Cuestionaron un comunicado del gobierno sobre la toma en Guernica

Desde el interior de la toma escribieron un comunicado para responder a otro que había sido emitido por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad bonaerense con el título: “Guernica: grupos violentos obstruyen la labor del Estado”

El Gobierno bonaerense denunció que el domingo un grupo de organizaciones que forman parte de la ocupación de los terrenos en la localidad bonaerense de Guernica “impidió de manera violenta la asistencia de la mesa interministerial” a las familias que se encuentran en el predio.

Sin embargo, desde el interior de la toma cuestionan que la voluntad política del gobierno llegó demasiado tarde, y que las intenciones de los funcionarios no son más que dividir a la organización con ofertas a las familias para que abandonen el lugar antes de un eventual desalojo.

Desde la asamblea feminista de la toma expresaron en las últimas horas del lunes su preocupación y repudio ante el comunicado emitido por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad con el título: “Guernica: grupos violentos obstruyen la labor del Estado y presionan a las familias para impedir una salida al conflicto” y otros comunicados y declaraciones desde el Ministerio de las Mujeres y Diversidad.

“Esta expresión, grave y condenatoria, desconoce la decisión tomada por la asamblea de delagades que reúne las voces de todas las manzanas que integran la toma. A tres días del desalojo, luego de dos meses sin presencia ni asistencia del Estado, de suspenderles la última mesa de diálogo sin aviso, de haber burocratizado las decisiones y  no haber propuesto soluciones reales al problema de la tierra para vivir, aterrizan con un asombroso despliegue”, comenzaron diciendo.

Y agregan: “Este acercamiento de las carteras del Estado se realizó sin previo aviso, y contó con un enorme desembarco de personas y recursos, un intensivo operativo que según lo que plantea la nota del Ministerio tenía por objetivo ´ampliar la asistencia alimentaria, la distribución de pañales, así como profundizar el diálogo con las familias para acercar la propuesta alternativa diseñada para el cuidado de las mismas en días previos al desalojo´”.

Según cuestionaron, esa forma de acercarse del Estado “desconoce las distintas prácticas organizativas del territorio como por ejemplo la asamblea de delegades, las comisiones de género, niñeces, salud, comunicación, urbanismo, donaciones y distribución. Además, ignora cómo cotidianamente gestionan la vida creando y recreando tejidos comunitarios destruidos por violencias y desidias que atraviesan sus vidas históricamente”.

“El operativo consistió en bajar una olla, algunos pollos para cocinar en la entrada del barrio San Martín y la intención de entrar al territorio para repartir pañales y productos de higiene a cada familia. Desde adentro del predio, la gente pisoteando el barro, con frío, con la ropa mojada mientras organizaban colectivamente la distribución de las donaciones recibidas por distintas organizaciones populares, se preguntaba: ¿Qué significa esto a tres días del desalojo? ¿Es acaso una forma de cubrirse para no asumir el costo político del desalojo violento anunciado y sostenido? ¿Por qué coordinar de modo individual con cada familia sin respetar las dinámicas colectivas propias de la toma? Las personas que habitan este lugar no rechazan lo que necesitan, lo que se rechaza es la forma, el gesto avasallante y descalificador hacia sus modos organizativos”, reflexionaron.

“Sabemos que frenar un desalojo y resolver el problema estructural de las familias sin tierra es una decisión política. Varias investigaciones muestran que no hay documentación contundente del dominio de las tierras por parte de los supuestos dueños. No obstante la justicia, actúo con celeridad para restituir la tierra a estos verdaderos usurpadores, por sobre las necesidades urgentes de las familias que se asientan hoy en Guernica”, consideraron.

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