Conflicto universitario: incertidumbre ante un posible cierre de la paritaria

Foto archivo Nicolás Braicovich (Pulso Noticias)

Los docentes universitarios se aprontan a aceptar la propuesta salarial del gobierno y la dinámica universitaria podría “volver a la normalidad”. Sin embargo, el movimiento estudiantil intenta continuar en lucha para “defender la educación pública”. Advertencia de los rectores ante un Presupuesto 2019 que contemple la inflación

Por Ramiro Laterza

El conflicto universitario sigue siendo uno de los más importantes en la actualidad, en virtud del dinamismo del sector estudiantil y la coordinación con otros focos de conflicto nacionales y regionales, tales como el proceso de lucha de la docencia secundaria, sobretodo, a través del pedido de infraestructura en los colegios; como así también con los trabajadores de Astillero Río Santiago que aún acampan en Plaza San Martín, en defensa de sus puestos de trabajo.

Tras los intensos 15 días de abrazos, movilizaciones y la masiva marcha universitaria en Plaza de Mayo el jueves pasado, el Ministerio de Educación, a cargo de Luis Finocchiaro, se vio obligado a modificar la propuesta y a reconocer que el 15% que durante todo el año fue el “techo” en la propuesta del poder ejecutivo, se convertía en un “piso” para volver a debatir el aumento. Así, la semana pasada la cartera educativa ofertó una recomposición del 26% para los ayudantes y del 24% para los titulares, al mes de octubre, contemplando dos instancias de revisión en diciembre y febrero próximos.

La primera de las tres grandes federaciones que a las pocas horas salió a aceptar la propuesta fue la Fedun, que representa a 33 gremios en el país. Luego, la confederación Conadu Histórica, en la voz de Luis Tiscornia, salió a rechazar el ofrecimiento y mantener el paro; sin embargo la Conadu, el espacio que nuclea una mayor cantidad de docentes, decidió esperar un plenario de delegados del viernes, comunicado por su referente Carlos de Feo, casi al mismo momento de la nueva reunión con el gobierno, convocada para las 18 del viernes.

El movimiento estudiantil

Los estudiantes, además de ser el claustro ampliamente mayoritario de todas las universidades, es el más “dinámico”, debido a que son los y las jóvenes quienes durante su transcurso por las unidades académicas están más organizados, expectantes y dispuestos a movilizarse por sus propios reclamos, o solidarizarse con los ajenos.

En ese sentido, en la política estudiantil el año había comenzado “planchado”, como se dice en la jerga militante. Sin embargo fue el conflicto de sus profesores el que encendió la mecha para un nuevo proceso político. Tras un primer cuatrimestre con múltiples paros docentes por dicha paritaria, los estudiantes comenzaron a plegarse a la lucha de sus profesores y formando parte masivamente de las movilizaciones y abrazos que se realizaron este segundo cuatrimestre.

En todo el país hay facultades tomadas, algunas con posibilidad de ingreso y egreso de las autoridades, y otras sin actividades más que las “clases públicas”. En La Plata, el primer caso fue el de Bellas Artes, donde tras una asamblea interclaustro con participación del propio decano Daniel Belinche, se decidió mantener la “ocupación” pero con actividades. En Humanidades, por otro lado, sólo funcionan las clases de aquellos docentes que acceden a realizarlas sobre la avenida 122.

El movimiento en La Plata de todas las facultades está integrado por las agrupaciones de izquierda (corrientes independientes, los partidos del FIT y el MAS), otras más “reformistas”  (como la conducción de la FULP, entre Patria Grande y Miles), y cientos de estudiantes “autoconvocades” que exigieron a sus centros de estudiantes asambleas y medidas de acción.

En la UBA se encuentran ocupadas por sus alumnos Filosofía y Letras, Ciencias Sociales, Psicología y Ciencias Exactas, donde se realizan clases públicas, cortes de calles y asambleas. También hay tomas en sedes de las casas de estudios de Córdoba, Mar del Plata, el Litoral (Santa Fe), Rosario, Río Cuarto y Luján, entre otras.

¿Cómo sigue?

A sabiendas de que la lucha de los profesores universitarios se encuentra pronta a resolverse, cuestión que generará un “retorno a la normalidad”, la militancia estudiantil y el activismo político de cada facultad se niega a dejar pasar semejante proceso de lucha y coordinación. Por eso, desde la semana pasada, comenzaron a generarse dichas ocupaciones y se tomó la decisión de continuar “la defensa de la educación pública”. Esto no sólo comprende las paritarias docentes, sino que además abarca la situación presupuestaria: por un lado, el ajuste que sufrió el presupuesto actual por efecto de la crisis, así como las demoras de la Nación en enviar los recursos; por otro lado, el proyecto de presupuesto para 2019, que se prevé será menor a la inflación proyectada.

En este último caso, un grupo de rectores universitarios se reunió ayer con senadores para advertir sobre las necesidades presupuestarias del sistema educativo superior para 2019. El Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) ya le solicitó al Poder Ejecutivo que las partidas del año que viene contemplen un aumento del 32% del Presupuesto 2018. El pedido fue calculado antes de la tremenda suba del dólar de la semana pasada.

 

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