Diálogo cortado: denuncian más vulneraciones de derechos en el Hogar Ciampa

El personal de la institución platense que aloja a niñas y adolescentes advirtió que la dirección del establecimiento canceló todo contacto con los equipos técnicos y oculta información clave para poder trabajar con las jóvenes. Situación crítica en medio de la pandemia

Por David Barresi

El conflicto desatado en el Hogar Rosa Ciampa de La Plata -que aloja a niñas y adolescentes con medidas de protección especial- sigue empeorando. Tras haber alcanzado un principio de acuerdo el jueves pasado entre el personal del establecimiento y el subsecretario de Promoción y Protección de Derechos del Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia (OPNyA), Diego Ginestra, el diálogo entre las autoridades y quienes trabajan en la institución continúa cortado, lo que termina redundando en la vulneración de derechos para las jóvenes que allí se encuentran.

Como publicó este medio la semana pasada, tras haber denunciado un alza de contagios por la falta de aplicación de protocolos contra el Covid-19, las trabajadoras y trabajadores del Hogar recibieron como represalia la amenaza de traslados masivos. Esta medida fue cancelada finalmente por Ginestra el jueves pasado, con el compromiso de mantener una reunión este martes, donde se buscaría llegar a acuerdos para trabajar con las condiciones sanitarias y laborales adecuadas. Finalmente, este encuentro fue suspendido porque el funcionario se encuentra aislado, esperando el resultado de un hisopado.

El problema es que mientras dura este virtual impasse en la negociación, la directora del Hogar, Agostina Barata, y el subdirector, Juan González Spinelli, mantienen cortado totalmente el diálogo con las profesionales que integran el equipo técnico del Hogar (conformado por una psicóloga, una trabajadora social y una socióloga), rehusándose a brindarles información necesaria para poder seguir trabajando con las jóvenes. Todo esto en el marco de una institución que se encuentra -al menos hasta este viernes- totalmente aislada producto del alza de contagios que ocurrió la semana pasada.

A través de un comunicado, las trabajadoras del Ciampa calificaron este accionar como “violencia laboral” pero además remarcaron que las principales perjudicadas de esta situación son las 10 niñas y adolescentes de entre 12 y 17 años alojadas en la institución, cuyos procesos de restitución de derechos están siendo obstaculizados al no poder acceder a información de vital importancia.

“Entendemos que el Hogar viene atravesando una crisis institucional, agravada por la pandemia y precipitada por el abordaje de los sucesivos casos positivos covid 19 y casos estrechos, el ocultamiento de información y/o confusa comunicación del equipo directivo para las diversas áreas que deberían encontrarse articuladas”, afirmaron las trabajadoras a Pulso Noticias.

En ese sentido, indicaron que “esta situación debilita la función institucional en cuanto a la protección de derechos de las niñas y adolescentes que se encuentran en el hogar. Como equipo técnico tenemos un rol y responsabilidad claro que se está viendo afectado por las situaciones de violencia que mencionamos y que podemos acordar que no es beneficiosa para nadie”.

¿Cuál es el riesgo de que el equipo de profesionales del Hogar no cuente con la información necesaria? Según expresaron las trabajadoras, el rol de estos equipos técnicos en una institución convivencial como esta, “es el de articular intervenciones en función de la protección de derechos de los niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad. En ese marco, estos espacios tienen la misión de desarrollar un trabajo interdisciplinario con diversos programas y profesionales dentro y fuera del hogar, para lograr la restitución de esos derechos”.

Entonces, señalaron, el riesgo que actualmente se corre es el de generar “sobreintervenciones”. Es decir, que intervengan otras personas en esas estrategias de restitución. Esto puede llevar a que “se produzcan situaciones en las que se revictimice a las jóvenes que se encuentran con una medida de protección de derechos, repreguntándoles algunas cuestiones que ya estuvieron registradas, observaciones que no son las que se venían teniendo desde el equipo técnico que están fundadas en las particularidades de las disciplinas que integran el equipo”, afirmaron.

Además, explicaron, “se obstaculiza directamente el trabajo en las estrategias de restitución de derechos de las chicas, desde la integridad física, psicológica, hasta las articulaciones con más efectores del sistema de niñez, educación o salud”.

Por esos motivos, expresaron: “Consideramos inadecuado, tanto para las chicas alojadas como para la institución en general, que se nos aísle y/o entorpezca de la articulación entre las diversas áreas y que de hecho otras personas asuman tareas que nos competen por el rol que tenemos, sin medir las consecuencias que esas acciones tienen para la continuidad en el abordaje de las situaciones de las chicas”.  

“En el transcurso del tiempo, observamos que la coordinación o dirección de la institución ha manipulado información relevante que nos fue ocultada, en relación a las situaciones de las jóvenes que se encuentran abrigadas en el hogar. Nos ha deslegitimado en cuanto a la articulación con las áreas, sobre todo la de operadoras”, apuntaron.

En este contexto, que calificaron de crisis institucional, el personal del Hogar pidió una pronta resolución al conflicto, ya que de seguir prologándose continuarán sin interlocución con los directivos de la institución, situación que termina perjudicando a las niñas y jóvenes allí alojadas. Por esa razón, pidieron a Ginestra que la reunión sea realizada a la brevedad en forma virtual, atendiendo a la situación de aislamiento del funcionario. Pero, según informaron, hasta el momento continúan sin respuesta.

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