Corazón de Barrio Hipódromo: el Hogar que cedió terreno al Hospital

Se trata del proyecto “Ángel Azul” donde conviven unos 30 pibes y pibas. En pandemia se fueron a vivir al campo en Las Tahonas. Ahora decidieron ceder un importante terreno al Hospital Rossi. “Todo lo que nosotros podamos llegar a hacer para la comunidad, no puede ni acercarse a la necesidad de bienestar de quienes caen en el hospital publico hoy”, expresó el coordinador del Hogar.

El Hogar Ángel Azul y el barrio Hipódromo cuentan con una entrelazada historia particular y de profundo arraigo territorial. A pesar de eso las autoridades de la casa que durante más de 20 años convive para garantizar los derechos de unos 30 chicos y chicas, tomaron durante la pandemia dos decisiones muy fuertes.

Por un lado, desde el primer día de Aislamiento Obligatorio el año pasado y tal como contamos en esta nota, se decidió mudar el Hogar a una chacra del paraje Las Tahonas, en el Partido de Punta Indio, a 90km de La Plata.

Pero esta última semana, y tras algunos debates y emotivas asambleas, la particular institución benéfica decidió entregar las llaves al Estado, de un importante terreno que utilizaban situado justo enfrente del Hogar.

La historia del país, en la ciudad y el barrio

Hernán Améndola es el coordinador y la cara visible del Hogar Ángel Azul pero es uno más del grupo de personas que trabajan cotidianamente con y para los chicos y chicas, que conviven, gestionan y van de un lado a otro buscando nuevas oportunidades para el proyecto. En comunicación con Pulso Noticias explicó la historia del terreno que acaban de ceder al Hospital Rossi.

“Ese lote estuvo desocupado por más de 40 años y durante las asambleas barriales que se conformaron en el 2001 para “que se vayan todos”, que duraron poco pero se hizo un trabajo re bueno, la asamblea Barrio Hipódromo decidió entrar, limpiarlo, alambrarlo para hacer actividades sociales comunitarias”, resumió Hernán sobre los hechos que aún quedan rastros de organización autogestiva, barrial e independiente en los albores del 2001.

Finalmente, tal como sucedió con la mayoría de las asambleas del país, se terminaron disolviendo y, en este caso, la llave del terreno quedó para el Hogar Ángel Azul por ser la institución más cercana al predio.

“Desde el 2001 hasta ahora el Hogar lo mantuvo limpio, lo acomodó y realizó distintas actividad con la intención que se preservara de la mejor manera posible y de que no venga un particular a hacer edificios y esas cosas”, agregó Hernán sobre estos años a Pulso Noticias y contó que en ese lugar funcionó un ropero comunitario, un vivero-escuela de plantas nativas, talleres, capacitaciones. muchísimas actividades para el barrio.

Pero además funcionaba como patio para los chicos y chicas del Hogar. “Nosotros estábamos en una casa antigua que se fue remodelando y que no tiene espacio verde, los 10×40 que tiene el lote están construidos completamente, .entonces los chicos tenían la pileta y pasaban sus días ahí” rememora Améndola sobre el terreno que queda justo cruzando la calle 117, al frente del Hogar.

Sin embargo durante esos años de uso, también hubo rumores, algún tipo de presión de funcionarios respecto al lote, que linda con el Hospital Rossi en la misma manzana.

Finalmente, en una reunión entre quienes llevan adelante el proyecto del Hogar, tomaron la decisión: Por un lado “veíamos que seguir teniendo ese lote en el contexto de pandemia, con la crisis que pasa el sistema de salud”. Pero además, se agrega a estos fundamentos que el Hogar se convirtió durante la pandemia: “tenemos un proyecto de vida en la ruralidad, nos fuimos de la ciudad”. Con esta realidad, para este colectivo, sostener el espacio “era inviable”.

“Nos reunimos en asamblea quienes conformamos el Hogar y decidimos hacer la entrega voluntaria a Fiscalía de Estado. Principalmente porque hay una relación directa allí, siempre nos bancaron para que nos quedáramos y desarrolláramos las actividades del Hogar, pero además nos parecía una instancia para que se marcara la legalidad y quede todo claro”, explicó Hernán.

Finalmente el terreno queda en manos del Hospital Rossi: “No sabemos qué se va a hacer, esperamos que lo planifiquen de una manera coherente, que trabajen a conciencia”, agrega y resalta sobre la ubicación estratégica pero crítica del barrio. “Está el medio del barrio Hipódromo, sobre la calle 117 que es la primer bajada de la autopista hacia el centro de la ciudad, pero además es un barrio que está colapsado en desagües”.

Hogar de niñes de campo

“La vuelta a la ruralidad la veníamos amasando hace rato”, historiza Hernan respecto a la actualidad de 30 niños y niñas que de vivir en la casona del Hogar del barrio, desde marzo del 2020 se encuentran teniendo una vida de campo. “En contexto de pandemia nos fuimos para preservarlos y ahí nos dimos cuenta que directamente la ciudad es inviable, el crecimiento y desarrollo que tienen los chicos en este año y medio deja en evidencia que es el camino a seguir”, expresa del otro lado del teléfono Hernán con emoción y orgullo.

“Los chicos están muchos viviendo un sueño, van al colegio en bici, la dejan en la puerta del cole, están en relación constante con la naturaleza, tanto en la escuela como el hogar” resalta pero agrega que aún hay cosas por corregir: “es un lugar nuevo, se tejen nuevas redes, la conectividad es limitada”. Pero así y todo remata que “el cambio de salir de los ámbitos periféricos de las ciudades y llegar a una ruralidad como es Las Tahonas en el partido de Punta Indo, deja en evidencia que es el camino”.

El Estado y la palabra

Durante esta semana en la Fiscalía de Estado de la Provincia de 1 y 60, con la presencia de funcionarios de dicho organismo, autoridades del Hospital Rossi y del Hogar Ángel Azul, se rubricó la entrega del inmueble para ampliar las instalaciones del nosocomio.

Fabián Stachiotti, subsecretario en materia previsional y Derechos Humanos de la Fiscalía, explicó que “esta situación podría haber permanecido judicializada durante mucho tiempo, sin embargo, la firma del acta es la muestra de los valores que ambas partes poseen en tiempos complicados.

Para finalizar, en sus propias redes sociales, Hernán Améndola suele escribir sobre su vida privada pero también sus reflexiones acerca del proyecto de su vida: “Está situación de mierda que nos toca vivir, producto de este virus de mierda, nos hizo ver qué todo lo que nosotros podamos llegar a hacer para la comunidad, no puede ni acercarse a la necesidad de bienestar de quienes caen en el hospital publico hoy. Estamos viendo cómo día a día caen parientes, vecinos, amigos….la muerte es un día a día”.

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