Mano a mano con Desábato, un director técnico en potencia

Desde su pueblo natal Cafferata y en diálogo con Pulso Noticias, Leandro Desábato, quien anunció su retiro como jugador hace menos de un mes, habló sobre los desafíos que tiene por delante y comenzó a mostrar indicios del perfil que quiere delinear como técnico

Por Mariano Fusé
Si bien ya ha dejado en claro que en su horizonte está calzarse el buzo de DT, con humildad, calma y paciencia, Leandro Desábato expresó que hace muy poco colgó los botines y que, ante todo, quiere hacer en estos próximos meses todo lo que no pudo en los últimos 20 años: disfrutar de su familia y de sus amigos, así como también de la liberadora sensación de “no tener horarios”, según expresó.

Luego comenzará a direccionar la nueva etapa profesional que desea afrontar. “Me reuniré con técnicos y profes, tendré que planificar y comenzar a ver las cosas de otro modo”, dijo refiriéndose a que atrás quedaron los tiempos de chocar contra delanteros corpulentos y prepararse físicamente cada mañana para ponerse a punto para los partidos.

Cuando se le consultó acerca de qué técnicos lo marcaron más, respondió que tuvo “la suerte de tener muy buenos técnicos y profes”. Mencionó a Eduardo Berizzo, Mauricio Pellegrino y Gabriel Milito, agrupándolos de algún modo en una misma línea, “como una nueva generación de técnicos, si se puede decir”.

También destacó a Alejandro Sabella. “Más allá de haber ganado muchas cosas con él, lo valoro como persona, como técnico, como padre”, expresó, dejando en claro lo mucho que lo ha marcado y poniendo en evidencia, una vez más, la asombrosa capacidad que tiene Sabella para generar vínculos con sus dirigidos y causar en ellos no sólo respeto, sino también en algunos hasta admiración. Tras mencionarlo, el nombre del extécnico Pincharrata campeón de América volvería a sonar en varios pasajes de la entrevista.

Al hablar sobre qué tipo de técnico le gustaría ser, dijo que se identifica con técnicos equilibrados. Quiere equipos donde todos puedan comprometerse con defender y también con trabajar la faz ofensiva. “Eso es lo que se vio en el último Mundial”, afirmó, bajo el entendimiento de que es el tipo de fútbol que se consolidará a futuro.

Para intentar precisar aún más su perfil, se le preguntó qué tipo de equipo le gustaría formar, bajo qué principios y esquemas. En este sentido, manifestó la importancia de saber adaptarse al plantel. “Me gustaría poder tener una idea de juego o dos alternativas, pero siempre hay que ser flexible con los jugadores que uno tiene”, contestó.

Según comentó, Sabella era muy bueno para “saber sacarle el jugo a cada jugador” y esa es una de las virtudes que quiere tener Desábato como director técnico. Remarcó la importancia de saber llegar al jugador y tener la capacidad para leer los momentos, en pos de conseguir siempre lo mejor para el equipo.

Por último, y con respecto a la siempre presente y compleja “dimensión humana” que pesa en cada plantel, dijo que “hay una parte del vestuario muy difícil de manejar, porque es únicamente de los jugadores y los técnicos no pueden entrar”. Más allá de eso, para poder generar buen clima dentro del grupo y tener buena relación con los dirigidos, remarcó la importancia de “ser honesto, sincero, claro y estar en los detalles para llegar desde lo personal.”

Sus botines ya están colgados y tiene un objetivo claro. Las palabras de quien supo ser campeón con Estudiantes fueron concretas y, sin duda, comienzan a dar forma al perfil que Leandro Desábato quiere tener como director técnico.

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