El arzobispo Fernández negó todo diálogo con víctimas del cura Lorenzo

Foto: La Izquierda Diario | Pulso Noticias

En el tradicional Tedeum por los 137 años de La Plata, el jefe de la iglesia católica local habló de “integración”. Monseñor apuntó contra Juan Pablo Gallego, abogado querellante contra el cura Eduardo Lorenzo, acusado de abusos sexuales y corrupción de menores. La respuesta del letrado

Por Estefanía Velo y Daniel Satur*

Como cada 19 de noviembre, las máximas autoridades políticas, eclesiásticas y hasta judiciales se reúnen en la Catedral de La Plata para celebrar el aniversario de la capital bonaerense.

Este martes, sin la presencia de la gobernadora María Eugenia Vidal (una habitué de esas homilías) y con muy poca concurrencia de feligreses (el templo estaba casi vacío), el arzobispo local Víctor “Tucho” Fernández habló de la necesidad de “integración” en la ciudad.

“El gran desafío para nosotros es que todos los ciudadanos sean de primera”, dijo monseñor durante la misa que comenzó a las 11 de la mañana. Y resaltó que hay que reconocer a la otra persona como un sujeto de derecho.

Sin embargo, el amigo íntimo del Papa Francisco -quién leyó varias palabras del Sumo Pontífice durante la ceremonia- parece considerar de segunda o casi de tercera a quienes denuncian los abusos sexuales en la Iglesia por parte de curas y “laicos comprometidos”.

Indiferencia y desprecio

Al frente del altar, “Tucho” habló de inclusión. Pero rápidamente, al finalizar la misa y salir del templo, confirmó su voluntad de evitar tener contacto con los sobrevivientes de los abusos sexuales del excapellán del Servicio Penitenciario Bonaerense Eduardo Lorenzo.

Es más, poco antes de las 11 sobrevivientes de abuso eclesiástico, familiares y activistas se concentraron en las puertas de la Catedral con una bandera naranja que rezaba  “¡Basta de abusos sexuales eclesiásticos! #LorenzoPresoYa”. Bandera que ya había sido expuesta frente a la parroquia Inmaculada Madre de Dios de Gonnet, donde Lorenzo vivió hasta hace una semana.

Pero pese a la vistosa manifestación (que fue cubierta por muchos medios) ningún representante de la curia siquiera intentó acercarse a conversar, en una clara actitud de indiferencia y desprecio.

Al finalizar el Tedeum, “Tucho” Fernández  fue consultado por periodistas de FM Cadena Río y de LaBuenaInfo.com sobre el caso Lorenzo. Y allí dejó una posición clara de sobreprotección al victimario. Contó que al hacerse cargo del Arzobispado de La Plata (en 2018) se enteró que la causa contra Lorenzo había sido archivada en 2009, pero como le “llegaban cosas” -no dijo cuáles- decidió abrir una “investigación complementaria para asegurar que no sea una persona peligrosa”.

Pese a ser con acceso libre, la Catedral estuvo semivacía durante el Tedeum. Foto: La Izquierda Diario | Pulso Noticias

Fernández agregó que en aquel momento habló con Lorenzo y le pidió “su versión” de los hechos denunciados. Obviamente el cura le dijo lo que quiso y parece que para el arzobispo le pareció suficiente, ya que desde entonces prefirió evitar todo contacto con las y los denunciantes. ¿Por qué será?

Como se sabe, los delitos sexuales en la Iglesia han explotado en todo el mundo. Así fue en Estados Unidos, en Australia, en Irlanda y en Argentina. Así, ante la visita del Papa a Chile, cientos de sobrevivientes chilenos se manifestaron el año pasado contra las complicidades eclesiásticas, en una movilización que fue también ninguneada por la jerarquía católica.

En sintonía con la línea vaticana, el líder máximo de la iglesia platense afirmó que las resoluciones ante los delitos sexuales cometidos por sacerdotes tienen que ser resueltos por el Papa. “Así como nosotros le mandamos todo a la fiscal (Medina), le pedimos ahora que nos dejara tomar vista de las declaraciones de los testigos que han aparecido en estos últimos meses”, señaló. Y agregó que “una vez que la fiscal termine” consultarán y mandarán “todo a Roma, porque estos casos están reservados allá”.

De paso, el arzobispo insistió con un discurso de confrontación con el periodismo que difunde la voz de las víctimas. “Muchas veces lo que aparece en los medios no es exactamente lo mismo que declaran las personas”, manifestó ante periodistas, en línea con la denuncia realizada en marzo último por el propio Lorenzo ante la UFI Nº6 de Marcelo Romero (amigo del Arzobispado) contra medios, sobrevivientes y testigos, acusándolos de montar una campaña en su contra.

El abogado

En sus declaraciones periodísticas, Fernández también cargó contra el abogado querellante Juan Pablo Gallego. “No sé por qué el abogado dice que nosotros no queríamos entregar la información (del caso Lorenzo ante la Fiscalía). Yo tengo los sellos de la mesa de entrada, tengo todo. Así que eso que dice el abogado no es cierto”.

Y aclaró que prefiere evitar el contacto con los denunciantes porque hay “dichos del abogado que levantan sospechas”. Concretamente dice que Gallego “dijo que yo les he mandado cartas documento a las víctimas o que las he hostigado. Yo no he mandado ninguna carta”, afirmó.

El abogado Gallego afuera de los Tribunales penales de La Plata. Foto: La Izquierda Diario | Pulso Noticias

Sin embargo el 14 de febrero, poco antes de que la causa fuera desarchivada por la fiscal Medina después de diez años, el vicario judicial Javier Fronza (cura encargado de los asuntos legales internos de la Iglesia) le envió una carta documento a Julio Frutos, padrino del denunciante Diego Pérez. Allí se afirmaba que “la embestida contra la persona del padre Lorenzo” es una embestida contra “la Iglesia toda”. Como se sabe, ningún vicario escribe nada sin la supervisión y la aprobación de su autoridad, en este caso el arzobispo.

Fernández también les dijo a las y los periodistas que él está tan interesado en el curso de la causa que hasta envió “dos personas de acá que son especialistas a tomar vista de todo”. Una de esas personas es, justamente, Fronza.

Para el letrado Gallego, “el Arzobispado no solo tomó contacto con posibles víctimas sino que interfirió e interfiere en la investigación penal seguida a Lorenzo, llegando al absurdo de señalar que ha asignado a dos expertos para acceder a la causa, como lo hicieran en 2008 para beneficiar a Lorenzo. El Arzobispado no es parte en la causa y su única obligación es cooperar con lo que la justicia le solicite y proteger a las víctimas actuales y a las potenciales”.

Todospoderosos

La causa judicial está en la UFI Nº1, a cargo de la fiscal Ana Medina, quien sigue sumando testimonios sobre los delitos cometidos por Lorenzo pero todavía no ha largado ninguna medida determinante para el futuro de un sacerdote que hoy tiene tareas en Cáritas La Plata y sigue en contacto con menores. Aunque Tucho Fernández asegure que se lo prohibió, ¿quién vigila que Lorenzo no abuse de niño o adolescentes?

Los lazos de los poderes eclesiástico, político y judicial son evidentes. No olvidemos que la fiscal Medina archivó de manera veloz esta causa en 2009. Y vale decir que este martes, en la Catedral y frente a Tucho Fernández, estrecharon saludos fraternales el intendente Julio Garro y el procurador general de la provincia de Buenos Aires Julio Conte Grand (jefe de todos los fiscales bonaerenses como Medina).

Romero es quien ordenó en 2009 el allanamiento a la casa de una familia de Gonnet por supuestas “amenazas” y envío de mails con “mensajes extorsivos contra el cura Lorenzo”. Esa causa la inició el propio cura denunciado de abusos sexuales. Hasta el día de hoy, pese a haber sido recientemente sobreseídos (por la presión social ante una causa escandalosamente armada) esa familia sigue esperando que se les devuelva la computadora que Romero les secuestró sin ningún justificativo.

Una producción de La Izquierda Diario y Pulso Noticias.

ACÁ PODÉS SEGUIR TODA LA INVESTIGACIÓN DE EDUARDO LORENZO, EL CURA IMPUTADO POR ABUSOS SEXUALES AGRAVADOS

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