Les arrebataron a sus hijos, se organizaron y salen a luchar

Unas 5.000 personas se movilizaron en la 4ª marcha nacional contra el gatillo fácil. Participaron familiares de diferentes puntos del país. Estuvieron las madres del lonko Facundo Jones Huala, de Luciano Arruga y de Omar Cigarán, entre otras

Por Estefanía Velo

Las mamás de víctimas de gatillo fácil, de jóvenes que murieron en cárceles y comisarías, y de aquellas personas que fueron torturadas y que son perseguidas por las fuerzas de seguridad encabezaron la masiva movilización en la Capital Federal, acompañadas por organismos de Derechos Humanos, junto con organizaciones sociales y políticas.

Los familiares lo vivieron con muchos abrazos, risas y llantos. Cantos y bombos resonaron desde Congreso a Plaza de Mayo. También hubo mucha bronca contra aquellos policías de la Ciudad que se acercaron sobre la 9 de Julio. Esas mamás y familiares denuncian la “represión como una política de Estado”. “Están asesinando a un pibe cada 23 horas, y no se trata sólo de un policía, sino que es toda la institución que defiende el poder político y el poder judicial”, afirmó Emilia Vassallo, una de las organizadoras de la marcha, mamá de Pablo Alcorta, asesinado en 2013.

Otra de las organizadoras fue Sandra Gómez, mamá de Omar Cigarán, un joven asesinado por un efectivo de la Policía Bonaerense –Diego Walter Flores- en febrero de 2013 en el barrio Hipódromo de nuestra ciudad. “Fue excepcional la marcha, fuimos muchas personas, vi muchos niños, me emocioné mucho”, contó Sandra a Pulso Noticias, y agregó: “Hoy logramos mucho, logramos que todo el país se entere de lo que estamos viviendo y exigiendo: ¡Ni un pibe, ni una piba menos! ¡Ni una bala más!”.

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Sandra leyó el documento final junto con otras mamás, quienes no pudieron evitar emocionarse, pero son ellas mismas las que se dan la fuerza para seguir luchando y exigiendo justicia por sus hijos. “Todos los pibes marcharon con nosotros, hoy sentí que Omar estuvo al lado mío”, expresó Sandra.

También estuvo presente la mamá de Luciano Arruga, Mónica Alegra, quien alentó durante toda la marcha a “seguir luchando”. Ella, junto al grupo de amigos y familiares de Luciano, son un claro ejemplo de exigir justicia y transformar aquellos lugares donde se torturó en espacios para la memoria. Otra mujer que no podía falta fue Nora Cortiñas, madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora.

Desde el sur argentino llegó Isabel Huala, quien expresó: “Estoy en esta marcha porque tengo hijos mapuches perseguidos, demonizados por la gente que está en aquella Casa Rosada, o Casa Robada, sólo por ser mapuches y defender la tierra. Estoy pidiendo que no lo extraditen a mi hijo. También estoy por Rafita Nahuel, que lo asesinó un Perfecto, un Albatros. También estoy por la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado”.

“Estoy acompañándolas en el dolor, yo tengo a mis hijos vivos pero perseguidos, temiendo que en cualquier momento me los maten. Acá hay muchas mamás a las que les mataron a sus hijos”, aseguró la mamá del lonko Facundo Jones Huala. Además hizo hincapié en que “la Policía lleva la delincuencia a los barrios: es la Policía la que vende las armas y las balas, la que los persigue y los mata. Es este Estado el que persigue, tortura, encarcela, reprime, hostiga y quita las tierras a nuestra gente, a los pueblos originarios”. Al finalizar su discurso, su voz empezó a resquebrajarse pero enseguida gritó “¡Basta! Qué se vayan todos. Marichiweu”.

Las mamás y los familiares también denunciaron la represión que está llevando a cabo este gobierno contra el pueblo trabajador, en cada marcha, y repudiaron los ascensos a los policías como Chocobar, que son felicitados por matar jóvenes en los barrios.

En simultáneo, también se movilizaron en Mar del Plata, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Rosario y San Carlos de Bariloche, entre otros lugares.

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