“El Rincón dejó una huella en mucha gente”

El Rincón de los Amigos, uno de los lugares más emblemáticos de la noche platense, cerró definitivamente y muchos usuarios expresaron su tristeza en las redes. Atahualpa Arévalo, uno de sus dueños, habló con Pulso Noticias

Fue durante 16 años un punto de encuentro por excelencia para muchos jóvenes, tanto platenses como de otros puntos del país que venían a estudiar a nuestra ciudad. Uno de los lugares más elegidos para salir a bailar y disfrutar de la noche, donde ” las rodas de los martes”, al ritmo de la música brasilera de “Carinhosos da Garrafa”, eran un clásico.

El Rincón de los Amigos nació en 2005 y funcionó primero en un garaje de calle 57, hasta que poco después se mudó a un espacioso local en 51 entre 4 y 5, seguramente el más recordado por las y los más nostálgicos. Desde 2016, el proyecto continuó en calle 59, entre 17 y 18, la que fue su última sede. Hace algunas horas, sus dueños comunicaron en las redes sociales una noticia que nunca hubieran imaginado dar: “El Rincón” cierra sus puertas.

Atahualpa Arévalo, uno de los encargados, cuenta a Pulso Noticias que la decisión de acabar con el proyecto no fue repentina, sino que fue procesándose en el último año y medio, en un contexto de crisis económica agravada por la pandemia: “Todo empezó a complicarse a fines de 2019. Quisimos reinventarnos con un nuevo desafío a partir de marzo de 2020, pero nos agarró la pandemia sin poder volver a trabajar. Entonces, tratamos de buscarle la vuelta con la venta de bebidas, pero lo cierto es que teníamos una estructura muy grande que mantener y no nos daba para llevar adelante ese pequeño emprendimiento. Tampoco tuvimos acompañamiento de parte del dueño del local y así fue dándose una situación de agonía que culminó de esta manera”.

Como era de esperar, aquel primer cierre del local ocurrido el año pasado como consecuencia de la emergencia sanitaria hizo que la mayoría de las y los empleados quedaran sin trabajo de un día para otro. Meses después, en un contexto de mayor apertura, hubo un intento de retomar la actividad con personal más reducido, aunque no duró mucho tiempo: “El proyecto de venta de bebidas no podía asegurarles el ingreso que necesitaban, así que cada uno siguió por su lado. Más allá de eso, la relación con los empleados siempre fue muy buena: entendieron que no se trató de una decisión comercial”.

A partir del posteo publicado ayer en la fan page de Facebook del lugar, muchos usuarios y usuarias se expresaron con mensajes plagados de aliento, agradecimiento y buenos recuerdos. “La gente tuvo devoluciones espectaculares para con nosotros y eso habla de que dejamos una huella. En cierta forma, esa respuesta positiva nos corrió un poco de la sensación de tristeza que hoy nos atraviesa”, dice Arévalo, quien se tomará un tiempo para pensar y encarar un nuevo proyecto junto a su socio de siempre, Facundo Cisneros.

Según Atahualpa, esa “huella” de la que habla tiene su razón de ser en el sentimiento de muchas personas, que encontraron en “El Rincón” un lugar especial: “La gente lo reconoce como un punto de encuentro en el que se sentían muy cómodos, como en su casa, donde encontraban precios accesibles y nunca había ni un quilombo o pelea. Donde bailaban desde una canción de Iglesia a la Marcha de San Lorenzo, pasando por la cumbia más nueva o un tema de Mambrú. Hubo mucha gente que se conoció en El Rincón y hoy son amigos o incluso están casados y tienen hijos. Realmente se sentían parte del lugar, había una identificación y estuvo buenísimo que así suceda, porque en definitiva era lo que buscábamos: ir por otro camino, andar de una manera particular, para proponer algo distinto”.

Comentarios

- Advertisement -

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa un comentario
Por favor ingresa tu nombre