El Día por dentro: precarización laboral y sueldos de miseria

El medio que dirige Raúl Kraiselburd ostenta una posición privilegiada en el mapa de medios local, pero sin embargo a su interior sus trabajadores y trabajadoras denuncian salarios que no cubren la canasta básica y paupérrimas condiciones de trabajo en medio de la pandemia

Los trabajadores y trabajadoras de los diarios El Día y El Plata -propiedad del mismo grupo empresario- comenzaron una campaña pública para visibilizar las pobres condiciones laborales y salariales que vienen enfrentando en esta coyuntura marcada por la pandemia.

Si bien trabajan para la empresa de medios que mayor estructura periodística y comercial tiene en la región y que sigue ostentando una posición privilegiada en el mapa de medios local, eso no se condice en absoluto con los sueldos que perciben ni con sus condiciones de trabajo.

La paritaria que rige los salarios de ambos diarios es la que corresponde al Convenio Colectivo de Trabajo 541/08, que desde el 8 de marzo de este año están discutiendo en el Ministerio de Trabajo de la Nación la Federación Argentina de Trabajadores de Prensa (FATPREN) y la Asociación de Diarios del Interior (ADIRA, en la cual un integrante de El Día, Fernando Cuello, ocupa el cargo de Secretario).

Lo cierto es que los ofrecimientos salariales de esta asociación de diarios vienen siendo extremadamente bajos en los últimos años, lo que ha motivado medidas de fuerza por parte de los gremios que integran FATPREN (entre ellos, a nivel local, el Sindicato de Prensa Bonaerense, SiPreBo).

Por solo poner el ejemplo más reciente, cabe remarcar que la inflación consolidada del 2020 terminó superando en un promedio de 6% al acuerdo salarial firmado el año pasado, situación que se suma a las pérdidas de los años anteriores. Según informó el SiPreBo, para este año en la negociación paritaria en curso ADIRA presentó una oferta para el trimestre marzo/mayo de apenas un aumento del 2% y luego la elevó al 5%.

“Sin embargo, la empresa podría dar un aumento extra a lo que se fija en las paritarias, y no lo ha hecho”, afirman los empleados y empleadas del Grupo El Día. En ese sentido, difundieron un cuadro comparativo que grafica lo crítica que es la situación: un redactor o redactora hoy está cobrando $20.275 por debajo de la canasta básica; a un reportero o reportera gráfica le faltan $28.051 para alcanzarla; mientras que alguien que trabaja en diagramación está $23.388 por debajo y el personal administrativo $28.318.

Ante los pobres ofrecimientos salariales de la cámara empresaria, los trabajadores y trabajadoras de la empresa que dirige Raúl Kraiselburd comenzaron el año pasado a entablar un diálogo directo con el directorio de la firma para reclamar aumentos salariales, bonos y recategorizaciones del personal, ya que muchos de ellos realizan tareas que exceden a lo que correspondería por lo que figura en su recibo de sueldo. Sin embargo la respuesta fue tan pobre como los sueldos: “sólo se han dado 4 recategorizaciones de las 16 que se solicitaron. Y de los otros reclamos no hemos obtenido ninguna contestación”.

Precarización hasta en pandemia

La situación de precariedad laboral en la empresa viene de arrastre: el personal se vino reduciendo en los últimos años, “ya sea por jubilaciones o trabajadores que renuncian en todas las áreas (administrativos, periodistas, fotógrafos, gráficos, talleristas, etc), y en muy pocos casos se han contratado nuevos empleados, por lo que quienes quedan trabajando deben asumir tareas extras”.

“En algunos casos, esas actividades que se abonan con horas extras o colaboraciones, pero la realidad es que esos montos también quedaron atrasados monetariamente”, remarcaron desde adentro.

En ese sentido, señalaron que el hecho de “que haya menos personal lleva a que haya que cubrir vacaciones, licencias y enfermedades de compañeros sin tener en muchos casos los francos correspondientes, que aunque se paguen, afectan la calidad laboral y de vida de los trabajadores. Estamos atravesando una precarización laboral importante”.

A su vez, explicaron que la sensibilidad empresarial ante la situación de pandemia fue nula. “Fuimos declarados trabajadores esenciales y las empresas no quisieron aplicar la modalidad de teletrabajo, por lo que la mayoría de los empleados (salvo personas mayores de 60 años y quienes tienen patologías de riesgo) continuamos yendo a trabajar todos los días, expuestos al riesgo de poder contagiarnos coronavirus. Tampoco se aceptó que se armaran grupos de trabajo alternos como medio de prevención de contagios”.

“Recién en agosto del año pasado, a los seis meses de comenzada esta crítica situación sanitaria, y por el contagio de un compañero, se armó e informó un protocolo institucional a los empleados, se repartieron máscaras protectoras, se distanciaron los escritorios de los trabajadores y se colocaron unas divisiones de hule entre los mismos. Estamos ante una segunda ola de covid y la posición de la empresa sigue siendo la misma”, afirmaron.

En ese marco, en lo que va de la pandemia, sólo en el área periodística han solicitado licencia sin goce de sueldo tres personas, dos están tramitándola y hubo tres renuncias. “El clima laboral es muy tenso y el desgaste lleva a muchos compañeros a irse de la empresa”, detallaron. 

Según una encuesta interna que realizaron, el 79,5% de los y las empleadas tuvieron que buscar otras fuentes de ingresos para poder subsistir. Mientras que el 53,1% tiene al menos dos trabajos, el 46,9% tiene más de dos; y en el 50% de los casos esos ingresos extra ya equiparan los magros sueldos del diario.

En estas condiciones, los trabajadores y trabajadoras de El Día y el Plata, enmarcados dentro del plan de lucha fijado por los sindicatos de prensa de todo el país, informaron que comenzarán a realizar “distintas medidas de fuerza para reclamar por un salario digno que como mínimo se equipare con la canasta básica alimentaria y por mejorar nuestras condiciones de trabajo”.

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