¿Dónde está Miguel?: nueva vigilia en la Comisaría Novena

Se realizó este sábado 17, desde la tarde hasta la madrugada como desde hace 26 años. Sigue en pie la exigencia a la fuerza policial de 5 y 59 para que rompa el encubrimiento y permita encontrar los restos del estudiante de periodismo secuestrado, torturado y asesinado en 1993. “Aún no puedo entender tanta maldad”, expresó Rosa Bru

Como todos las noches del 17 de agosto familiares, amigos, compañeros y militantes sociales se plantan en la puerta de la Comisaría 9° y ante la mirada incómoda de los oficiales, realizan el acto en conmemoración de la desaparición de Miguel Bru, el joven que hace 26 años fue secuestrado, torturado y asesinado por la policía bonaerense de ese destacamento. 

Radio abierta, grupos de música, videos, comida, “y lo principal es exigir justicia, porque si alguien de ahi dice donde está Miguel y lo encontramos, haremos justicia”, expresó conmovida su madre, estandarte de la lucha contra el gatillo fácil, Rosa Bru, en comunicación con el programa Rap de las Hormigas de las mañanas de FM Radio Futura. La actividad se realizó ayer en esa comisaría de calle 5 y 59 entre las 19 hs y las 2 am. 

Cuando Miguel Bru fue detenido por la policía el 17 de agosto de 1993, el estudiante de periodismo tenía 23 años. Semanas antes ya había sido hostigado por la fuerza policial, razón por la cual él denunció a los efectivos, hasta ser secuestrado cerca de Bavio. Tras un largo juicio, en 1999 se condenó a perpetua al ex subcomisario Walter Abrigo (murió preso) y al sargento Justo López, por el homicidio y desaparición; también fueron sentenciados el ex comisario Domingo Ojeda y al ex oficial Ramón Ceressetto por encubrimiento. 

Rosa Bru, quien no ha parado de buscar, luchar, preguntar, exigir, movilizarse y solidarizarse con otros casos de víctimas policiales en La PLata y en todo el país expresó durante la entrevista radial que conserva “la impotencia de no saber dónde está, y de no poder entender tanta maldad”. Lo cierto es que el cuerpo de su hijo nunca pudo ser encontrado, ni tampoco los efectivos de dicha comisaría han hablado sobre posibles pistas, sino que han continuado la línea de encubrimiento. 

“La fuerza de seguir buscando la saco desde la falta de mi hijo, como a todas las madres que nos sucede esto, por eso tenemos que apoyar a otros casos como el de Miguel y para eso armamos la Asociación Miguel Bru, a veces pareciera que no todos tenemos derecho a un abogado”, expresó Rosa. 

Además resaltó en sus 26 años de lucha al periodismo platense, particularmente a sus compañeros de facultad, de la unidad académica de Periodismo, UNLP: “el hecho de que era estudiante de periodismo y tener esos compañeros que tenía, nos ayudó…al comienzo ellos me insistían por ejemplo que había que poner un abogado, hacían las gacetillas de prensa, las pancartas… siempre me sentí comprendida por el periodismo”, resaltó. 

Miralo a los ojos

Hoy Miguel tendría 49 años. ¿Habría terminado la facultad? ¿Ejercería el periodismo? ¿O hubiese preferido seguir formando bandas de música y quizás le habría ido bien, o seguiría tocando en los bares de la ciudad? ¿Habría votado por la fórmula ganadora en las elecciones? ¿Tendría familia? Preguntas que disparan la imaginación y que solo acercan mínimamente a sentirse en la piel de su mamá, Rosa, quien en nuestra ciudad se conformó como un nuevo ejemplo de transformar el dolor en lucha y que demostró también la actitud de sentir cualquier injusticia en cualquier lugar como propia. 

Rosa Bru junto a Eugenia Vázquez (hermana de Andrea Viera), ayer en la vigilia.


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