El cuento del tío Garro: la desilusión del “pase a planta”

El anuncio de la incorporación de cooperativistas a la planta municipal terminó siendo otra cosa: un contrato trimestral con un salario de apenas $12.000 de bolsillo, que no reconoce la antigüedad y tampoco es compatible con otros programas nacionales ni con la tarjeta Alimentar. En los hechos, implica una reducción salarial de alrededor de seis mil pesos

En la apertura de sesiones 2021 del Concejo Deliberante, realizada en el Coliseo Podestá, el Intendente Julio Garro anunció con bombos y platillos el pase a planta temporaria municipal de los y las cooperativistas que trabajan para la comuna.

Se trata de un universo de más de 5000 personas que realizan trabajos de barrido, limpieza, zanjeo, recolección de basura, corte de pasto, entre otras, de las cuales el Estado Municipal tenía previsto incorporar al menos 3000 en una primera instancia, según había explicado a Pulso Noticias el secretario de coordinación municipal Oscar Negrelli.

Distintos sectores de cooperativistas ya habían expresado sus dudas en torno al anuncio, del que hasta este lunes no se conocían demasiados detalles. La realidad demostró que no se equivocaban, las sospechas sobre un nuevo “cuento del tío” de la intendencia se terminaron confirmando.

En una reunión que el propio Negrelli encabezó con cooperativistas, se dio a conocer la letra chica: el supuesto “pase a planta municipal” es en realidad la contratación trimestral de las y los cooperativistas bajo un salario de $12.000 de bolsillo, que no se renueva automáticamente (como sucedía años atrás) ni contempla la antigüedad.

Cabe recordar que se trata de personal que trabaja directamente para la municipalidad, a diferencia de las cooperativas que están vinculadas a movimientos sociales que firman convenios semestrales o anuales con la comuna. En ese sentido, voceros que participaron de la reunión afirman que el traspaso se planteó como obligatorio, y quienes no acepten podrían quedarse sin nada.

“No es una propuesta. Se está tratando de obligar a los cooperativistas a pasar a este tipo de contratos”, señaló uno de los trabajadores que participó del encuentro.

La falta de renovación automática y el tema de la antigüedad no son los únicos problemas. Lo más complejo es que el contrato no será compatible con los programas nacionales -como el Progresar, Hacemos Futuro o el acceso a la tarjeta Alimentar- que suelen cobrar estos trabajadores y trabajadoras para completar sus magros salarios.

“Tenemos compañeras que salen de trabajar del barrido y van a trabajar a la tarde al comedor o al merendero. Esas compañeras perciben un programa Progresar que completa sus ingresos. Ahora ese programa se les caería”, explicó Ángel, integrante del Movimiento Surge.

Hoy los y las cooperativistas municipales cobran $8.250 mensuales. Pero con esos programas laborales pueden acompañar sus ingresos hasta alcanzar aproximadamente $18.000, en el mejor de los casos. 

Ahora, si “pasan a planta” en las condiciones que ofrece el Municipio su salario será de $12.000 -y tendrán obra social y aportes jubilatorios- pero no tendrán forma de completar su sueldo con los mencionados programas ni podrán acceder a una herramienta fundamental en esta coyuntura como la tarjeta Alimentar.

“Como los salarios que plantea Garro están muy por debajo de la línea de pobreza, la tarjeta Alimentar les correspondería. Pero ellos dicen que se caerían todos los programas. Te llevan a la informalidad de nuevo, tenés que salir a changuear para igualar el ingreso que ya tenías. Necesitamos por lo menos que la propuesta sea un sueldo que permita cubrir la plata que pueden generar los compañeros por fuera”, remarcó Ángel.

Además, puntualizó: “te contratan por tres meses, que bajo la ley deberían ser seis meses. Ni siquiera cumplen las propias leyes del Estado. Por otro lado te dicen que si no te anotás, te dejan afuera, en esos términos te lo dicen”.

En tanto, sobre el problema de no tener en cuenta la antigüedad, explicó: “Es como volver a cero, como si no hubiéramos trabajado en ningún lado. Pero nosotros somos cooperativistas porque somos tercerizados mal pagos por la misma Municipalidad. Porque yo no sé quién es el presidente de la cooperativa, a nosotros nos atienden en 18 y 51 que es dirección de cooperativas. A nosotros nos contrata el Estado municipal”.

La frutilla del postre para terminar de desilusionarse con el anuncio fue que por un problema técnico la Municipalidad afirma que no podrá incorporar a personas mayores de 50 años, y si bien dijeron que estaban trabajando sobre “el asunto”, no tenían hasta el momento una respuesta concreta para dar. 

Comentarios

- Advertisement -