos, papá de Nahuel, torturado y asesinado en la subcomisaría Casino, y muchas organizaciones sociales.

¿QUÉ PASÓ CON LUCIANO?

El 10 de diciembre de 2021, Luciano Olivera estaba en el Anfiteatro de Miramar, en plena plaza del centro jugando un picadito con sus amigos -un lugar habitué de les jóvenes miramarenses- después de la cena de su club Once Unidos, y cuando regresaba a su en la moto comenzó la persecución que iniciaron los policías Ricardo Cafaro y Kevin Covelo. A llegar a la avenida 9 entre 32 y 34 se encuentra con un patrullero de frente donde viajan cuatro funcionarios policiales, entre ellos Maximiliano González quien le disparó en su pecho. También estaba Nelson “Kiko” Albornoz, Rocío Mastrangelo y Kevin Guerricagoitía.

Luciano tenía que volver a su casa para cuidar a su hermana menor, estaba a unas 10 cuadras, pero nunca llegó. Ese mismo día, Maximiliano González cumplía años y por lo visto, en sus horas de servicio en la Policía Bonaerense salió a “cazar”. El mismo día de los Derechos Humanos, los funcionarios policiales arrebataron una vida y destrozaron muchas otras.

Mural por Luciano Olivera en el Anfiteatro de Miramar, último lugar en el que estuvo con sus amigos.

A los pocos minutos que salió Luciano del “anfi”, los amigos escucharon un estruendo. Lo primero que imaginaron fue que Lucho había chocado o se había caído, pero cuando llegaron a la avenida 9 vieron que la camioneta de la Policía Bonaerense estaba estacionada en el medio de la calle y la moto de Lucho tirada. A partir de ese momento la desesperación y bronca la vivieron cada miramarense que se acercaba al lugar.

Una de las primeras personas en llegar fue su mamá, Judith, que corrió a abrazar a su “bebé”. Los efectivos -con su manto de impunidad siempre listo- le dijeron que había sido un choque. Pero la bronca y el llanto hicieron que pudiera saber la verdad. Ella tenía 32 años en ese momento. Mientras abrazaba a su hijo y discutía con los oficiales que pretendían que se vaya de la escena del crimen, pudo descubrir que su hijo tenía un disparo en el pecho.

Gatillo fácil: “Luciano en tus 18 años, siempre presente”

Rápidamente la versión oficial de los policías se desplomó. Fue un caso de gatillo fácil. La propia mamá quitó ese manto de mentiras con el cual se manejan los funcionarios policiales en connivencia con las autoridades de los gobiernos. Sergio Berni, el jefe máximo de la policía, ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, llegó enseguida a la ciudad balnearia para “poner orden” en sus filas. Ante semejante bronca e indignación el pueblo se manifestó en las calles, y la policía respondió con represión y hasta golpes hacia su mamá.

CÁRCEL COMÚN

El policía que disparó, Maximiliano González, se encuentra detenido en la Unidad 44 de Batán y está imputado por el delito de “homicidio triplemente agravado con alevosía” por ser integrante de las fuerzas de seguridad y haber usado el arma de fuego. Se sumó el agravante de haber disparo a una corta distancia, según los resultados del peritaje balístico fue a un metro aproximadamente.

Maximiliano Gónzalez, el policía Bonaerense acusado de “homicidio triplemente agravado”

“Espero que sea una justicia justa”, aseguró Judith a Pulso Noticias. Y agregó: “Si bien se merece una perpetua, la perpetua la tengo yo por no tener más a Luciano. Lo último que me queda es una justicia justa”.

Primeramente, se esperaban que los cinco imputados llegarán al juicio por jurado (elección del victimario), sin embargo, los otros cuatros esperaran otra fecha de juicio. Nelson “Kiko” Albornoz -el policía de mayor jerarquía-, quien manejaba el patrullero esa noche, se bajó del mismo y le pidió a Luciano que frenara la moto, estuvo hasta hace un año con prisión domiciliaria imputado por el delito “incumplimiento de deberes, encubrimiento doblemente agravado y falso testimonio”.

Mientras que Rocío Mastrangelo y Kevin Guerricagoitía están imputados por “encubrimiento doblemente agravado y falso testimonio”, y esperan el juicio cumpliendo sus funciones y portando un arma en la ciudad balnearia. Y el último oficial imputado fue Nahuel Alejandro Cepeda por el delito de “encubrimiento doblemente agravado y falso testimonio”.

“A pesar de que el encubrimiento no se juzgue en este debate, la declaración de los cómplices servirá para confirmar la trama mafiosa y la alevosía con la que fue atacado Luciano. Exigimos que la pena sea la máxima”, manifestó el abogado Gregorio Dalbón en declaraciones difundidas en la previa al juicio.

Judith, mamá de Luciano, (izq.) junto a otros familiares de víctimas de represión estatal.

Por último, Judith vociferó: “Pido justicia, pido que sean empáticos y vean la realidad de lo que le hicieron a Luciano. Desde hace cuatro años es una tortura día a día”. Y subrayó: “No quiero que esto siga pasando”.

Vale mencionar que desde la vuelta a la “democracia” hasta la actualidad las fuerzas represivas han asesinado a más de 10.000 pibes y pibas en todo el territorio de la argentina.

Avatar photo

Más conocida como “Tefa”, nació en Mar del Plata en 1989. Trabajadora de prensa, periodista y Licenciada en Comunicación Social (egresada de la UNLP). Buscadora de la aguja en el pajar: le apasiona el periodismo de investigación. Trabajó en prensa institucional, en diversos medios privados de La Plata, y colaboró en medios alternativos como ANRed. Actualmente escribe notas vinculadas a los derechos humanos, política y cada tanto entrevista a personajes de diversos territorios. También integra el área audiovisual, En Foco, como productora periodística. Siempre redactando con las gafas violetas puestas. Desde 2018 forma parte de la cooperativa Pulso Noticias, donde aprendió a vender publicidad, gestionar pautas y hasta armar un gran escritorio en madera.

spot_img
spot_img
spot_img