Gabriel González fue asesinado en Villa Lugano, y esta madrugada denunciaron otro ataque contra un joven en el barrio de Constitución, quien pelea por su vida. La represión no cesa
En pleno mediodía del 25 de diciembre, donde el barrio 20 de Villa Lugano vociferaba música desde sus pasillos, la unidad especial de la Policía de la Ciudad ejecutó a uno de sus vecinos: Gabriel González de 45 años. Tenía dos hijos, era arquero del equipo de fútbol del barrio y pintor.
Enseguida se viralizó el video en donde se lo ve a González descalzo, sin remera y en malla defendiéndose de tres policías que estaban pegándole con las cachiporras. También se lo veía un amigo de él y su esposa. De repente arribó un patrullero, se bajó el policía del lado del acompañante, cargó su escopeta y le disparó a muy pocos metros a Gabriel, quien cayó al instante sobre la vereda. Su hermana y la vecina de la casa donde quedó tendido son enfermeras, se acercaron para asistirlo, sin embargo, los policías le negaron el paso. Su familia denunció dicho atropelló y que la ambulancia tardó alrededor de 40 minutos par trasladarlo al Hospital Peñeyro, más lejano que el ubicado a tres cuadras del lugar.

La primera versión de la Policía de la Ciudad fue -la misma de siempre- que hubo un enfrentamiento con vecinos quienes le arrojaron piedras y botellas, y González falleció por un impacto de arma blanca. El manual del encubrimiento e impunidad lo conocen muy bien.
Gracias a los vecinos y los familiares que denunciaron el asesinato por parte de los oficiales, describiéndolo como un nuevo caso de gatillo fácil, se logró obtener un informe preliminar de la autopsia y confirmar que a González lo mató la policía. Al día siguiente, el viernes 26 se movilizaron y exigieron justicia. El sábado llegaron los resultados del estudio el cual arrojó que la muerte fue por “lesiones por proyectil de munición múltiple en tórax y abdomen. Hemorragia interna y externa”.
La causa está a cargo de la jueza Laura Bruniard, del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Nº20, caratulada como “homicidio agravado”, y se supo que pasaron a disponibilidad a un oficial primero de la Comisaría Vecinal 8A, aunque no se difundió su nombre. Los policías que intervinieron son parte de la división denominada Unidad Táctica de Pacificación.
Tres tiros en Constitución
A 72 horas del crimen en Villa Lugano, este domingo al mediodía se conoció el ataque de un Policía de la Ciudad contra Leonardo Vargas en la intersección de las calles Salta y Constitución, quien recibió tres disparos y aún pelea por su vida en el hospital Ramos Mejía.
En ese mismo lugar, las y los vecinos se convocaron a la noche para exigir justicia y repudiar la represión del gobierno de Jorge Macri.
La activista Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR, el sindicato de las trabajadoras sexuales de la Argentina, denunció desde la protesta y en sus redes sociales lo sucedido. Según relató, hubo una pelea entre un pibe en situación de calle y otro que vive en un hotel familiar de la zona, un oficial salió de una pizzería y abrió fuego contra éste último.
“Tres balazos para dejarlo tendido en el asfalto. Gatillo fácil y limpieza social parecen ser el nuevo orden social. Hay vidas que para las fuerzas de seguridad son descartables, pero para nosotras no”, manifestó Orellano.
Según aseguró la activista a Pagina12, todavía no han podido verificar los datos de la persona gravemente herida en el rostro. “Es un pibe que vivía en uno de los hoteles de la zona, así que estamos intentando ver si la dueña del hotel nos puede pasar datos para comunicarnos con su familia”, explicó.
En tanto, desde CORREPI señalaron a LaVaca: “En estos 8 años el total de casos de gatillo fácil de esta fuerza abarca a 168 víctimas. En los dos primeros años del gobierno de Jorge Macri, el total de asesinatos por la policía porteña es de 44 en todas las modalidades: gatillo fácil, intrafamiliares y muertes en cárceles y comisarías”.
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