Escuela de Tolosa: donde la comunidad es tan importante como la institución

El Complejo Educativo La Laguna es conformado por la Secundaria 50, Primaria 124 y el Jardín 981. Se trata de la comunidad educativa del barrio La Union, Churrasco, Mercadito y La Bajada, en Tolosa. El empuje de la Mesa Barrial: una red entre entidades de salud, educación, Universidad, referentes barriales y organizaciones sociales

Por Ramiro Laterza

Yendo por Circunvalación 120, pasando por Tolosa, dos cuadras antes (o después) del giro que se transforma en Circunvalación 520, al llegar al cruce de la calle 523 se encuentra el Complejo Educativo La Laguna. Se trata de un edificio fundado en septiembre de 2012 que incluye la Secundaria 50, la Primaria 124 y el Jardín 981. Es la escuela que contiene y forma a pibes y pibas de los barrios tolosanos de La Unión, La Bajada, El Churrasco y El Mercadito.

En el ámbito de la docencia es una institución conocida por la complejidad social que se vive en la comunidad. Tras una búsqueda rápida en internet sobre la escuela, se hallan más casos en la sección de Policiales que algo relacionado a la educación, a los logros, la contención y la solidaridad. Sin embargo eso existe.

La compleja situación que se vive en el barrio, como así también en la institución educativa, han generado como única salida, la organización y articulación interna de la comunidad con otros actores sociales y políticos del barrio: organizaciones sociales, comedores, instituciones estatalesy de salud. Funciona allí desde hace al menos 8 años un espacio llamado “Mesa Barrial de Tolosa y Ringuelet”.

Durante estos últimos años el joven edificio ha sufrido diversos actos de vandalismo, de pintadas, rotura de cosas, ya sea por fuera y también por dentro del lugar. Durante la pandemia esto se agravó, como así también se profundizó la articulación para sacar adelante el proyecto educativo.

Una mesa donde se apoya el barrio

Emanuel Sosa forma parte de la Mesa Barrial como un articulador entre el barrio y la Universidad a través del trabajo de Extensión en el centro comunitario N°6. En comunicación con Pulso Noticias expresó que la mesa barrial siempre articuló con las escuelas pero, con la cuarentena, el trabajo comunitario viró hacia lo sanitario. “La Mesa tuvo una notable actuación, incluso por encima de los Comités de Crisis, ya que se aborda mucho más lo comunitario y las redes en el territorio con los referentes barriales”, explicó el profesor de Educación Física y militante territorial. La mecánica solidaria y sanitaria de la mesa barrial continúa, pero con la lenta reapertura de la actividad presencial escolar, se volvió a articular con el Complejo La Laguna.

Pasado marzo del 2020, llegada la pandemia y la incertidumbre total, la mesa barrial ajustó el cinturón y comenzó a reunirse todas las semanas de manera presencial. Allí participan principalmente referentes y frentistas de los territorios, instituciones educativas, diferentes espacios relacionados a la salud (como el Hospital Gutiérrez), la mencionada área de Extensión de UNLP, el Servicio Local, el área de niñez municipal, el Centro de Orientación Familiar (COF), y las organizaciones sociales que tienen trabajo en los barrios.

Para Emanuel, el barrio tiene mucho más problemáticas que antes, tanto en salud como sociales. Aumentó el consumo problemático de sustancias, eso también profundiza la problemática con los vecinos y en los vínculos intrafamiliares; destacó también la falta de espacios públicos, recreativos y de encuentro, espacios verdes, plazas, clubes; resaltó el tema del saneamiento, ya que existen varios microbasurales. “Hay una notoria ausencia de programas destinados al acompañamiento a niñez y juventudes, así aumentan los niveles de violencia, cuestiones relacionadas al robo con niños”, agregó Sosa. Por eso desde la mesa barrial vienen surgiendo de manera autogestionada distintos espacios de talleres de música, de deportes, de pintura, gastronómicos, en jornadas barriales.

La escuela como puente

En el medio de la pandemia asumió en la Secundaria 50, un nuevo director. Se trata de Nicolás Frías, quien retomó el trabajo con lo territorial y decidió acercarse a la Mesa Barrial para fortificar la articulación. En comunicación con Pulso Noticias destacó: “Debemos trabajar para y con la comunidad en la construcción colectiva, pensando en las infancias y jóvenes” y destacó que la matrícula del colegio es con los barrios cercano, por lo cual “en esta crisis de la pandemia debemos revincular a los adolescentes y sus familias”.

Frías explicó que una de las formas de su trabajo es con proyectos colectivos para generar más oportunidades: “Ponemos al servicio de la comunidad todos los planes y programas para fortalecer los aprendizajes y hacerlos llegar a la familia”.

Llegado el 2021 se generaron destrozos en la escuela durante 3 oportunidades en los últimos meses. Sobretodo en la parte de primaria y secundaria. El año fue sin presencialidad pero desde la comunidad educativa y la mesa barrial pusieron manos a la obra: “La articulación como concepto y acción, es la clave en educación”, destacan las participantes de los arreglos en la escuela.

Docentes, directivos, familias, militantes, profesionales y trabajadores se comenzaron a reunir para generar no solo arreglos de lo que había sido vandalizado, sino para dejar en mejores condiciones el lugar, ante una respuesta nula, o al menos tardía e insuficiente, por parte del Estado. “Estamos a la espera de otro tipo de arreglos que requieren mayor presupuesto, de los que se haría cargo la Dirección Provincial de Infraestructura (DPI)”, expresaron a Pulso con esperanza.

Para Emanuel, las jornadas que se vienen haciendo tienen que ver con un nuevo puntapié inicial hacia el futuro: “Ordenar, limpiar y hacer una reparación simbólica de la institución desde la comunidad hacia la escuela, para luego tener la oportunidad de seguir realizando actividades en los colegios, de manera articulada, sobretodo en salud y educación”.

El edificio y la necesidad de mayor inversión estatal

En la comunicación con el director, Frías, historizó que accedió al cargo un tiempo después de la jubilación de Carmen Villagra, una referente que estuvo del 2002 a 2017. Nicolás ingresó el 5 de abril de este año “sabiendo las necesidades de la comunidad y la importancia de la escuela como medio de superación de los jóvenes”.

Destacó que las jornadas, como las mencionadas, es importante que sean apoyadas por el jefe distrital, y que desde allí se realicen nuevas gestiones para una reparación de los edificios. “En la escuela compartimos el comedor, está diseñado para más de 200 pibes”, expresó respecto a la necesidad de poder finalmente contar con un complejo edilicio articulado: “Es una necesidad que ya ha planteado la comunidad, donde se articulen los tres niveles y se fortalezca la oferta pedagógica”, sintetizó respecto a la posibilidad de proyectar un terciario para formar docentes de la comunidad. “Tenemos la infraestructura, los recursos humanos y la normativa, es cuestión de impulsarlo para que se materialice, y no se genere más este tipo de destrucción a los edificios”.

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