¿Qué pasó el primer día del juicio por el travesticidio de Nicol Ruiz?

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Nicol Ruiz era una travesti que vivía en Los Hornos y que, un día de septiembre de 2022, intervino en una discusión que estaba teniendo su hermana con la pareja, Daniel Silbestrelli. Él la golpeó con un palo: el traumatismo le fracturó el cráneo y, luego, le produjo la muerte. Mañana, desde las 10 hs. es la segunda y última audiencia del juicio que definirá fue un travesticidio.

Cómo empezó todo

Oriana, la hermana de Nicol, conoció a Daniel mientras él estaba preso en la Unidad 36 de Magdalena y tenía salidas transitorias. Estuvieron noviando cerca de un año y cuando pudieron, se mudaron a una casa que les dio Reina, la mamá de Oriana, en Los Hornos, cerca de la casa de sus hermanas. Pero el vínculo se empezó a poner difícil. 

“Esa noche, Nicol intervino porque estábamos discutiendo y Daniel me ahorcó. Él me pegaba. Un día me tiró de la escalera. Otra vez me pegó en un ojo y me llevó al centro a comprarme maquillajes para que no se vieran los moretones. A mis hijas mellizas las ponía en penitencia y las hacía arrodillarse en el piso contra la pared hasta que a él se le pasara el enojo”, dijo Oriana cuando le tocó declarar en la primera audiencia del juicio, desde el Fuero Penal de La Plata. “Lo fui a ver a la cárcel porque él me amenazaba, decía que iba a matar a mis hijas, a mi familia. Él me mandaba a decir que quería que fuera a la cárcel y su mamá y su papá me llevaban”, agregó. 

Oriana denunció a Daniel hace poco tiempo. “Nunca dejó de mandarme mensajes”, dijo. Durante este tiempo, Daniel le escribió desde la cárcel, se hizo redes sociales falsas, le mandó videos y fotos y hasta amenazó a Valeria, la otra hermana de Oriana. “Nos vemos afuera”, le dijo en relación a la posibilidad de cruzarlas en la puerta de Tribunales. 

Según los testimonios del juicio, fueron las mellizas, que ahora tienen diez años, las que le avisaron a la familia qué era lo que había pasado. Habían visto discutir a Daniel y a Oriana desde el piso de arriba de la casa. Y también vieron cuando intervino Nicol.  

“Cuando Nicol ve que Daniel me está ahorcando, interviene. Y quiere llamar por teléfono a Verónica, nuestra otra hermana, pero no llega porque él le da una patada en el brazo y le saca el celular de la mano. Nicol era una persona muy flaquita, pesaba 45, 50 kilos y tenía el brazo lleno de fístulas, producto de la diálisis que se hacía tres veces por semana. No tenía fuerzas. Ella es quien agarra un palo y se lo tira, pero no logra pegarle. Y ahí es cuando él agarra ese palo y la golpea, tirándola para atrás. 

“Este muchacho era muy agresivo. Decía que Nicol era un puto de mierda. Me decía: ‘Usted, vieja de mierda, no tiene por qué meterse’”, dijo Reina, la mamá de Oriana, Nicol y Verónica al momento de su testimonio. 

Travesticidio

Silbestrelli está detenido y llega al juicio imputado por homicidio simple, que tiene una pena de 8 a 25 años de prisión. Pero la familia de Nicol y la fiscalía buscan que el homicidio sea considerado un crimen de odio hacia la identidad de género, un travesticidio, y buscan que se grave con el por el artículo 80 del Código Penal, lo que llevaría la pena a prisión perpetua. 

La fiscalía, a cargo de Martín Chiorazzi y el abogado de la familia de Nicol, Sebastián Bouvet, dicen tener los elementos para que ese pedido se concrete. Mañana, en la segunda y última audiencia del juicio, se escuchará el veredicto. 

Las pericias

Silvia Cabrera trabaja en la Asesoría pericial de La Plata y contó que, la causa que ella recibió era de una persona había tenido una insuficiencia cardíaca aguda, corrimiento de masa encefálica y un traumatismo en la cabeza que le había roto el hueso temporal izquierdo. Y que había sido atendida en la guardia del Hospital San Martín.

“Cuando llega al Hospital y le hacen una tomografía, ven que los hematomas que tenía se complejizan. Era una paciente con insuficiencia renal crónica; no era una paciente cualquiera en términos de traumatismos”, agregó Cabrera. Por la gravedad del traumatismo Nicol corría riesgo de vida. Era un traumatismo con “altísima mortalidad”. 

Cabrera también dijo que el hueso temporal es el hueso más duro del cráneo. Y que hace falta un elemento contundente con peso para provocar una fractura así; que a ese elemento había que aplicarle intensidad física. Un fierro, alguien arrojado contra el piso, una piedra. Una caída desde su propia altura no logra fracturar el hueso temporal. Es necesaria mucha intensidad. 

Mañana, desde las diez de la mañana, seguirá la audiencia con dos testimonios más: el de una amiga de Nicol, también travesti, que fue violentada por Silbestrini y la médica que hizo la autopsia del cuerpo de Nicol. Las organizaciones y activismo LGBTI+ van a volver a hacer una radio abierta afuera de Tribunales, en 8 entre 56 y 57.

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Traficante de stikers. Julia no se acuerda cuando decidió convertirse en periodista, pero a los 11 años escribió un cuento: un fideo de barrio armaba una revolución en la alacena para no morir en la olla. Ella cree que ahí empezó todo, y puede que tenga razón. Nació en Bahía Blanca, una ciudad donde hay demasiado viento, Fuerzas Armadas y un diario impune.
En 2012 recibió un llamado: al día siguiente se fue a Paraguay a cubrir el golpe de Estado a Fernando Lugo. Volvió dos meses después, hincha de Cerro Porteño y hablando en guaraní. Trabajó en varios medios de La Plata y Buenos Aires cubriendo géneros, justicia y derechos humanos. Es docente de Herramientas digitales en ETER y dio clases en la UNLP y en la UNLZ.
Tiene una app para todo, es fundamentalista del excel e intenta entender de qué va el periodismo en esta era transmedia.

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