Cuatro ministros visitaron Punta Indio en cinco días

El de Defensa, Agustín Rossi, fue a conocer las capacidades operativas de la Base Aeronaval; el de Infraestructura nacional, Gabriel Katopodis, garantizó la finalización del Hospital Municipal en Verónica y el pavimento de la ruta 11. Y los de Ciencia y Tecnología de Nación Roberto Salvarezza y de Provincia Augusto Costa anunciaron la reactivación del Proyecto Tronador en Pipinas

Por Laura Acosta

“Estamos entusiasmándonos de nuevo”, exhaló el intendente de Punta Indio Hernán Yzurieta, que esta semana estuvo de acá para allá, como en las mejores épocas de la década kirchnerista para recibir en su distrito la visita de tres ministros de la nación y uno de la provincia. El titular de Defensa, Agustín Rossi, rompió la racha el martes; el de Infraestructura Gabriel Katopodis el miércoles y el viernes, compartieron recorrida el de Ciencia y Tecnología de Nación Roberto Salvarezza y el de Turismo y Ciencia de Provincia, Augusto Costa. Todos inyectaron optimismo en el gobierno local y trajeron una brisa esperanzadora que contrarrestó algunas preocupaciones oficiales, como por ejemplo el ascenso de la curva de contagios de covid que se preveía con la flexibilización de los ingresos.

Rossi llegó por la mañana en helicóptero directamente a la Base Punta Indio para conocer el destino naval y, de paso, entrevistarse con el intendente Hernán Yzurieta y ver cómo impulsar más actividades en la Base a través del FONDEF, el Fondo para la Defensa y Fabricación Militar: entre 30 y 33 mil millones de pesos que comenzarán a invertirse a partir del año que viene. El ministro recorrió el Hospital Municipal que funciona en las instalaciones de la Armada, y recordó que su cartera puso “todas las capacidades de las FFAA a disposición de la lucha contra la pandemia” en lo que fue el “despliegue militar más importante que hicimos después de la Guerra de Malvinas: 26.000 acciones, es decir actividades de las FFAA que tienen que ver con la cuestión covid”. Se sabe que serán las propias Fuerzas Armadas las que van a “garantizar la logística para que cuando lleguen las vacunas a la Argentina, podamos estar en la mayor cantidad de lugares en el menor tiempo posible para que la mayor cantidad de argentinos estén vacunados”, y Rossi lo recordó.

En lo que fue una visita estrictamente de gestión, el ministro se interiorizó del trabajo que a diario se desarrolla en los distintos destinos que funciona en la Base; también recorrió las instalaciones donde funciona la Escuela Técnica. Antes de irse, entre las necesidades que registró están la reparación de la pista de aterrizaje -un reclamo histórico que podría financiarse con recursos del FONDEF- y salir del “proceso de desinversión de los últimos años”, según él mismo definió. Y adelantó: “Todo lo que se pueda producir en la Argentina se hará acá y sino, habrá que traerlo de afuera pero con transferencia de tecnología. Estamos muy entusiasmados con esa posibilidad”, dijo, y mencionó el programa para modernizar los B200, el inicio de la construcción del “IA100 Malvina” -un avión de entrenamiento inicial que podría llegar a la Escuela de Aviación”, la continuidad del Proyecto Pampa y la modernización de otras unidades como el P3 Orión, el Hércules de Fuerza Aérea y la readecuación de los Pucará.

“Toda política de Defensa tiene que tener un instrumento militar integrado por hombres y mujeres como los que tenemos: instruidos, capacitados, respetuosos de la Constitución Nacional y de la Democracia, pero con equipamiento; si no es imposible diagramar una política de defensa que será reactiva, cooperativa con el resto de los países del mundo, sobre todo con los de Latinoamérica, y disuasiva, pero hay que tener con qué. Y en ese camino estamos”, definió.

El desembarco de Katopodis fue en el despacho de Yzurieta y por ende, mucho más desacartonado. Hubo tiempo para un mate cocido y un café, el análisis de la actualidad política, el resumen de necesidades “urgentes” y hasta un repaso de los inicios de la carrera política de Yzurieta, hace dos décadas; incluidos detalles que aportó el quilmeño Daniel Gurzi, hoy funcionario de ACUMAR pero adláter de Yzurieta en la campaña del 2005, cuando éste ganó holgadamente la banca de concejal.

La comitiva que vino de visita -que incluyó funcionarios provinciales vinculados a la obra pública- se llevó canastas de productos regionales, pero también una lista de prioridades que prometieron resolver: pavimentación de la ruta 11 desde la 27 hasta El Picaflor, como estaba previsto antes de que el gobierno de Mauricio Macri desestimara la inversión; terminación del tramo de la 27, la continuidad del edificio de la Delegación Municipal y Unidad Sanitaria de Pipinas, y lo más significativo: el compromiso de que desembolsarán el dinero que haga falta para terminar el Hospital Municipal en Verónica.

Es verdad que un convenio no asegura nada; en la gestión anterior Nación y municipio firmaron un acuerdo con bombos y platillos pero la plata prometida nunca llegó y la obra quedó paralizada. Pero la inversión que están haciendo desde Nación para acondicionar y construir hospitales, más la excelente relación de Yzurieta con el exintendente de San Martín, generan algunas esperanzas en el gobierno local.

La ampliación de la red cloacal y de agua potable para Pipinas fueron otras obras que también se comprometieron desde Infraestructura. Además, mientras Yzurieta llevaba al ministro en su auto desde el edificio municipal hasta la obra del hospital, aprovechó para mostrarle el anfiteatro; pero además el Cepla, parado también en la era macrista.

Cuando llegaron a la obra, Katopodis cuestionó que no se hayan terminado obras empezadas en gestiones anteriores, aseguró que Punta Indio no quedará con un “elefante blanco”, y a tono con el discurso componedor de Yzurieta, el ministro, viendo a los concejales de Juntos por el Cambio, les agradeció que estén y los esfuerzos que habían hecho en su momento; a la vez que destacó que “tenemos que trabajar todos juntos” para afrontar las dificultades. También vaticinó que en un año y medio volverá para cortar la cinta inaugural.

La presencia de Salvarezza y Costa en territorio puntaindiense fue quizá la de mayor peso simbólico. Salvarezza, responsable de reactivar el Plan de Acceso al Espacio “que había quedado suspendido, congelado, durante los últimos cuatro años” -describió- incluyó en el Presupuesto Nacional 2021 una partida específica, con un 148% más para la CONAE (Comisión Nacional de Actividades Aeroespaciales). Esta financiará el programa integral que implica desarrollar más satélites y avanzar con el proyecto Tronador para la construcción de lanzadores propios.

Ambos funcionarios estuvieron “in situ” recorriendo todo lo que Yzurieta les había contado. Llegaron a Verónica casi juntos en autos separados y se reunieron por más de una hora con el intendente. También estuvo Marcos Actis, el vicedecano de la UNLP, miembro del directorio de CONAE y pieza fundamental de lo que hasta ahora se ha desarrollado en el Polo Aeroespacial que está en Pipinas (donde antes era Corcemar y Loma Negra); él mismo dio detalles técnicos durante la visita al polo, donde los responsables de la empresa estatal VENG guiaron a la comitiva por las instalaciones hasta llegar a la joya local: la única soldadora de aluminio en frío que existe en Latinoamérica.

El plato fuerte estuvo en Pipinas, hacia donde todos se trasladaron para recorrer el Polo. De remera y zapatillas, antes Costa (también responsable del área de Turismo de la Provincia) paró junto a Yzurieta en la zona de puestos de productos regionales que está a la vera de la ruta 36. Saludó a los comerciantes y recibió una bolsa de salames y quesos de la zona. De camisa y pantalón de vestir, Salvarezza también fue parte de la recorrida y el saludo a los comerciantes, que charlando con él  hicieron hincapié en la importancia del desarrollo del Tronador como atractivo turístico para la zona. El tour siguió guiado por el intendente al sendero de la chimenea, donde el jefe comunal les habló de la importancia histórica de Corcemar y Loma Negra, y les explicó cómo fue la negociación para la compra del predio por parte de la CONAE con el dueño, Antonio Sacido. De ahí todos fueron caminando hasta el Hotel Pipinas Viva donde fueron recibidos por su mentora, Claudia Díaz, que les contó brevemente el proyecto de Turismo de Base Comunitario que subsiste desde hace casi dos décadas.

Adentro ya del Polo Aeroespacial cada funcionario debió tomarse la temperatura, registrarse y colocarse el casco correspondiente para la recorrida, que terminó una hora y media después; de ahí todos pasarían por Punta Piedra, donde se realizaran las pruebas de motores y los lanzamientos de los vectores de prueba para después regresar a la ciudad.

¿Lo más importante? Que Salvarezza aseguró que ni bien se apruebe el Presupuesto 2021 en el Congreso Nacional se pondrá en marcha el Plan de Acceso al Espacio y eso implicará una reactivación inmediata del Tronador en el Polo Pipinas y en la base de lanzamiento de Punta Piedra: fuentes de trabajo directas en el predio e indirectas si empiezan a llegar o a pasar turistas “por la ruta del Tronador”, como habían bautizado a la 36.

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