El horror del Instituto Próvolo de La Plata

Fotos María Paula Ávila (Pulso Noticias)

Por una causa que investiga múltiples abusos sexuales de niños sordomudos, Policía Científica realizó un allanamiento en el edificio de 25 y 47. La historia de los curas pedófilos que llegaron desde Italia a la ciudad y la omisión del Papa Francisco

Por Ezequiel Franzino

Parece que la Justicia siempre llega tarde. En La Plata, entre los años 1982 y 2002, al menos 17 niños sordomudos fueron abusados sexualmente por curas pedófilos en el Instituto Próvolo de nuestra ciudad. Ahora que pasaron casi 20 años, y que la mayoría de esos niños son adultos, en el marco de la investigación que lleva adelante la fiscal Cecilia Cordfield, a cargo de la UFIJ 15  (especializada en Trata de Personas y Pedofilia), ayer se realizó un allanamiento en el edificio de 25 y 47 en el que Policía Científica secuestró documentación, y en donde arquitectos inspeccionaron los espacios que las víctimas describieron como el lugar donde se desarrolló el espanto.

Este escándalo tiene puesta la lupa en los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho, detenidos desde hace casi dos años en Mendoza por abusos sucedidos en la sede de Luján de Cuyo de este instituto religioso de enseñanza para niños sordos e hipoacúsicos. También en los curas italianos Giovanni Granuzzo (se volvió a Italia con 80 años antes de que se destapase el caso mendocino), Eliseo Primati y  Luigi Spinelli, este último fallecido en 2016.

El periodista Julián Maradeo, que investigó a fondo los casos de pedofilia eclesiástica en la Argentina, y que acaba de publicar el libro La trama detrás de los abusos y delitos sexuales en la Iglesia Católica, explicó a Pulso Noticias que “algunos de estos son los curas veroneses que fueron enviados a la Argentina por casos de abuso. Primero estuvieron en La Plata y luego en Mendoza. Es una cadena que se comunica perfectamente”.

Una cadena que comienza en Italia, en la década del 80. Allí 130 curas fueron denunciados por abuso de niños sordos en el Instituto Próvolo de Verona, cometidos entre los años 1955 y 1984. Con la intención de ocultar los casos, la jerarquía eclesiástica envió a muchos de estos de pedófilos a la Argentina, entre ellos a Nicola Corradi, que terminó con un cargo directivo en el Próvolo de La Plata.

En el documental No abusarás, realizado por Julián Maradeo y por Daniel Satur, una de las víctimas del cura Nicola Corradi en el Próvolo de La Plata, Daniel Sgardelis, cuenta el horror en lengua de señas: “Mi vida se arruinó con todo esto, era como una oscuridad. Sufrí demasiado y casi me suicido. Así como pasó en Mendoza, queremos que en La Plata también haya justicia. Conozco personas que se han suicidado por todo lo que pasaron”.

Marcas indelebles

Liliana Rodríguez es psicóloga de la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos, una organización mundial que trata de brindar contención a las víctimas de este tipo de delitos. Ella, que conoce en profundidad el padecimiento que sufrieron las víctimas y los inconvenientes que tuvieron para comunicarlo por su condición de sordos, explicó a Pulso Noticias que “los abusadores se paran en el punto de mayor vulnerabilidad de las personas. Por las dificultades de comunicación, en el caso del Próvolo sería la máxima expresión de la vulnerabilidad. Utilizaron esto en función de la manipulación, del secreto y la impunidad”.

Esta psicóloga, que en su rol profesional también supo acompañar a testigos en juicios de Lesa Humanidad, comentó las consecuencias que deja en las víctimas este tipo de delito: “El poder que ejerce el abusador, y si tiene condición de cura mucho más, queda internalizado. Es parte del proceso terapéutico despojarse de ese poder que quedó internalizado aunque hayan pasado 10 años”. Entrevistada también en el documental No abusarás, Liliana Rodríguez asegura que “este tipo de abusos deja secuelas físicas, depresiones y dificultades en la sexualidad”.

El Papa Francisco lo sabía  

Tras la postura silenciosa que adoptó en medio de una crisis por los abusos sexuales de clérigos en distintos países del mundo, el pasado 20 de agosto el Papa Francisco escribió una carta en donde prometió que la iglesia no iba a escatimar esfuerzos para evitar que ocurran o se encubran abusos sexuales.

Sin embargo, esa no parece haber sido la postura que tomó en relación al Instituto Próvolo de La Plata. “El 28 de octubre de 2015, la Asociación de Sordos de Verona le entregó al Papa Francisco un fichero con todos los legajos de los curas denunciados por abuso que fueron enviados a la Argentina. El Vaticano actuó más de un año después, luego de que explotase el escándalo de Mendoza. En La Plata no hizo nada”, concluyó Julián Maradeo.

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