Organizaciones realizaron un abrazo simbólico a la toma en Guernica

La Justicia penal de La Plata ordenó esta semana el desalojo de esas tierras. Vecinos y vecinas advierten que están organizados y que allí viven unas 2.500 familias

Organizaciones sociales y políticas realizaron esta mañana un abrazo simbólico a la toma de tierras de la localidad de Guernica, en el partido bonaerense de Presidente Perón, donde están asentadas unas 2.500 familias.

Los manifestantes, además, dijeron que la intervención se realiza con el objetivo de encauzar “un diálogo que dé soluciones, tanto con el municipio como con la provincia y la Nación”.

“Acá hay unas 2.500 familias y el abrazo simbólico incluye consignas para pedir la conformación de una mesa de diálogo que dé soluciones para la tenencia de un terreno”, explicaron voceros de la actividad a la agencia Télam.

Participan del abrazo simbólico el Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, el Polo Obrero (PO), el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y los Movimientos Barrios de Pie y Teresa Rodríguez (MTR), entre otras agrupaciones.

“El único motivo que nos moviliza es llegar a un acuerdo en beneficio a estas 2.500 familias que lo único que reclaman es un terreno donde poder vivir, únicamente eso”, dijo Yamila, una de las voceras de la toma. Sobre la orden judicial de desalojo del predio, dijo que están “a la espera de otra solución”, ya que “no esperamos un desalojo”.

La Justicia penal de La Plata ordenó esta semana el desalojo de las tierras y estableció que el procedimiento debe realizarse en horario diurno. La decisión fue adoptada por la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantía en lo penal, que ratificó el fallo del juez de Garantías de Cañuelas, Martín Rizzo.

Al mismo tiempo, las mujeres de la toma le escribieron una carta a las representantes del Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, y de la Provincia de Buenos Aires, Estela Díaz:

“Carta de las mujeres de Guernica:

A las Elizabeth Gómez Alcorta y Estela Díaz, ministras de Mujeres, Género y Diversidad
Somos mujeres de la toma de tierras de Guernica, Presidente Perón. Les escribimos desde la toma, donde nos encontramos con nuestros hijos y compañeros peleando por una tierra para vivir. 
Muchas de nosotras hemos sufrido violencia de género y, sin poder tener otro recurso, tuvimos que abandonar la convivencia con nuestros violentadores para poder estar a salvo. Vinimos con lo puesto, no tenemos nada más. Muchas de nosotras somos jefas de hogar y madres solteras. Hay entre nosotras trabajadoras de casas particulares, que fuimos echadas de nuestros trabajos durante la pandemia, y otras trabajábamos de changas, viviendo el día a día, pero nuestros ingresos se vieron perjudicados por la difícil situación sanitaria que está viviendo el país. Nuestros compañeros han quedado sin trabajo, sin ingresos. En algunos casos, teniendo que devolver incluso los carros que les habían prestado para juntar lo poco que podían. 

Esta pandemia que agarró haciendo muchísimo esfuerzo para poder pagar un alquiler que no baja de los cinco mil pesos, para poder afrontar el pago de las tarifas, y para poder alimentar a nuestros hijos. En nuestro caso, no pudimos afrontar más ese costo, y muchas de nosotras nos vimos frente a la peor decisión que puede vivir una madre: elegir entre pagar un alquiler, o comprar comida y pañales para nuestros hijos.

Frente a esta situación, desde el 20 de julio estamos realizando una ocupación pacífica y tomamos en nuestras manos el reclamo por una vivienda digna que nos ha sido negado. Junto a nuestros compañeros, tomamos las tierras que se encuentran en los campos de Numancia y San Martín, en Guernica. Son tierras que no tienen dueño. Así lo han constatado los abogados solidarios que nos están ayudando para poder llevar adelante nuestro reclamo. 

Pasar las noches acá no es nada fácil, señoras ministras. Nuestro hogar son carpas hechas con cartones, lonas y chapas. Tenemos que abrigarnos del frío y de la lluvia con lo que no tenemos, ayudándonos entre nosotras, fortaleciendo estos lazos de solidaridad que tan fuertemente hemos tejido, organizando ollas populares y merenderos para que los más de 3 mil niños y niñas que están acá, nuestros hijos, no pasen hambre y puedan tener al menos una comida al día. 

El apoyo de organizaciones solidarias y de vecinos de la zona que estamos recibiendo es esperanzador. Nos ayudan con colectas, nos aconsejan, nos empujan para adalante a no bajar los brazos. 

Sin embargo, estamos sufriendo todo tipo de hostilidades. La policía, que nos hostiga y amedrenta permanentemente. Los medios de comunicación intentan distorsionar la veracidad de nuestro reclamo, acusándonos de las cosas más horribles. Algunos políticos piden que “la Justicia actúe” y nos saque de estas tierras. En algunos casos, como Sergio Berni, han llegado a pedir que nos metan presas. Les preguntamos ¿por qué la condena antecede al entendimiento? Ellos, con sus decisiones de vista corta, alientan a que se nos condene.

Nosotras, sin embargo, no bajamos los brazos. Venimos buscando en la fuerza de nuestra organización, el valor que necesitamos para salir adelante, por nosotras, por nuestros chicos, y también por nuestros compañeros. 

Vimos durante estos años la fuerza que cobró el movimiento de mujeres que salió a las calles en defensa de sus derechos, contra la violencia de género, peleando por una vida sin miedo, una vida digna, una vida que merezca ser vivida. ¿Saben, señoras ministras? Esa es la consigna que más fuertemente levantamos quienes estamos acá.  

No tener vivienda tambien es violencia. Derecho a la vivienda, a la niñez. 3 mil niños
Esa marea que inundó las calles del mundo con especial fuerza en nuestro país, nos inspira y nos llena de energía. Por eso, señoras ministras, creemos que nuestro reclamo es justo. En las últimas horas nos hemos enterado que la Cámara de Apelaciones de La Plata dio la orden para desalojarnos, nos preguntamos ¿dónde quieren los señores jueces que vayamos a vivir? Esta decisión solo nos arrojará a la calle, de donde vinimos. Quizás estos señores no entiendan que violencia de género también es no tener una vivienda digna, y un acceso a la niñez con plenos derechos.

Les pedimos que nos acompañen, que nos ayuden a echar atrás el desalojo. Que se hermanen con nuestro reclamo de #NiUnaMenosSinVivienda.

Esperamos una pronta respuesta,
Mujeres en Lucha de la Toma de Tierras de Guernica.”

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