La UNLP entregó el Plan de Reducción de Riesgos de Inundación

Foto: Prensa MLP

Setenta investigadores e investigadoras de 12 facultades terminaron de confeccionar un análisis pormenorizado de los riesgos hídricos de cada barrio de la ciudad. El plan incluye un protocolo de implementación y un manual para que toda la población sepa qué hacer ante un fenómeno climático como el del 2 de abril de 2013. Además, se proponen políticas de Estado

La ciudad cuenta a partir de hoy, por primera vez en su historia, con un Plan de Reducción de Riesgos de Inundación (PRRI) que brinda información inédita y clave para el desarrollo futuro del distrito. Fue realizado por la Universidad Nacional de La Plata a partir de un convenio firmado en diciembre del año pasado con la Municipalidad. Su implementación dependerá de la decisión política que tenga la gestión de gobierno que le toque asumir tras las elecciones del próximo domingo.

“El trabajo que le entregamos al Municipio consta de 3 capítulos: el diagnóstico, las propuestas a futuro sobre cómo manejarse ante una situación de emergencia y también cómo implementarlo”, explicó el ingeniero Pablo Romanazzi, responsable ad-hoc del proyecto y quien estuvo a cargo de coordinar a más de 70 investigadores e investigadoras de 12 facultades que trabajaron en la recopilación y generación de conocimiento para la elaboración del Plan.

La iniciativa partía de algunas premisas previas: La Plata es una ciudad que se ha inundado de forma severa varias veces en su historia, siendo la catástrofe del 2 de abril de 2013 la peor de todas; a su vez, los cambios en el régimen de precipitaciones desde los años ‘70 a esta parte hacen que la región sea más proclive a sufrir tormentas cada vez más intensas; y además, la forma en la que se ha urbanizado la ciudad sobre todo en los últimos veinte años -sin tener en cuenta para nada esos factores- agrava aún más el problema.

El informe entregado hoy en mano al Intendente Julio Garro contiene una serie de protocolos de prevención, emergencia y reconstrucción, que deberán cristalizarse en la creación de órganos específicos dentro de la estructura comunal para poder ser llevados adelante, en el otorgamiento de los correspondientes recursos (materiales y humanos, con la debida capacitación), y en la sanción si fuese necesario de ordenanzas o resoluciones para llevar adelante el Plan.

El Estado municipal deberá entonces estar equipado para responder ante un temporal severo, garantizando las herramientas necesarias de acuerdo a la vulnerabilidad de cada barrio de la ciudad. Precisamente el estudio logró identificar con un inédito nivel de detalle los peligros existentes en cada barrio, y qué necesita la población que allí habita en caso de una emergencia.

“Ahora todo esto tiene que ser validado por la población. Se ha trabajado a nivel de barrio por barrio, en todas las cuencas del partido de La Plata, y hay una zonificación manzana por manzana del riesgo”, destacó el ingeniero.

En ese sentido, agregó: “cada persona tiene derecho a saber el riesgo que corre en donde vive. Es importante que lo asimile, lo trabaje en grupo, en comunidad, y que obviamente se establezcan todas las medidas preventivas que se estipulan en el plan”.

De esta forma, Romanazzi se refería a los pasos que se deberían seguir a partir de ahora. El Plan cuenta con un manual específicamente diseñado para se enseñado en escuelas, instituciones, clubes de barrio o asambleas vecinales. La intención es que cada platense sepa las vulnerabilidades que tiene el barrio donde vive, y qué debe hacer o dónde debe acudir en caso de inundación.

“Pero también en este Plan hay propuestas a futuro”, indicó el ingeniero, apuntando a la responsabilidad del Estado en el ordenamiento urbano: “por ejemplo, qué hacer con las actividades frutihortícolas de la zona, o cómo organizar inteligentemente todo el espacio vacante para las nuevas urbanizaciones. Están modelados o simulados muchos escenarios posibles para la expansión de La Plata a futuro”.

“Es una herramienta importante, y está para ser utilizada. Nosotros hicimos una decena de pruebas simuladas de las miles que se pueden llegar a hacer, y eso ya no tiene sentido que lo hagamos nosotros solos. Lo importante es que lo hagamos con la población, que haya un consenso para llevarlo adelante. Lo mejor que nos puede pasar ahora es que este plan se convierta en un programa, en una política de Estado permanente”, remarcó.

De hecho, el PRRI, cuyos resultados pueden consultarse en el sitio https://quehacerlaplata.org/, incluye proyectos para el articulado de ordenanzas que deberán ser debatidas en el Concejo Deliberante. Entre ellos, se encuentra la creación del Programa Permanente de Reducción de Riesgo de Inundaciones; la creación del Ente de Gestión de Riesgo Hídrico de La Plata, Berisso y Ensenada; y la iniciativa para jerarquizar la Subsecretaría de Gestión del Riesgo y que pase a ser Secretaría.

El Ingeniero Pablo Romanazzi entregándole al Intendente Julio Garro el Plan de Reducción de riesgos de Inundación

Las zonas más riesgosas

Según explicó el responsable del proyecto, ya está disponible la información sobre cuáles son las zonas más vulnerables de la ciudad. “En la cuenca del arroyo El Gato y la cuenca del Maldonado, están las zonas de mayor riesgo. No solamente por la peligrosidad de la corriente, la velocidad y la profundidad de como corre el agua, si no por el grado de exposición que tienen las familias en esos sectores”, explicó.

“Una de las cosas que hace el plan es ponerle número a todo, un montón de estadísticas, un montón de información que se ha reunido, que es inédita, nunca se había trabajado así en una ciudad. Ahora, teniendo la tecnología disponible que mide los valores en tiempo real de los sensores de lluvia, nosotros podemos hacer simulaciones de hasta dónde va a llegar el agua”, afirmó.

En el proyecto aparecen analizados 350 barrios de forma pormenorizada. “La mayoría de los barrios tienen entre el 10% y el 20% de su superficie afectada por niveles altos y medios de peligrosidad por inundaciones”, señala el informe.

A su vez, agrega: “Si la línea de corte se establece en el 50% de la superficie afectada, entonces 28 barrios se encuentran en una situación difícil de alta peligrosidad (dependiendo por supuesto de la densidad poblacional, su exposición y la superficie total del barrio): 8 de esos barrios se encuentran en el centro comunal Villa Elvira, 3 en Ringuelet, 2 en Etcheverry, 2 en Villa Elisa, 2 en City Bell, 2 en Tolosa, 2 en Arana, 2 en Gorina, 1 en Los Hornos, 1 en Altos de San Lorenzo, 1 en Arturo Seguí y 1 en Melchor Romero.

La confección de todos estos datos llevó nueve meses de trabajo, y para modelar las hipótesis de distinto tipo de intensidad de tormentas se utilizó un software llamado FLO-2D, a través del cual se logró identificar manzana por manzana la peligrosidad de cada zona. Ahora, sólo resta que el Municipio invierta los recursos correspondientes en el desarrollo del Plan, que puede permitir a la ciudad ser menos vulnerable a los peligrosidad que una inundación severa puede acarrear.

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