El periodismo platense despidió a Virginia Ilariucci

Se fue una voz imprescindible, una colega de fierro, una mujer luchadora y solidaria. La lloran y reivindican no sólo sus compañeros y compañeras de los medios de comunicación, si no también referentes y organismos de derechos humanos, gremiales, organizaciones sociales y políticas. Una profesional como pocas, que ejerció el oficio con coherencia, rigurosidad y compromiso

Escuchenlá. Ahí viene con su bici. Baja, la ata, saluda a medio mundo con abrazos, agarra el cuaderno, pregunta, anota, frunce el ceño, se saca dudas, busca a quien entrevistar, empuña el celular, llama a la radio, la hacen esperar, se embronca pero sonríe, la llaman y ahora sí, ya está en el aire. Su voz inunda todo, podía sostener un móvil cuarenta minutos, meta ida y vuelta con el piso, sin que la audiencia perdiera un segundo su atención. Porque sí, había que escucharla, con sus palabras justas, con su información precisa, las preguntas necesarias y un profesionalismo arrollador.

Profundo pesar se vive en el mundo del periodismo y la comunicación a nivel local. La periodista Virginia Ilariucci falleció este lunes en nuestra ciudad, y su partida motivó un aluvión masivo de recuerdos y homenajes por parte de sus colegas, amigos y amigas, que pusieron en palabras lo que era: solidaria, coherente, alegre, guerrera y luchadora.

Como trabajadora de prensa y periodista de calle, estuvo presente en cuanta movilización, reclamo o protesta se desarrollaba en la ciudad de las diagonales dándole espacio radial a esos reclamos muchas veces acallados. Una voz infaltable en la cobertura de cada juicio a los genocidas, en cada actividad por los derechos humanos, poniendo el micrófono en el lugar justo, haciendo la pregunta incómoda para obtener la verdad y así informar. Una verdadera periodista del pueblo.

No por nada la recuerdan y reivindican a través de las redes sociales decenas de referentes y organizaciones de derechos humanos, gremiales, movimientos sociales y políticos de distintas procedencias. No abundan por estas épocas periodistas que sean reconocidas de esta manera.

Virginia ejerció este oficio por fuera de todo individualismo y lógica de competencia. Por eso se le plantaba a cualquier colega que con humos de estrella intentara sacar ventaja o imponerse sobre otro en alguna cobertura periodística. Fue una gran tejedora de redes entre nosotros y nosotras para socializar información, datos, fuentes, y también para defendernos, formarnos, aprender, valorar nuestro trabajo y hacer valer nuestros derechos.

Imposible para quienes integramos Pulso Noticias no mencionar el apoyo que brindó a nuestra experiencia en particular, desde el primer momento cuando nos despidieron del Diario Hoy y la Red 92 y hasta que logramos conformar este medio cooperativo. Ahí estuvo, luchando a nuestro lado, exigiendo a capa y espada lo que nos correspondía, y sacándonos una sonrisa en los momentos más difíciles.

La comunicadora, que trabajaba para Radio Universidad y formaba parte del Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de Prensa, perdió la vida luego de un problema de salud que la mantenía internada desde hace algunos días.

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