“La contrarreforma laboral busca borrar derechos”, aseguraron desde el Sindicato de Prensa Bonaerense (SIPREBO). Rechazan la eliminación del Estatuto del Periodista planteado en el proyecto del Ejecutivo
La Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) y el Sindicato de Prensa Bonaerense (SIPREBO) emitió una declaración en rechazo a la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, la cual pretende derogar Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908) y el Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.
Esas leyes tienen una antigüedad de 80 años y son la base de los derechos de las y los trabajadores de prensa. Además, la principal defensa para garantizar la estabilidad laboral a pesar de los miles de despidos sufridos en la última década.
El SIPREBO convoca a movilizarse este jueves a Plaza de Mayo, salen a las 12.30 horas desde la sede gremial ubicada en calle 11 entre 39 y 40. “El llamado proyecto de ´modernización laboral´ es una amenaza grave contra nuestros derechos laborales más básicos”, expresaron a través de un comunicado. Y resaltaron: “Pongamos de pie la organización necesaria para defender nuestras conquistas históricas, el Estatuto del Periodista, la libertad de expresión y el fomento a la cultura y la comunicación”.
Para el gremio de prensa local “toda acción es importante”. Aquellos trabajadores y trabajadoras de prensa que no puedan asistir a la movilización pueden realizar asamblea en sus lugares de trabajo, hacer fotos colectivas o lo que se le ocurra para poner en agenda el rechazo a “esta reforma laboral regresiva”.
Además de la eliminación de los Estatutos mencionados anteriormente, el proyecto elimina el Título V de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, quitando recursos clave para el funcionamiento de proyectos en todo el país. “Ese artículo, casi perdido al final del proyecto, es un mecanismo que sostiene la arquitectura financiera del fomento a la producción cultural y a la pluralidad de voces. No se trata de un simple impuesto, sino de un modo de redistribuir recursos dentro de un ecosistema profundamente desigual. Permite que junto a los grandes grupos existan radios, televisoras, productoras audiovisuales y proyectos culturales a bajo costo. Eliminarlo no corrige una distorsión: desarma el sistema que busca equilibrar fuerzas”, señaló Juan Salvador Delú, presidente del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO).
Por su parte, Bianca De Toni, integrante de la Red de Medios Digitales aseguró: “Derogar el Estatuto del Periodista no solo precariza aún más a quienes están en relación de dependencia, sino que cercena un piso histórico para pensar el trabajo en los medios. Esta medida corre los márgenes en favor de los grupos más poderosos del sistema de medios y en detrimento de los derechos de lxs trabajadorxs. Quienes sostenemos la comunicación popular, cooperativa y comunitaria venimos peleando hace años por un reconocimiento legal y económico que, aun con limitaciones, permitía construir mínimos márgenes de sostenibilidad. Su eliminación profundiza las desigualdades”.
DECLARACIÓN DE FATPREN Y SINDICATOS DE BASE
Apenas diez días después de llegar a la Casa Rosada, el gobierno nacional presentó por primera vez su proyecto de supuesta “modernización laboral”. Detrás de ese nombre se esconde una regresión de un siglo en materia de derechos laborales, conquistas que fueron fruto de décadas de lucha de las trabajadoras y los trabajadores junto a sus organizaciones sindicales. Ese plan regresivo —que el gobierno logró aplicar parcialmente mediante la Ley Bases— es el que ahora pretende profundizar. Si lo aprueban, la vida de quienes trabajamos, tengamos un trabajo registrado o no, será muchísimo más difícil y estará más desprotegida. Esto no solo impactará en los trabajadores y trabajadoras nuevos que ingresen en la actividad sino también a quienes ya ejercen el oficio.
Para quienes trabajamos en la actividad periodística, este gobierno impulsa un ataque directo: de la noche a la mañana, sin mediar debate alguno, busca derogar el Estatuto del Periodista Profesional y el Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas. Estas normas, sancionadas hace 80 años, son la base de nuestros derechos y la primera línea de defensa para garantizar la estabilidad de nuestro trabajo. Permiten a cualquiera que trabaje en prensa, incluso sin el correcto registro, intimar a quien lo emplea para que se ajuste a derecho si incurre en algún tipo de fraude laboral y exigirle una reparación. Incluso si el trabajador o la trabajadora no quiere realizar una acción judicial, le otorga mejores condiciones para cualquier tipo de negociación. Estos son derechos que dan una protección especial para ejercer la tarea de informar frente a las presiones de los intereses políticos y económicos. No sorprende que incomoden a un presidente como Javier Milei, que fomenta abiertamente el odio al periodismo.
Además, el proyecto del gobierno deroga artículos de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, eliminando los gravámenes a las señales audiovisuales con la que se sostienen los medios públicos, medios comunitarios y micropymes. De este modo, con una misma norma el gobierno beneficia doblemente a las grandes empresas de medios: le quita derechos a quienes trabajan en sus compañías y las exime de impuestos que fueron pensados para posibilitar un arco de voces plural y democrático en la información. Paradójicamente, esas grandes empresas de medios son voceras de estas normas que flexibilizan aún más el trabajo periodístico pero se niegan sistemáticamente a discutir una modernización laboral en cada paritaria, cuando desde el sindicato promovemos regular la inteligencia artificial, el teletrabajo, las nuevas funciones. En pocas palabras, encontraron en este proyecto un negocio redondo.
Todo se agrava al ser una iniciativa con la que avanzan de facto. En los últimos dos años, ni el gobierno ni las empresas de medios pusieron en debate el Estatuto del Periodista, su vigencia o anacronismo. Tampoco promovieron ninguna discusión al respecto.
Nuestra suerte está ligada a la del conjunto de las trabajadoras y los trabajadores en la Argentina, a quienes este gobierno nacional nos convirtió en enemigos declarados. No existe otra explicación para la licuación de salarios y jubilaciones iniciada desde el primer día de gestión, con una devaluación que significó una transferencia brutal de recursos desde quienes trabajamos hacia los dueños de las empresas más grandes del país.
Más que nunca, vamos a fortalecer junto a las organizaciones y centrales sindicales la defensa de nuestro derecho a tener derechos laborales. Lo haremos ante el Congreso, ante el Poder Judicial y en las calles. Convocamos a nuestros compañeros y nuestras compañeras a participar, afiliarse y poner freno a la contrarreforma laboral.
Somos un medio de comunicación cooperativo que se conformó luego de los despidos ilegales en el diario Hoy y en la radio Red 92 de La Plata, sucedidos a principios de 2018.
Sin laburo y con la intención de mantener nuestros puestos de trabajo, un grupo de periodistas, correctorxs, fotógrafes, locutorxs, productorxs audiovisuales y diseñadorxs decidimos organizarnos de forma colectiva.



