Café Najnudel: la reinvención de los profes y el sedentarismo infantil

El domingo pasado se emitió la primera edición del Café Najnudel, una serie de charlas con diferentes personalidades y profesionales del deporte

Por Manu Bikauskas

Los disertantes fueron Josema Castro Belmonte, Director de la Escuela de Entrenadores de la Federación de Murcia y miembro de la junta directiva de dicha institución; Daniel González, quién es profesor de educación física y preparador físico de básquetbol, ciclomotorista y especialista en deporte escolar; Pablo Genga, profesor de Educación Física y entrenador de básquet. Co-autor del manual de mini-básquet de la CABB. El encuentro fue mediado por Gustavo De Benedetti, Coordinador Deportivo de la APdeB y entrenador de básquet. 

Debido a las dificultades para encontrarnos, por las razones de público conocimiento, se realizan estas charlas, precisamente el eje que repasaremos, refirió al contexto de pandemia que estamos atravesados, relacionado con el sedentarismo infantil en el marco del mini básquet. 

Daniel Gonzáles, comenzó aclarando: “Ya teníamos un problema de déficit de movimiento antes de la pandemia, todo me hace suponer que si no salimos rápido de esto y no hacemos gustar el movimiento esto se va a agravar más. No es tremendista, sino que la experiencia motriz se va a trastocar, si rápidamente no los sacamos de su zona de confort y le demostramos que lo importante es el movimiento como necesidad.” 

Pablo Genga, profundizando lo dicho por Daniel, dijo: “le llamo la tormenta perfecta que vive en nuestros chicos. Cada club busca de hacer su metro cuadrado lo más rentable posible. Vemos que los chicos son hipotónicos, no tienen niveles de fuerza adecuados, las escuelas no aportan mucho movimiento, porque están temerosas a que algún chico se lastime. Chicos acostumbrados a mirar la nuca del compañero que está sentado adelante, hábitos alimenticios muy vinculados a la comida chatarra y etiquetas sociales en las cuales los adultos no nos damos cuenta, pero muchas veces les estamos diciendo a los nenes, que se queden quietos. Si en todo esto, en toda esta tormenta, los chicos aún tienen ganas de moverse, realmente es un milagro.” 

Hablando de que el 40% de los chicos, en el país, sufren algún tipo de obesidad, Pablo, refirió a que en países considerados potencias tienen el sedentarismo infantil en sus agendas de prioridades relacionadas al mini deporte: “¿Nosotros lo tenemos como algo prioritario? Esta falta de movimiento que tenemos en las escuelas ¿Nosotros vamos a hacer oídos sordos en los clubes? O vamos a tomar la posta y decir que no le puedo enseñar a un chico que no puede encadenar la habilidad correr y saltar o que no tiene una fuerza en la zona media que permita sostenerse en equilibrio. Me parece que hay que ordenar las prioridades y hay que seguir enseñando básquet, pero hay que atender el déficit motriz con los que recibimos a los chicos.” 

A todo esto, Josema Castro, aporta: “vamos a preparar sociedades divertidas para que no se lo deje, para que vayan al papa y a la mama, que tienen miedo que el niño vuelva a entrenar, que vaya diciendo lo divertido, lo bien que se lo ha pasado en el entrenamiento, y ya tendremos más tiempo para readaptar objetivos, de enseñar técnica y táctica. Si nos centramos en objetivos demasiados complejos puede ser que el niño se aburra y lo deje, vamos a lo más sencillo, vamos a reinventarnos”

Refiriéndose a la educación física, en las escuelas secundarias de diferentes provincias del país, Daniel  hace referencia a la que: “evidentemente es educación deportiva, pero cuando ustedes ven la insuficiencia, nos encontramos en la escuela dando básquet y en básquet dando educación física. Lo que debería ser es que educación física diera educación física, con el tiempo necesario para que se puedan dar el desarrollo motor, físico, perceptual. Pero hasta que eso llegue tenemos que hacer estas adaptaciones que pide Pablo, porque si no le estamos haciendo un mal al chico”

A lo que Pablo agrega: “Ahora, en el mientras tanto, tenemos que convencer, metiéndonos en políticas deportivas, en gestión deportiva, algo que parece que no es nuestro y tiene que ser nuestro. Por otro lado, no tenemos que dejar de enseñar, sino va a pasar el tiempo y los chicos van a tener las mismas falencias. Entonces creo que tenemos que agudizar la creatividad, para las tres horas que tenemos, hacerlas rendir. ¿Cómo? Con didáctica, si tengo un ahora, bueno, tiene que ser de impacto motriz, basta de chicos en filas, basta de chicos esperando, planifiquemos de manera tal, que la hora de práctica, hagámosla rendir como una hora real. Es por un lado convencer, sin dejar de hacer lo que tenemos que hacer.” 

Josema, aclara lo que diferencia la educación física con: “un deporte que han elegido y que tenemos que enseñarle que va aumentar su salud, va a hacerle que se lo pase bien, pero luego, queremos competir y queremos enseñar que los niños compitan. Una cosa es que se lo pasen bien y otra es que compitan, lo mejor es que competición y recreación pueden y deben estar unidos.” 

Tras una pregunta realizada por uno de los oyentes, Pablo reflexiona sobre la reinvención de los profes con la tecnología: “Creo que aprendemos por necesidad, esta cuarentena nos generó la necesidad de aprender a utilizar las nuevas tecnologías como un recurso pedagógico, didáctico. Ahora, no termina en el uso de la herramienta, que es positivo, me parece que el segundo paso es aprender sobre la didáctica de la enseñanza a través de la virtualidad, que no es la educación presencial adaptada a un formato digital, estamos hablando de otro idioma. ¿Es lo ideal? No, lo ideal sería hacerlo en el gimnasio pero tenemos que establecer un equilibrio entre lo ideal y lo posible”

Daniel, finalizando el tema, retoma el eje de reinvención agregando que: “quizás sea más difícil pero mucho más útil, aprender todas estas aplicaciones, que ellos nos enseñen y usarlo para hacer tareas diferenciadas, sobre todo en la escuela donde tenemos chicos con una gran diversidad. Si hay una gran diferencia que yo veo entre la escuela y el club, es que la escuela debe armar individuos competentes para que el club pueda trabajar con la competencia.”

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