Tras 23 días preso, lograron que Martín regrese a su casa

Tras la articulación de organizaciones de derechos humanos, abogados y colectivos cannabicos, la Justicia otorgó la “morigeración” y permitió el regreso a casa del joven de 29 años que tiene “huesos de cristal”. “No hay pruebas contra él (…) ahora necesitamos que le devuelvan las plantas, que le dan mayor calidad de vida”, contó su hermana a Pulso Noticias.

Tras pasar 23 noches detenido, Martín Arias regresó a su casa el viernes pasado, con una “morigeración”, una atenuación del castigo, y la posibilidad de que la espera de la investigación por la cual fue detenido, la pueda realizar desde con su familia.

Sucede que el muchacho de 29 años, trabajador del Registro de la Propiedad y estudiante de Tecnicatura e hincha de Boca, tiene una discapacidad del 80%, ya que padece osteogénesis imperfecta (llamada “huesos de cristal”). Para una mayor calidad de vida Martín consume desde hace 3 años aceite de cannabis, con plantas que cultiva en su casa en San Carlos.

Respecto a su detención, su hermana, Julia Andrea Arias, contó a Pulso Noticias que desde aquel 5 de octubre Martín estaba preso injustamente por una denuncia falsa. “No tiene antecedentes de ningún tipo, ni pruebas que lo incriminen”, expresó. El hijo de una vecina lo acusó de intento de homicidio.

La situación de apresamiento aún no está clara: “Estaba conmigo en casa tomando mates, él tiene cámaras en su casa que las puede revisar desde el celular y en un momento vimos cómo la policía ingresaba a su casa”, introdujo su hermana. “Así que fuimos, pensando que se habían equivocado, y ahí lo detuvieron porque tenían una supuesta orden de detención por intento de homicidio”, expresó.

Sin embargo, tras los tiempos de la justicia, aun la culpabilidad no fue demostrada, “vamos a demostrar que él no tiene nada que ver con un intento de homicidio”, agregó Julia. “Es una persona que se cuida mucho, no busca conflicto, no va al choque con nadie porque no se puede ni pelear, tiene huesos de cristal”, agregó.

Martín pasó su primera noche en la comisaría de La Unión donde “no actuaron como debían, no quiero hablar al respecto”, expresó su hermana. Y luego pasó 22 días en la comisaría Cuarta: “allí hubo un excelente trato por parte de todos”, agregó.

Cuando fue detenido, ni bien pudieron reaccionar, su familia presentó su certificado de discapacidad y su historia clínica. “Martín nos puede recibir golpes porque sería de suma gravedad para su salud”, expresaba el comunicado de prensa que pedía su libertad durante la semana pasada.

Allí, a la lucha de su familia se sumaron el Colectivo de salud comunitaria y cultivo de cannabis “La semilla”, Cecilia Rodriguez (funcionaria de Derechos humanos provincia), el Comité contra la Tortura de la CPM y la ONG Casa Libertad. Toda la red de organizaciones acompañó y realizaron presentaciones para pedir el urgente arresto domiciliario.

Cuando habían pasado 15 días del arresto y la familia no recibía respuestas por parte del juzgado N°5 de la Dr. Garmendia, Julia Arias, su hermana, había decidido encadenarse a las puestas de fiscalía para hacer visible dicha situación y exponer el caso de su hermano ante la sociedad. Finalmente consiguieron que Martín vuelva a su casa antes de dicha intervención.

“Conseguí la libertad de mi hermano, gracias a muchísima gente”, es lo primero que comentó Julia, a Pulso Noticias. Mencionó a las organizaciones que ayudaron, expresadas anteriormente, especialmente a Ana Daneri (de “La Semilla”): “fue mi pilar, me acompañó a todos lados”, dijo Julia y agregó: “todos los abogados y organizaciones trabajaron junto con mi Defensor Oficial y consiguieron la morigeración y la libertad de Martín” y finalizó: “Si me olvido de alguien pido disculpas, les agradezco a todos, todavía todo esto me sigue dando vueltas en la cabeza y sigo muy angustiada por lo que tuvo que pasar mi hermano”.

Actualmente Martín regresó a su casa. Salió de la Comisaría con fiebre, dolor de cabeza, de garganta y de oido… “pero ahora está tranquilo y cuidado”. “Es de alto riesgo, no se lo puede exponer a situaciones de violencia”, reiteró: “Es una excelente persona, no le haría mal a nadie, él sabe lo que es sufrir”, dijo su hermana Julia.

De fondo: el cannabis y la persecución

Julia prometió que van a seguir luchando “para que se limpie su nombre” pero también para que le devuelvan las plantas: “se quedó sin plantas, no tiene para hacerse ni un solo gotero de aceite”, expresó Julia.

“Uno elige cómo cuidar sus salud… Mi hermano no tiene medicación, tiene esa discapacidad de por vida, solo consume calcio, pero no tiene cura. y para tener una mejor calidad de vida utiliza aceite de cannabis”, justificó Julia y agregó: “desde que empezó a consumir aceite mejoró mucho su salud y estado de ánimo, está un 95% mejor que hace 3 o 4 años atrás”, describió. “Y ahora lo dejaron sin nada”.

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