Un estudio de la UNLP y el CONICET reveló cómo los cetáceos conquistaron los océanos y se transformaron en algunos de los animales más extraordinarios del planeta. La investigación aporta nuevas herramientas para comprender el impacto del cambio climático sobre estas especies.
¿Cómo un pequeño mamífero terrestre que caminaba sobre cuatro patas terminó dando origen a las ballenas azules, los cachalotes y las orcas? La respuesta a una de las transformaciones evolutivas más sorprendentes de la historia natural acaba de ser reconstruida por un equipo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el CONICET.
El estudio, publicado en la prestigiosa revista científica Nature Communications, reconstruyó por primera vez cómo cambiaron los modos de vida de los cetáceos a lo largo de los últimos 50 millones de años. El trabajo fue desarrollado por investigadores del Museo de La Plata, perteneciente a la Facultad de Ciencias Naturales y Museo de la UNLP, junto a especialistas del Centro Nacional Patagónico (CENPAT-CONICET).
La investigación analizó 127 especies actuales y fósiles de cetáceos, el grupo que incluye ballenas, delfines, orcas y marsopas. El objetivo fue reconstruir su “ecoespacio”, un mapa que permite entender cómo evolucionaron sus formas de alimentación, locomoción, comunicación, tamaño corporal y adaptación a distintos ambientes acuáticos.
Los resultados mostraron que el éxito evolutivo de estos animales no dependió solamente de la aparición de nuevas especies. La verdadera clave estuvo en la capacidad de desarrollar formas completamente nuevas de habitar el mar.
De caminar sobre la tierra a dominar los océanos
Los primeros cetáceos, conocidos como arqueocetos, todavía conservaban características de los mamíferos terrestres. Algunos podían desplazarse por tierra y utilizaban sus extremidades para impulsarse en ambientes costeros y estuarios. Aunque habían iniciado la transición hacia la vida acuática, aún estaban limitados por la anatomía heredada de sus antepasados.
El gran salto ocurrió hace unos 33 millones de años. Durante ese período aparecieron innovaciones que transformaron para siempre la historia del grupo. Surgieron las primeras ballenas con barbas, capaces de filtrar alimento del agua, y los antepasados de los delfines desarrollaron la ecolocalización, un sofisticado sistema basado en sonidos que les permitió orientarse y cazar en la oscuridad.
“Estas innovaciones abrieron oportunidades ecológicas completamente nuevas y son las responsables de caracterizar a los dos grandes grupos de cetáceos que existen actualmente”, explicó la investigadora Florencia Paolucci, integrante del equipo científico.
A partir de entonces, ballenas y delfines comenzaron una expansión sin precedentes. Durante millones de años ocuparon nichos ecológicos diversos y desarrollaron estrategias de supervivencia sorprendentes. Existieron especies con dientes gigantes, otras con hocicos extremadamente largos y formas de vida que hoy ya no existen.
Un hallazgo que desafía lo que se creía
Uno de los descubrimientos más relevantes del estudio fue comprobar que la cantidad de especies y la diversidad ecológica no siempre evolucionaron juntas.
Los investigadores detectaron que, incluso después de importantes extinciones, muchas funciones ecológicas continuaron existiendo porque otras especies ocuparon los mismos nichos. En otras palabras, los protagonistas cambiaron, pero los roles dentro de los ecosistemas marinos siguieron siendo desempeñados.
El trabajo también muestra que las grandes ballenas filtradoras atraviesan actualmente uno de los momentos de menor diversidad ecológica de toda su historia evolutiva. En contraste, los odontocetos —el grupo que incluye delfines, orcas y cachalotes— continúan mostrando una notable capacidad para explorar nuevas estrategias de alimentación y adaptación.
Ciencia pública para pensar el futuro
Además de reconstruir una historia evolutiva fascinante, la investigación aporta elementos clave para entender los desafíos ambientales del presente.
Los científicos concluyen que la evolución de los cetáceos estuvo profundamente influenciada por cambios climáticos y transformaciones de los ecosistemas marinos. Comprender cómo respondieron a esas modificaciones durante millones de años puede ayudar a evaluar su capacidad de adaptación frente a la actual crisis climática global.
Somos un medio de comunicación cooperativo que se conformó luego de los despidos ilegales en el diario Hoy y en la radio Red 92 de La Plata, sucedidos a principios de 2018.
Sin laburo y con la intención de mantener nuestros puestos de trabajo, un grupo de periodistas, correctorxs, fotógrafes, locutorxs, productorxs audiovisuales y diseñadorxs decidimos organizarnos de forma colectiva.



