Tres platenses en el podio del maxibásquetbol internacional

En diálogo con Pulso Noticias, Marcelo Cametho nos sumergió en el mundo del maxibásquetbol: contó las características de la disciplina y el desarrollo que tiene en La Plata, así como su experiencia en el Torneo Panamericano de Natal en el cual, junto con otros dos oriundos de la ciudad de las diagonales, logró subirse al podio para traer el bronce

Por Mariano Fusé

El maxibásquetbol es un deporte que, como su nombre lo indica, tiene mucho de básquet pero con la particularidad de ser practicado por “veteranos”. Pero no por aquellos con medallas y heridas de guerra, sino por quienes han disfrutado del básquetbol en su juventud y conservan encendida la llama que los motiva a seguir dentro de una cancha, viviendo al deporte que los apasiona.

La disciplina fue creada en Buenos Aires en el año 1969. Lentamente se fue desarrollando, armando sus propias reglas y agrupando cada vez más jugadores. Hacia 1978, en la Argentina, se llevó a cabo el primer torneo internacional con la realización del Campeonato Sudamericano, auspiciado por la Confederación Sudamericana de Básquetbol (Consubasquet) dependiente de la FIBA (Federación Internacional de Básquetbol).

A base de tiempo, esfuerzo y trabajo, el maxibásquetbol continuó teniendo un crecimiento lento pero sostenido. En 1980 se realizó el primer Campeonato Panamericano de Maxibásquetbol en Buenos Aires y más tarde, en 1984, un grupo de entusiastas deportistas propuso organizar un Evento Internacional Deportivo para atletas de edad madura. Hubo gran impulso de parte de referentes argentinos del deporte y se realizaron en Toronto, Canadá, los Masters Games. Esta fue la primera vez que la disciplina saltó al escenario mundial, atrayendo el interés y las miradas de muchos curiosos y aficionados.

Desde aquel entonces, y luego de la creación de la Federación Argentina de Maxibásquetbol en 1985, ha pasado mucha agua debajo del puente. A nivel global, y desde 1997, es FIMBA (Federación Internacional de Maxibásquetbol) la organización que impulsa y expande esta práctica.

En 1991 se desarrolló en Buenos Aires el primer campeonato mundial de la disciplina, con 32 equipos provenientes de 8 países distintos. También se realizaron numerosas competiciones de alcance continental, en América y Europa. En 2001, el deporte llegó a otras latitudes: se llevó a cabo el Campeonato Africano de Maxibásquetbol en Sudáfrica y luego, en 2005, se desarrolló un Campeonato Mundial en Christchurch, Nueva Zelanda. El último mundial contó con la participación de 210 equipos provenientes de 41 países distintos, agrupando un total de 5.123 participantes.

Nuestro país fue pionero en el desarrollo de la disciplina. Hoy, casi 50 años después de su creación, la ciudad de La Plata ubicó a tres platenses en el podio del Torneo Panamericano de Natal de Maxibásquetbol. Fue en la categoría +55, en la cual estuvieron Luis “Pantera” Romeu, Guillermo Romero y Marcelo Cametho, tres oriundos de la ciudad de las diagonales que pudieron traer el bronce desde Brasil.

Compartieron la zona con Chile, Uruguay y Estados Unidos. Debutaron venciendo a los transandinos y, en el segundo encuentro, también salieron airosos ante Uruguay por 70-58 tras un muy buen último cuarto de los platenses. En el partido de cierre del grupo debieron enfrentar a Estados Unidos, equipo que luego se consagró campeón, y cayeron por 84-73.

Segundos en su zona, pasaron directamente a semifinales en donde fueron derrotados ante el local por un ajustado 64-62. Tras esa caída, tuvieron la oportunidad de subir al podio al enfrentar a los chilenos a los cuales vencieron 79-69 para quedarse con el bronce.

En diálogo con Pulso Noticias, Cametho explicó que en la competición panamericana “participan equipos de toda América que representan sus respectivos países, desde la categoría +35 hasta +75 en masculino y desde +30 en femenino”. La pasión por el deporte no conoce de edades, y la presencia de una categoría exclusiva para mayores de 75 años que fueron hasta Brasil a competir desde otros países es prueba irrefutable de ello.

El Torneo Panamericano de Natal fue la primera experiencia con estas características para Marcelo Cametho, quien se unió al equipo tras un torneo para mayores de 50 que disputó en el barrio de Once. “Nosotros jugamos para el Bosque Platense, y allí nos enfrentamos y nos conocimos”, dijo explicando que luego de esa competición tendió lazos con quienes luego lo integraron al grupo que viajó a Natal. Tras ese contacto, él y sus dos amigos recibieron la invitación y se sumaron al equipo que trajo el bronce.

“Llevamos a cabo unos pocos entrenamientos antes del viaje y nos lanzamos a la aventura. Pero el grupo es extraordinario, fue fácil adaptarnos”, agregó. Afortunadamente, Cametho, Romero y Romeu se sentían a la altura de las circunstancias.

Si bien desde hace pocos años la práctica de este deporte viene creciendo en La Plata, lo cierto es que no está tan desarrollada y es por eso que los tres platenses se ven obligados a jugar usualmente contra jugadores que son bastante más jóvenes y la competencia se torna de mayor exigencia lo que, en palabras de Cametho, “de algún modo nos prepara para competir en Buenos Aires o en una competencia como fue la de Natal.”

“Acá en La Plata hace unos años se conformó la Subcomisión de Maxibásquet en la Asociación Platense y cada año crece más la competencia. Pero solo hay dos categorías: +35 y +45”. Y explicó: “Con Luis Romeu jugamos en Juventud y Guille Romero en Platense. Lamentablemente falta bastante para que se conforme un +50 que es nuestra verdadera categoría.”

El próximo torneo Panamericano tendrá lugar en 2020 en Paraná y el año entrante se desarrollará el Mundial de Maxibásquetbol en Finlandia. El equipo en el que participaron los platenses tiene intenciones de ir aunque, como todos los gastos corren por cuenta de los jugadores, el factor económico puede dificultar el viaje.

Si bien la competencia y el amor por el deporte son factores que movilizan e incentivan a estos veteranos basquetbolistas, Cametho ha destacado que lo “importante es que todos podamos entender que esto es una excusa para seguir disfrutando y cosechando amigos a través del básquet. No sólo el juego es lo que nos importa, sino el famoso tercer tiempo, que si lo llevamos al básquet sería el quinto tiempo, para dejar los problemas cotidianos de lado y compartir buenos momentos entre amigos.”

Comentarios

- Advertisement -