Cannabis medicinal en animales: “El Estado tiene que abordar esta temática”

Pulso Noticias dialogó con Paula Lezcano y Jose Massabo, referentes en el uso terapéutico del cannabis en animales. En qué consiste el tratamiento, cuáles son sus beneficios y por qué es urgente  que se avance en la regulación

Por Walter Amori

“Empezó como algo personal hace más de 4 años, cuando mi viejo se enfermó de cáncer. En ese momento yo había escuchado que la planta de cannabis acompañaba muy bien a los enfermos de cáncer con el tratamiento de quimioterapia, entonces me puse a investigar y descubrí todo un mundo”, relata Paula Lezcano, médica veterinaria de la ciudad de Neuquén y una de las referentes en el país en los tratamientos con cannabis medicinal en animales.

Paula es parte de una corriente de veterinarios que es cada vez mayor, que promueve este tipo de tratamientos y que luchan por el acceso a una regulación nacional. Junto a su compañero, José Massabo, platense que hoy transita sus días en tierras neuquinas, llevan adelante un consultorio de cannabis terapéutico, desde donde intentan promover y profundizar los conocimientos en la temática.

“Yo trabajo en el área de fisioterapia y rehabilitación animal, entonces al ir estudiando por la enfermedad de mi viejo descubrí el sistema endocannabinoide. La información de ese sistema fisiológico nunca nos las dieron en la universidad, no hubo una materia destinada a explicar eso. El sistema endocannabinoide  es un sistema orgánico que está dentro de nuestro cuerpo y el de los animales. Todos los organismos que tienen columna vertebral  presentan este sistema endocannabinoide. Cuando hay una enfermedad o una patología, ese sistema funciona mal, es deficiente, entonces con la planta de cannabis lo que se intenta es equilibrarlo”, detalla Paula a Pulso Noticias. 

“Así fue que empecé, me fui involucrando en muchas conferencias de cannabis medicinal y buscando a otros veterinarios que estén abordando la temática. Así, hoy, después de 4 años, somos muchos los médicos veterinarios que acompañamos tratamientos médicos con cannabis”, agrega.

Las vivencias personales fueron fundamentales para Paula Lezcano a la hora de llevar adelante su práctica profesional, pero también hubo una búsqueda y un contexto que contribuyeron a ello: “Neuquén es una ciudad que está muy formada con respecto a la temática de uso del cannabis. Hay agrupaciones, asociaciones civiles pro cannábicas, que son muy fuertes, son referentes, como Cannabicultores del Alto Valle. En su momento yo me acerqué a ellos para ver cómo podía ayudar a mi viejo con el tratamiento y ellos se han dedicado mucho a educar a la sociedad”, cuenta.

Hoy son más de 200 los veterinarios que se han organizado a lo ancho y a lo largo del país y que pelean por avanzar en el marco regulatorio. De hecho, con motivo del Día del Animal, el pasado 29 de abril, enviaron una carta al presidente Alberto Fernández, expresando la necesidad de que “contemplar el acceso al uso terapéutico y medicinal de la planta de cannabis para los demás animales, partiendo de que el derecho al acceso a la salud, es tanto para los animales humanos como no humanos”.

La solicitud busca que los médicos veterinarios y los tutores de animales estén contemplados dentro de los beneficiarios de la ley 27.350, la cual regula la “Investigación médica y científica del uso medicinal de la planta de cannabis y sus derivados”

Entre el negocio y el acceso seguro

En noviembre pasado, la ley 27.350 fue modificada por el decreto 883/2020, permitiendo que no solo aquellos pacientes con epilepsia refractaria puedan acceder legalmente al aceite de cannabis.

La norma establece que a través del Registro del Programa de Cannabis (ReProCann), quienes cuenten con indicación médica podrán acceder a la autorización legal para el autocultivo: pacientes, familiares o asociaciones que pidan el permiso en nombre de estos. También autoriza a que el Conicet y el INTA cultiven cannabis para la producción de aceite medicinal y para investigación científica.

“Entendemos que nos encontramos ante una oportunidad histórica de avanzar y conquistar derechos para los animales no humanos”, señalaron los médicos veterinarios en la carta al presidente.

“A esta altura de la historia, de los descubrimientos científicos en relación a la conciencia de los demás animales, ante el nuevo paradigma de los animales como sujetos de derecho, su condición de ciudadanos y el derecho a la Salud Animal, es necesario que el marco normativo de la ley incluya a las personas NO humanas como usuarios terapéuticos del cannabis y que permita el tan anhelado acceso al mismo”, consideraron. 

Sobre ello, Lezcano explica: “Venimos desde hace tiempo abordando el área legal, queremos que exista en el país un marco regulatorio para el acceso del uso de la sustancia. Por el momento la única herramienta que tenemos de acceso es el autocultivo, muchos tutores de animales cultivan plantas y destinan ese material vegetal para realizar el aceite. Por lo tanto, dependemos de cultivadores que se dediquen a hacer aceites de confianza. Nosotros no vendemos aceite de cannabis pero sí tenemos referentes de confianza para que los tutores se puedan acercar”.

El pedido de la incorporación al marco normativo tiene que ver no sólo con aspectos estrictamente legales o punitivistas, sino con el reconocimiento de derechos y la posibilidad de acceder a productos de calidad para el cuidado de la salud.  “Si bien la ley de cannabis medicinal se ha ampliado favorablemente a lo largo del tiempo, hoy el médico veterinario no tiene competencia dentro de esa ley. Entonces lo que estamos pidiendo es que, además de visualizar que existen animales que requieren tratamientos con cannabis, que existen tutores que cultivan para esos animales, que existen veterinarios que acompañan y apoyan el tratamiento, necesitamos que el acceso sea un acceso seguro”. 

Además advierte que “el tutor de un animal muchas veces no tiene dónde conseguir el aceite, hay mucha gente que compra aceite por internet, que compra en ferias y no son productos seguros. En algunos casos ni siquiera son aceite de cannabis”. “Ese negocio existe y si no hay un marco regulatorio esto va seguir pasando. En lo que tenemos que insistir es en el acceso. El Estado se tiene que poner a abordar estas temáticas porque es lo que está pasando”, asegura.

Paula Lezcano coordina el área Animal del espacio interdisciplinario RESET (Política de drogas y Derechos Humanos), desde donde lanzaron un creativo mensaje en el marco de la carta dirigida al presidente Alberto Fernández

¿Por qué tratar a un animal con cannabis medicinal?

Las indicaciones médicas de la planta de cannabis para los animales son las mismas que pueden aplicarse en las personas: epilepsia refractaria, dolor crónico por enfermedades articulares o degenerativas (como artrosis), hernias de disco, picos de loro, cáncer, trastornos de ansiedad, secuelas de moquillo nervioso, déficit cognitivo (similar al alzheimer en humanos) y problemas de piel, entre otras.

Según se informa desde CANNVET, un equipo conformado por veterinarios y cannabicultores de la ciudad de Neuquén, los estudios demuestran que el tratamiento con cannabis aumenta la calidad de vida de los animales, reduce dolores y estimula el apetito. Asimismo se destaca que una de sus mayores ventajas es que casi no tiene toxicidad, efectos secundarios, ni genera acostumbramiento. “La mayor desventaja es el prejuicio que considera a la planta y sus derivados como una droga, dejando de lado su aporte medicinal”, aseguran desde la organización

“Generalmente es una terapia complementaria, no es que el animal va a empezar a  tomar sólo cannabis por una epilepsia, la medicación va a continuar. Un problema de la falta de regulación es que muchos de los aceites que se están usando no tienen cromatografía. Hoy no se habla de miligramos, se habla de gotas, la idea es que en algún momento podamos hablar de miligramos, que cada aceite tenga un estudio hecho. Lo que va a permitir también la regulación es que los aceites que circulen sea aceites cromatografiados”, indica José Massabo.

En la misma línea, Paula detalla que “las características de cada aceite van a ser distintas porque hay muchas plantas de cannabis. La descripción exacta la da un cromatógrafo, que es un estudio que se le hace a la planta o al aceite para saber qué tipo de canabinoides tiene. Como es un tratamiento médico necesitamos esta seguridad a través de ese análisis”. 

José también reconoce la importancia de trabajar con productos seguros y con los análisis correspondientes pero aclara que las terapias son individuales y que no todos los animales van a responder ante la misma dosis. “Vamos a buscar la dosis acorde para cada animal pero es importante conocer en qué rango de miligramos estamos trabajando”, señala.

Foto: Cannvet Argentina

En cuanto a la recepción de este tipo de tratamientos, Paula Lezcanco destaca que “por lo general los tutores de animales llegan al consultorio con mucha información, sabiendo los efectos que produce la planta y con seguridad en que desean iniciar un tratamiento que acompañe”. 

“Hay que pensar que son animales polimedicados, que ya vienen ‘con una farmacia dentro’ y son enfermedades difíciles de llevar en el día a día para el animal. Por lo general son los pacientes los que vienen a plantearnos que quieren iniciar un tratamiento con la planta”, concluye.

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