Familiares de estudiantes piden que la presencialidad no sea obligatoria

Ante el crecimiento desmedido de casos de Covid-19 , padres y madres de alumnos y alumnas de la Escuela Secundaria N° 32 (Normal 1) expresaron su preocupación a través de un escrito. “No debemos aumentar el riesgo sanitario que -ya de por sí- es desesperante para toda la población”, advirtieron

A poco más de un mes de iniciadas las clases en la Provincia de Buenos Aires bajo una modalidad mixta, que combina virtualidad y presencialidad, la escalada de contagios por la segunda ola de coronavirus golpea cada vez con mayor fuerza a las escuelas, generando la lógica preocupación de la comunidad educativa.

En nuestra ciudad, por caso, padres y madres de estudiantes de 2° y 3° año de la Secundaria N°32, que funciona en la Escuela Normal Superior N° 1, presentaron una carta ante las autoridades del establecimiento de calle 51 e/ 14 y 15, en la que solicitan que sus hijos e hijas no concurran a clases “hasta tanto no se decidan políticas gubernamentales de cerrado de escuelas”.

En un contundente escrito, las familias expresaron su discrepancia con la idea de supuesta baja contagiosidad en los colegios, pregonada por distintos funcionarios de la cartera educativa: “Desde el Ministerio de Educación de la Nación y la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires declaran públicamente que las escuelas no son un lugar de contagio. Sin embargo, nos permitimos estar en desacuerdo con esa idea. Las escuelas no son inmunes, evidencia de ello es la cantidad de burbujas aisladas que hemos tenido como secundaria durante las últimas semanas”.

En ese sentido, desde la EES N°32 esperan que esta semana se registren altos niveles de ausentismo, dada la negativa de las familias a enviar a sus hijos a clases por la crítica situación sanitaria actual. A propósito de ello, según confirmó uno de los padres a este medio, las autoridades del establecimiento les aseguraron que las próximas inasistencias no serán contabilizadas.

“Un estudiante en contacto con un caso positivo de Covid 19, además de formar parte de su burbuja escolar, forma parte de su burbuja familiar. Y al mismo tiempo, cada miembro de esa burbuja familiar forma parte de otras burbujas en sus lugares de trabajo y estudio. Es necesario cortar la cadena cuanto antes, todo lo que podamos”, advirtieron los damnificados en la misiva, que además incluye otras preocupaciones directamente relacionadas, como el uso del transporte público en el contexto actual, la ventilación de las aulas y la explotación laboral que sufren las y los docentes, entre otras.

A continuación, el texto completo:

La Plata, 12 de abril de 2021

Director: Prof. Rubén Izquierdo

Vicedirectora: Prof. Déborah Perez

Vicedirectora: Lic. Cecilia Crisólogo

Escuela de Educación Secundaria Nro 32

S/D:

Quienes suscriben, madres y padres de estudiantes de 3° 2°, nos comunicamos con ustedes a fin de manifestarles nuestra preocupación por la situación sanitaria que nos atraviesa y la política de presencialidad educativa en las escuelas.

El aumento desmesurado de casos de COVID-19 en toda la Provincia de Buenos Aires en general, y en la Ciudad de La Plata en particular evidencian que, pese a los protocolos de cuidado establecidos por las normativas vigentes, el virus aumenta su circulación. Desde el Ministerio de Educación de la Nación y la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires declaran públicamente que las escuelas no son un lugar de contagio. Sin embargo, nos permitimos estar en desacuerdo con esa idea. Las escuelas no son inmunes, evidencia de ello es la cantidad de burbujas aisladas que hemos tenido como secundaria durante las últimas semanas.

No dudamos del trabajo que vienen haciendo como equipo de conducción para brindarle la mayor seguridad posible a nuestras hijas e hijos, pero en plena pandemia todo intento por hacer bien las cosas presenta sus grietas y necesitamos optimizar los cuidados todo lo que podamos. Un estudiante en contacto con un caso positivo de Covid 19, además de formar parte de su burbuja escolar, forma parte de su burbuja familiar. Y al mismo tiempo, cada miembro de esa burbuja familiar forma parte de otras burbujas en sus lugares de trabajo y estudio. Es necesario cortar la cadena cuanto antes, todo lo que podamos.

Otro aspecto que consideramos fundamental resaltar es que nuestros hijos viajan en transporte público, y si bien hay un protocolo gubernamental que fija que solamente los trabajadores esenciales pueden usar el micro, la cantidad de trabajadores que cumplen con esa condición en nuestra ciudad es desmesurada en relación a la cantidad de unidades de transporte circulando por la ciudad. Las empresas de micro, además, han disminuido su frecuencia de recorridos, lo cuál aglomera muchas más personas que los 10 pasajeros parados en cada viaje. Demás está decir lo preocupante que es esa situación, ya que por más que en la escuela se cumplan con los protocolos, tanto docentes como estudiantes están expuestos al contagio igual y hacen circular involuntariamente el virus dentro de la institución.

También nos preocupa el tema de la ventilación y las bajas temperaturas que se aproximan. El Plan jurisdiccional 2021 de la Dirección General de Cultura y Educación sostiene que en todos los salones debe haber ventilación cruzada, o sea, puertas y ventanas abiertas. Inicia por este tiempo la temporada de bajas temperaturas, por lo que nuestros hijos estarán expuestos al frío, teniendo que estudiar en malas condiciones y expuestos a otras enfermedades propias de la época invernal.

Entendemos que la situación es por demás complicada y que hay una clara intención en términos de política pública de mantener las escuelas abiertas bajo cualquier costo. Pues nosotros no estamos dispuestos a correr esos costos. En casi todas nuestras familias hay personas de riesgo sanitario y los índices de vacunados por población lejos están de acercarse al horizonte de inmunidad social que se espera alcanzar en el transcurso de este año.

Un último aspecto a señalar, es la sobre explotación laboral a la que están expuestos los docentes, quienes deben garantizar clases presenciales a grupos de 4 o 5 estudiantes cada dos semanas, y por otro lado deben garantizar una continuidad virtual por fuera de sus derechos laborales, de forma gratuita, y sin ART. El trabajo de ellos es descomunal, agotador y sobre exigido de acuerdo a su estatuto. Creemos que, de poder organizarse institucionalmente una estructura de clases virtuales, permitirá un trabajo más ameno para los docentes y nuestros hijos podrán tener una continuidad pedagógica adecuada. De la forma en que se está trabajando actualmente, los chicos asisten una semana a la escuela y dos semanas no. Sumado al desgaste que significa para cada docente dar una clase varias veces, sostener el hilo conductor esas dos semanas ausentes es una agonía evitable. El sistema de burbujas funciona bien como continuidad socioafectiva pero lejos está de poder dar una respuesta pedagógica al proceso que nuestros hijos necesitan.

Por todo ello, hasta tanto no se decidan políticas gubernamentales de cerrado de escuelas, queremos solicitarles que se exima de la presencialildad obligatoria a los estudiantes cuyas familias consideremos necesario no enviarlos a la escuela.  Sabemos de la importancia que tiene para los estudiantes poder tener vínculo directo con sus docentes y compañeros. Lo vemos en nuestros hijos cuando llegan a casa la semana que les toca ir. Pero esa presencialidad no debe aumentar el riesgo sanitario que ya de por sí es desesperante para toda la población.

En este sentido, le solicitamos entienda nuestra preocupación, y adopten las medidas necesarias para que nuestros hijos puedan tener un trabajo pedagógico continuado con sus docentes, sin que eso afecte su asistencia y eventualmente quedaran libres por inasistencias.

Estamos atravesando momentos únicos en la historia. Sin perder de vista el objetivo primordial de cuidado de nuestra salud, es fundamental comprender que el cuidado individual de cada uno de nosotros repercute en el cuidado colectivo del conjunto de la sociedad. Siendo flexibles con las normas estatutarias, seguimos apostando al trabajo en equipo entre familias, preceptores, docentes y equipos directivos para paliar lo más posible las consecuencias involuntarias de la coyuntura que nos toca atravesar.           

Sin más, a la espera de su comprensión ante nuestro pedido, saludamos atentamente“.

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