La desesperación de las familias que buscaban concretar el sueño de la casa propia

Confiaron en los hiper promocionados créditos UVA a principios del año pasado y hoy no les alcanza el sueldo para pagar sus viviendas. La escalada inflacionaria superó con creces lo proyectado incluso por los bancos y las cuotas se volvieron inaccesibles. Piden medidas urgentes que los protejan

Por David Barresi

Marzo de 2018. Una pareja platense con dos niños y trabajo estable se embarcaba en el proyecto de hacer realidad el sueño de la casa propia. El Gobierno nacional y todas las entidades bancarias promocionaban a todo ritmo los créditos hipotecarios UVA como la forma más accesible de alcanzar a esa meta para trabajadores y trabajadoras con un salario medio.

Se acercan al Banco Provincia. Los simuladores de crédito puestos a disposición por la institución proyectaban que en el peor de los escenarios la suba del valor de las cuotas estaría atada a una inflación no mayor al 20%. El proyecto era viable. Acceden al crédito y adquieren una propiedad en Los Hornos. El fin de la película ya lo conocemos todos: el aumento general de precios fue de más del doble, trepando en diciembre del año pasado al 46,7%. Por lo tanto, las cuotas se incrementaron a tal punto que se hicieron impagables para salarios que no superaron aumentos anuales promedio del 26%.

“Comenzamos pagando una cuota de $16.000 pesos por mes. Pero la última que abonamos superó los $23.000. Jamás pensamos que la inflación iba a trepar al doble de lo que el propio banco nos pronosticaba como el peor escenario. Si ni ellos preveían eso, nosotros menos”, contó a Pulso Noticias Perla Airez.

Su familia junto varias otras que fueron damnificadas por estos créditos hipotecarios conformaron un grupo en noviembre ante la desesperación de no tener los recursos para seguir abonando los pagos. El número de participantes creció de forma exponencial. Ya son más de 600 de La Plata y muchos más contemplando el resto de la Provincia (hay representación de Tandil, Bahía Blanca, Mar del Plata, Chascomús, La Matanza, Adrogué, Trenque Lauquen, Necochea, entre otros municipios).

“El salto mayor, que casi todas las familias lo sufrieron prácticamente en la misma proporción fue en septiembre de 2018, cuando el dólar cerró casi a $42. Por más que luego se retrotrayera, el impacto que esa suba tuvo en la inflación no volvió para atrás”, señaló. Ese fue el momento en que comenzó la preocupación que hasta el día de hoy continua sin respuesta.

Si bien son cada vez más las personas que tienen enormes dificultades para abonar los pagos, este tipo de créditos se caracterizan por tener una tasa de morosidad “cero”, pero aquí hay una trampa. Según explica Airez, esto tiene que ver con que “una vez que el sueldo ingresa a tu cuenta, la cuota se debita de manera automática. Nosotros llegamos a cubrir nuestras necesidades a fin de mes a partir de lo que nos deja el crédito del banco”. Al no existir ningún tope para la suba del valor de los pagos, el salario de las familias se va esfumando y queda cada vez más chico para afrontar los otros aumentos: servicios públicos, transporte, alimentos, canasta escolar, entre otros.

Pidieron un salvavidas y les tiraron un ancla

Una solución que ofrecen los bancos -y que también está siendo planteada en algunos proyectos de ley- es el estiramiento del plazo para pagar el crédito, afirmando que redunda en una baja de las cuotas. Sin embargo, las familias afirman que eso sólo empeora la situación. “En este contexto inflacionario, es sumamente riesgoso alargar cinco años más de vida el crédito, cuando el impacto en la reducción de la cuota es apenas del 15%, el propio banco te confirma esa proyección”, indica Airez.

“En seis meses se licúa ese alivio de la cuota y se te agregan cinco años más de deuda. Estamos hablando de créditos que van de 10, 15, 20 y hasta 30 años. No es una solución la extensión de la vida del crédito. Además esa cláusula ya estaba dentro de la hipoteca, pero estaba pensada para la última etapa de la vida del crédito. No como recurso para aplicar en el año y medio o máximo tres años que tienen estos créditos”, remarcó.

Proyectos de ley y el rol del Estado

Las familias autoconvocadas por los créditos UVA tienen algo en claro: fue el Estado el que promocionó esta línea de créditos y es desde el Estado de donde se tienen que brindar las soluciones. “No es que nosotros un día decidimos de repente tomar esto. Si no que cuando vos averiguabas, el crédito hipotecario UVA era la línea más promocionada por el Estado y las entidades bancarias. El Estado, sea en el rol legislativo o ejecutivo, esperemos que no tengamos que tocar el judicial, tiene que ser el que tome cartas en el asunto y genere medidas de protección para las familias. Es indispensable que lo hagan, estamos más que preocupados”, expresó la damnificada.

A fines del año pasado, un proyecto de ley del senador bonaerense Federico Susbielles (Unidad Ciudadana) que ponía un tope al aumento del valor de las cuotas, y que obtuvo dictamen favorable de la Comisión de Hacienda (con aval incluso del oficialismo), no logró tratarse en el recinto del Senado debido a un llamado de último momento del presidente del Banco Provincia Juan Curutchet, quien pidió la postergación de la iniciativa con el argumento de querer “mejorarla”.

Semejante maniobra motivó el lógico enojo de los autoconvocados, que ahora esperan celeridad en el avance del proyecto. “Para nosotros es vital que el director del Banco cumpla con su palabra de enriquecer la iniciativa para que se proteja a las familias. Y que la respuesta no sea alargar el plazo, porque perjudica totalmente a nuestras economías”, indicó Airez.

A su vez, esta semana ingresó un proyecto del diputado provincial Miguel Funes (UC) para que se suspendan las ejecuciones hipotecarias en territorio bonaerense, que es uno de los riesgos que corren los deudores. Además, también hay iniciativas a nivel nacional, como la de la diputada Mónica Macha (UC), que propone que el ajuste del valor de los pagos no se efectúe mediante la UVA (Unidad de Valor Adquisitivo, atada a la inflación), si no que se actualice de acuerdo a la variación del nivel de los salarios. Justamente, la legisladora estará esta tarde en la sede del Sindicato Gráfico Platense, dialogando con las familias autoconvocadas sobre la iniciativa.

Desde el colectivo Hipotecados UVA señalan que no sólo les preocupa el incremento del valor de los pagos mensuales, si no también del monto de capital a devolver. “Ninguno de los proyectos hasta ahora toca un tema central: el capital. Nosotros por más que pagamos día a día en término, el capital no se está reduciendo. La UVA empezó en el 2016 valiendo $14, hoy vale $31. Aumentó más del 100%, y por esa unidad se mide lo que nos prestó el banco”, afirmó Airez.

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