Teatristas platenses piden la ejecución de fondos municipales correspondientes al sector

Tanto el año pasado como en 2021, la Secretaría de Cultura desfinanció la Comedia Municipal y el Ciclo de Teatro Independiente, dos programas que representan fuentes de trabajo para muchas personas. “Queremos saber qué hicieron con ese dinero y por qué no van a les artistas”, exigen

La situación de precarización laboral que atraviesan las y los trabajadores de la cultura en La Plata se acentúa a medida que pasan los días y permanecen las restricciones decretadas por el gobierno nacional para evitar una disparada de casos de COVID 19. Las actividades artísticas, mayormente vedadas por la limitación horaria vigente, afecta directamente al colectivo de artistas, que con impotencia ven cómo sus ingresos se desploman y deben trabajar de lo que sea para poder subsistir.

En ese marco, las y los teatristas de la ciudad impulsan un reclamo puntual que apunta a la Secretaría de Cultura local -a cargo de Martiniano Ferrer Picado– y gira en torno a la no ejecución de las partidas presupuestarias correspondientes a 2020 y 2021 destinadas a financiar la Comedia Municipal y el Ciclo de Teatro Independiente, dos líneas de acción que constituyen una importante fuente laboral para muchas personas vinculadas a la actividad teatral.

“Son espacios que fuimos ganando con la lucha. Ni el año pasado ni este se sostuvieron, ni siquiera de manera virtual, y tampoco hubo llamado alguno para informarnos, aunque sea algo. No sabemos qué pasó con esos fondos y tampoco vemos ningún tipo de predisposición a cooperar con la situación de les teatristas, que nos vimos obligados a levantar muchas funciones, de las cuales vivimos. Nos sentimos muy aislades”, señala a Pulso Noticias Ana Alba, actriz y directora con más de 20 años de trayectoria en el mundo del teatro independiente.

Desde hace algunas semanas las y los trabajadores comenzaron a realizar asambleas virtuales en las que vuelcan sus problemáticas y analizan colectivamente los pasos a seguir. Por estos días circula entre la comunidad teatral una carta dirigida al secretario Ferrer Picado, que será presentada formalmente en los próximos días y detalla la situación que atraviesa el sector. Al día de hoy, destaca Alba, el documento cuenta con múltiples adhesiones: “Estamos haciendo la junta de firmas de todes les compas. La repercusión es mucha. Más allá de las personas que participamos de la asamblea activamente, el colectivo de teatristas es grande y siempre acompaña. Hay una buena onda generalizada, porque la mayoría coincide en que esta movida era necesaria”.

Además de la reactivación de la Comedia Municipal y el Ciclo de Teatro Independiente, existen otros reclamos desde el sector, tales como el pedido de informes de rendición de los presupuestos que debieron ser destinados a los mencionados programas el año pasado y la asistencia alimentaria para las y los trabajadores que lo necesiten. “Pedimos que las cosas que lleguen a les compañeres cubran realmente sus necesidades y sea algo que se sostenga en el tiempo. No un bolsón comida cada 5 meses que, con suerte, te dura una semana”, dice Ana.

¿En qué situación laboral están, en general, las y los trabajadores teatrales de la ciudad? ¿Cómo se las rebuscan para seguir adelante?

—Es muy triste porque la mayoría está haciendo changas de cualquier cosa, menos de lo que son nuestros trabajos. Hubo compañeres que tuvieron que cerrar sus talleres y espacios de teatro, algunos de los cuales llevaban muchísimos años de actividad y no pudieron sostenerse. Se buscan alternativas desde distintos lados: streaming, ciclos de teatro virtual, propuestas al aire libre y otras, aunque sabemos que en ningún caso equivale a la tradicional función con entrada paga. Todo queda muy librado a lo que cada une pueda hacer. En ese contexto, no hubo asistencia ni acompañamiento de ningún tipo por parte de la Municipalidad.

Consultada sobre si en algún momento hubo cierto entendimiento con las autoridades locales, Alba señala que siempre resultó muy difícil, pese a los reiterados intentos: “No hay comunicación con la Secretaría de Cultura. Lo que más queremos es tener algún tipo de acercamiento con ellos y que, en definitiva, se hagan cargo de lo que está sucediendo. Como ocurrió con el proyecto de emergencia cultural, que se presentó el año pasado y terminó haciendo agua, lo que vemos es una falta de predisposición y un ‘patear la pelota hacia adelante’ que preocupa mucho. Estamos en la segunda ola de contagios, venimos de un 2020 que nos dejó muy en la lona y no sabemos cómo encarar este año”.

La metáfora final que Ana expone de alguna manera sintetiza el sentir de un sector que fue (y es) de los más golpeados por la pandemia y que solo pide un poco de aire entre tanta asfixia: “Ahora que vino el frío todo lo que es al aire libre se va cerrando, y para nosotres frenar el cuerpo y la actividad es como tener un aparato apagado que se va oxidando. Todos sabemos los gastos exorbitantes que se han hecho para tirar la casa por la ventana cada 19 de noviembre. Fondos hay, precisamos que vayan a les artistas. Un poco menos de vidriera y más asistencia a los laburantes”.

Foto: Nicolás Braicovich

Comentarios

- Advertisement -