Antonio Maceiras: una vida dedicada al básquetbol

Se realizó una nueva edición del Café Najnudel, una serie de encuentros transmitidos en directo por el canal de YouTube de la APdeB. Este espacio compartido busca, debatir, informar y generar conocimientos sobre el básquet con la compañía de diferentes invitados todos los domingos

Por Manuel Bikauskas

En esta ocasión el invitado fue, el español Antonio Maceiras, ex jugador, entrenador y scout internacional de Los Ángeles Lakers en el resto del mundo, exceptuando Estados Unidos. Principalmente en Europa dónde, según él, “está la mayor masa crítica de jugadores que pueden estar dentro del ámbito de ser susceptibles a ser drafteados. También Sudamérica, China y Australia.” 

Antonio, comenzó su carrera como máximo ejecutivo del departamento de baloncesto en el Barcelona, donde ejerció durante 14 temporadas. Ocupó el mismo cargo en Akasvayu Girona y Real Madrid, fue consultor en San Antonio Spurs, hasta que en 2011 se unió a LA Lakers. Quien supo observar jugadores como, Kyle Kuzma, Ivica Zubac, Josh Hart o Brandon Ingram.  

En un primer momento, Antonio nos brinda un panorama general sobre su trabajo, entendiendo que, en cuanto a la parte deportiva, se encarga de ayudar al staff técnico y al entrenador a construir el equipo. “Además de las cuestiones técnicas, de la composición de la plantilla, de la organización deportiva del club. Tambien abarcaba la composición estructural, e incluso los aspectos económicos y administrativos”.

Partiendo de que, en su mayoría, las directivas de los clubes de primer nivel no tienen los conocimientos técnicos de básquet. Estas, se encargan de dar los parámetros económicos en los que moverse, el entrenador manifiesta sus aspiraciones técnicas, entonces. “el director deportivo o general, lo que hace con ese mix de las aspiraciones técnicas del entrenador y de las limitaciones presupuestarias de la directiva, intentar conseguir los mejores jugadores posibles”. 

Antonio hace hincapié, en la suma importancia de trabajar coordinadamente con el entrenador en estos proyectos, “es la persona en la que vas a poner en sus manos al equipo, es la que vas a poner a gestionar todas las contrataciones de los jugadores. Y tener un entrenador sobre el cual no tengas la máxima confianza, no tengas la capacidad de trabajar coordinadamente, en una misma idea y sintonía, hace imposible la viabilidad de un proyecto deportivo”. 

Adentrando la charla en el mundo NBA, se aclara una diferencia entre lo que pasa en Estados Unidos y el resto del mundo, “las franquicias son empresas cuyo fin primero es ganar dinero, nosotros estamos acostumbrados en el resto del mundo a que lo que importa es ganar competiciones, aún a costa de destrozar la economía o dejar al club en bancarrota o de que haya alguien que ponga de sus bolsillos”. Esclareciendo el punto de partida de estas empresas, “la franquicia va a ser más rentable y funcionara mejor, cuanto mejor sean sus resultados. Pero no se comenzará, pensando en ganar como sea y luego viendo si sale bien económicamente”.

Especificando sobre el desarrollo y la formación de los jugadores jóvenes, desde su experiencia, también como entrenador, Antonio unas pautas básicas para los entrenadores. “El objetivo es que el jugador llegue a desarrollar al máximo su talento, no que el jugador ayude a ganar partidos cuando tiene 14 o 16 años. Hay que tener claro el plan y a partir de ahí trazar el camino para conseguir que ese jugador llegue al cenit de su talento y potencial”. 

Entendiendo la infinidad de ocasiones en las que los entrenadores buscan hacer varios cambios cuando algo no funciona como debería “Hay que tener la paciencia para desarrollar ese plan. Si has tenido la consistencia de haber hecho un plan y haber trazado una estrategia, has de perseverar y tener paciencia, sabiendo que el tiempo es necesario para el desarrollo del jugador”.

Una de las ligas con más renombre, en la que confluye la formación de miles jugadores jóvenes, es la NCAA. A lo que Antonio comenta, “por paradójico que parezca, no es para nada una liga instructiva, no es una liga de formación, es una liga competitiva, no nos podemos olvidar que las universidades tienen unos presupuestos extraordinarios, ganan muchísimo dinero con los contratos de televisión y entonces tienen que justificar esa ganancia”.

Invitando a pensar en el sistema educativo de dicho país, “el negocio de la educación en Estados Unidos, mueve muchísimo dinero, no es gratuito, cuestan muchísimo dinero las carreras, es una forma de publicitar y promocionar la universidad. Entonces los entrenadores están orientados a eso, a ganar”. Resaltando además, que el nivel académico no es el mejor, explicando que, generalmente para un joven transitar cuatros años de universidad allí, mientras juega al básquet, equivale a uno o dos años en su respectivo país. 

Entendemos que esta liga no es lo que dice ser, y no está centrada en generar lo que supuestamente quiere conseguir. “Es un sistema que necesita una revisión profunda, si se quiere conseguir que sea lo que supuestamente es, una etapa de formación del jugador. En la cual se te prepara para la vida, sea académicamente, sea deportivamente y que, ahora mismo personalmente, no tengo la idea de que sea el mejor camino para prepararse en ninguno de los dos aspectos”.

Para finalizar, toma como ejemplo el desarrollo de muchos jugadores que conformaron la Generación Dorada, donde varios de ellos se fueron a jugar muy jóvenes a Europa,  allí consiguieron desarrollarse a un nivel competitivo, consiguieron ser campeones de casi todo con la selección y la mayoría de ellos transitó una etapa final por la NBA. “Creo que ese es un muy buen camino y que los jugadores argentinos son un ejemplo claro de cómo esa es una vía para conseguir un nivel competitivo óptimo”.

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