Con un ruidazo, denunciaron “desguace” en el PAMI

Fotos: Nicolás Braicovich

Trabajadores de la sede del organismo ubicada en 7 entre 35 y 36 aseguran que hay demoras de hasta un año para la entrega de prótesis e insumos para operaciones, y que las cifras de los subsidios son “irrisorias”

Trabajadores de la sede del PAMI ubicada en 7 entre 35 y 36 realizaron este mediodía un ruidazo con el objetivo de denunciar lo que consideran un “desguace” del organismo, y manifestar a su vez sus reclamos por el retraso salarial que padecen ante la escalada inflacionaria.

Matías Fittipaldi, integrante de la Comisión Directiva de la seccional local del Sindicato Unido de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA), explicó a Pulso Noticias que “hay un desguace en las dos patas que tuvo históricamente el organismo: la parte médica y los subsidios sociales”.

En ese sentido, sobre el primer punto señaló que “por ejemplo en el caso de las prótesis o los insumos para operaciones, que con el ajuste de los valores producto de que muchas están dolarizadas, se caen las entregas, entonces cada vez se tarda más en que lleguen a los afiliados”.

“Las sillas de ruedas pueden tardar un año, lo mismo las prótesis o los bastones. Ahora además se le agregaron más pasos burocráticos, más centralización. Los precios relativos hacen que si hubo una licitación, la misma se caiga y tenga que volver todo para atrás y de alguna forma estamos llegando tarde”, detalló.

Por otro lado, en lo referente a los subsidios sociales, destacó que “están absolutamente desactualizados, no sirven para nada. Un subsidio de alquiler está en $600, para pagar un cuidador domiciliario te dan $860, para un impuesto es de $90, de alimento está en alrededor de $250. Lo que sucede es que a la luz de la megadevaluación, son cifras irrisorias. Mucho más en la canasta básica de los jubilados que es más cara que la del resto de la sociedad”.

Los reclamos no terminan ahí, también las condiciones edilicias de la sede son un problema. “Las condiciones de infraestructura son pésimas. Casi todo el año estuvimos sin ascensor. Se ha arreglado pero dos o tres veces se nos quedó un jubilado adentro atrapado. Lo mismo la calefacción, durante el invierno hubo meses en que no tuvimos. Habían alquilado unos garrafones que eran peligrosos, sin ventilación. Esto expone la salud de los trabajadores y de los afiliados”, aseguró el referente gremial.

Por último, la situación salarial de los trabajadores también fue un eje de la protesta, producto de que la paritaria se cerró hace dos meses con un aumento de 13% en tres cuotas. “Ya era vergonzosa cuando se firmó, hoy en día es decorativa directamente”, remató Fittipaldi y aseguró que volverán a tomar medidas de fuerza en el marco del paro de 36 horas de la CTA que se inicia el próximo 24 de septiembre y que el 25 coincidirá con la huelga convocada por la CGT.

 

 

 

 

 

 

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