El Arzobispado platense pidió que Sidders no se vincule con menores

El ex cura del Colegio San Vicente de Paul fue denunciado penalmente por el delito de abuso sexual agravado. A principios de año fue trasladado a cumplir funciones en Misiones. La institución religiosa informó que el Arzobispo Víctor Fernández evitará dar opiniones públicas sobre el tema

El Arzobispado de La Plata emitió un comunicado de prensa en el que expresa la mirada y el accionar institucional tras la denuncia penal que se presentó el jueves contra el cura Raúl Anatolly Sidders por el delito de abuso sexual agravado.

Los hechos denunciados transcurrieron entre 2004 y 2007 en el colegio San Vicente de Paul, ubicado en diagonal 80 esquina 115 de La Plata, donde el sacerdote –íntimo amigo del ex arzobispo platense Héctor Aguer– aprovechaba su situación de guía espiritual para acosar, abusar y violentar a las y los alumnos de la institución.

Sidders estuvo a cargo de la escuela platense desde 2002 hasta principio de 2020, cuando fue trasladado a la ciudad de Puerto Iguazú (Misiones) para cumplir funciones como secretario del recientemente designado obispo Nicolás Baisi (ex obispo auxiliar de La Plata desde 2010) y a la espera de ser nombrado capellán del Escuadrón XIII de Gendarmería Nacional en Puerto Iguazú. En esa provincia hubo movilizaciones en repudio a su asunción.

En primer lugar, desde el Arzobispado platense remarcaron que “en caso de que la denuncia prospere, el sacerdote tiene derecho a defenderse”, y que la entidad religiosa “está a disposición para colaborar con la Justicia en todo lo que ésta requiera”. A su vez, señalaron que el mencionado Colegio tiene la “firme determinación” de “cooperar activamente con la Justicia según el derecho argentino, en orden a lograr un pleno esclarecimiento”. 

“Fuera de esta colaboración, el Arzobispo (Víctor “Tucho” Fernández) evitará emitir opiniones públicas, que pueden ser consideradas como una injerencia indebida o como un obstáculo a la tarea de la Fiscalía”, señala el comunicado.

Además, se indica que “a partir de la información recogida hasta ahora, el Arzobispo ha amonestado y reprendido al Pbro. Sidders para que evite todo lenguaje inapropiado, sobre todo ante menores de edad, y particularmente cualquier expresión referida a las mujeres que pueda interpretarse como menosprecio, discriminación o misoginia”. 

“Al mismo tiempo, por prudencia y prevención, y sin emitir juicios prematuros, ha recomendado al Obispo de Puerto Iguazú que no encomiende al Pbro. Sidders ninguna tarea en colegios o con menores de edad”, informó el Arzobispado.

En Misiones, la Iglesia dice que son “fake news”

En tanto, el Obispado de Puerto Iguazú (Misiones) salió en defensa del cura denunciado. En un comunicado de prensa afirmaron que de acuerdo a la información que poseen “se trata de noticias falsas (fake news) difundidas con la intención de armar un expediente judicial”.

Además, la institución religiosa cita una comunicación emitida por el Colegio San Vicente de Paul el pasado 7 de agosto, que cuestiona la denuncia penal afirmando que en la misma “se mezclaron narraciones referidas a distintas personas y a diversos momentos históricos y que las diferencias que se puedan tener con respecto al estilo, modo de pensar o de expresarse de un sacerdote no justifican acusarlo injustamente de cualquier acción”.

Justamente, Sidders fue denunciado en 2011 ante el Inadi debido a sus dichos misóginos y violentos en su programa de televisión en el canal local, “Ave María Purísima”. Durante una de sus emisiones, frente a niños y jóvenes que lo acompañaban, llamó a quienes habían participado de una movilización contra la violencia de género “loquitas”, “yeguas” y “chirusas”, que “pretenden matar bebitos que están por nacer”.

El ocultamiento y apañamiento de curas abusadores no es de extrañar dentro de la Iglesia Católica y la Justicia penal. Recordemos que el cura Eduardo Lorenzo se mató impune en 2019 y fue defendido hasta último momento por la institución religiosa; al igual que Héctor Giménez, quién está siendo cuidado en un geriátrico, mientras los sobrevivientes del Instituto Próvolo de La Plata esperan que la fiscal Cecilia Corfield avance en la causa.

Comentarios

- Advertisement -