Amamantar en épocas de COVID

En este año tan particular, la Semana Mundial de la Lactancia Materna invita a pensar la alimentación por teta como una forma de contribuir a un planeta más saludable. Por qué la pandemia no hace más que reafirmar su importancia para la salud, tanto del bebé como de la madre. Todas estas cuestiones estuvieron presentes en un encuentro virtual vía Zoom, organizado por el Hospital Dr. Noel Sbarra de nuestra ciudad

Por Dra. María Laura Passarelli*

La Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra todos los años del 1 al 7 de agosto, es una campaña mundial coordinada por la Alianza Mundial para la Acción de Lactancia Materna con el fin de crear conciencia y estimular la acción sobre temas relacionados con la lactancia materna. 

Todos los años desde esta Alianza se propone un lema. Este año se seleccionó “Apoyar la lactancia materna para un planeta más saludable”, el cual se centra en el impacto de la lactancia en el medio ambiente/el cambio climático y la necesidad de proteger, promover y apoyar la lactancia materna para la salud del planeta y su gente. Todos los años, las organizaciones y asociaciones tanto médicas como aquellas relacionadas con la salud infantil, la OPS (Organización Panamericana de la Salud) y la SAP (Sociedad Argentina de Pediatría), se unen para apoyar esta consigna.

Esa Semana, en la Argentina, desde los Hospitales Públicos como también desde los Centros de Atención Primaria de la Salud, se constituyen espacios destinados a fortalecer y promover la lactancia. Estos espacios se utilizan muchas veces respetando el lema como consigna y, otras veces, solamente convocando a la comunidad para intervenir y conocer los beneficios de la lactancia.

Cada año, los que pertenecemos al equipo de la salud y conocemos sobre el tema nos preguntamos por qué debemos seguir insistiendo y alertando a la comunidad sobre la importancia de la lactancia y sus beneficios para los niños/as, para la madre, para la familia y la sociedad, como si esto fuera algo nuevo para la población o como si la población no lo supiera.

Muchas mamás quieren amamantar a sus hijos por diferentes causas; ya sea porque saben que es lo mejor, porque sus madres lo hicieron, por creencias culturales, porque leyeron que es lo mejor para sus hijos/as o porque les dijeron en la maternidad. Pero también es cierto que otras madres no lo hacen y eso muchas veces tiene que ver con la falta o distorsión de la información.

La lactancia tiene cada vez más beneficios, no sólo desde lo biológico y nutritivo sino también desde el área psicológica. El binomio madre-hijo se ve fortalecido y, de esta manera, su vínculo. También provee beneficios en la salud a largo plazo tanto para el bebé como para la madre. Interviene favoreciendo el crecimiento y desarrollo infantil, estimula una buena dentición, afianza el área del lenguaje, previene enfermedades crónicas no transmisibles como sobrepeso, obesidad, diabetes 2, colesterol alto e hipertensión. En fin, son innumerables los beneficios. Para la madre es clave su rol en la prevención de cáncer de mama y útero, entre otras numerosas ventajas.

En este año, tan castigado por la pandemia, una vez más la lactancia es protagonista absoluta de todo lo bueno que puede estar relacionado con la salud del bebé. En ese sentido, podemos observar que en toda la información actualizada que nos llega de los distintos organismos/instituciones científicas acerca del COVID, no se han detectado casos de transmisión vertical (madre a hijo) del virus SARS- COV 2, ni a través del embarazo ni de la lactancia. La lactancia sigue ejerciendo su rol protector y de prevención de enfermedades, entre ellas el COVID.

Desde mi rol de médica pediatra con una larga trayectoria en promoción de la lactancia, este año, quizás debido al aislamiento social preventivo y obligatorio, fue un estímulo diferente para que esta semana se tradujera en un sinfín de proyectos. Con un equipo de salud interdisciplinario del Hospital -debido a que no podíamos hacer reuniones tipo charla, ni talleres, ni folletos de difusión masiva- imaginamos desde un video en forma casera con frases de madres que expresan sus experiencias hasta un encuentro por plataforma Zoom.

Entre las ideas y planes que teníamos en mente, primero se pudo concretar el video. Este fue subido a la página del Hospital y a sus redes (Facebook e Instagram) y, con cerca de 500 reproducciones en un día, tuvo comentarios favorables. Las madres fueron protagonistas de estos comentarios, lo que nos resultó muy grato saberlo.  

Con el equipo interdisciplinario conformado por dos pediatras, dos médicas especializadas en nutrición, una psicóloga, una fonoaudióloga, una licenciada en trabajo social y una odontóloga, planeamos un encuentro virtual por plataforma Zoom en donde las protagonistas fueran las madres y/o padres. Desde los inicios de este proyecto innovador, todas sentimos que pensábamos y acordábamos en lo mismo: acercarnos a las madres a pesar de la distancia física para aconsejar, despejar dudas e inquietudes y, fundamentalmente, hacerles saber que la pandemia no iba a interceder en forma negativa ni impedir la lactancia.

Entre todas armamos cuáles iban a ser las prioridades y estrategias a seguir, pensando que quizás no íbamos a tener más de cinco madres en el encuentro a pesar de la difusión. Intuíamos que muchas de ellas no iban a poder, ya sea por el horario, la falta de conectividad, la poca familiaridad con el manejo de la plataforma, algún imprevisto o simplemente porque se olvidaran.

Llegó el día y unas horas antes pensamos que quizás sería de mucha utilidad tener algunos disparadores cerca a nuestro alcance, tales como preguntas o situaciones, para utilizarlas solamente en caso de que las madres no se animaran a preguntar.

Al minuto de entrar, en la plataforma ya teníamos 15 madres esperando en la sala de espera de la web. A los 10 minutos, ya éramos entre todas cerca de 40. Fue inesperado y emocionante al mismo tiempo.  Comenzamos con una pequeña introducción, en la que nos presentamos, recordamos el significado y lema de la Semana Mundial de la Lactancia e indicamos a las madres participar en forma verbal o a través del chat. De las 30 madres que pudimos contar como participantes del encuentro web, observamos que cinco participaron activamente mediante el micrófono y cuatro mediante el chat. Mientras tanto, el resto se limitó a escuchar lo que se iba desarrollando.

Muchas preguntas tuvieron que ver con lactancia y encierro con hijos durante los 4 meses de cuarentena, otras con el destete en tiempos de COVID. Nos preguntaron también cómo prevenir la enfermedad y qué hacer en caso de que ésta se presentara en la madre o en el hijo. El resto de las consultas tuvieron que ver con qué tipo de chupete utilizar en los recién nacidos, cómo esterilizar y ejercer la higiene de los elementos, también sobre relactación, grietas en los primeros días y mastitis o taponamiento. Conversamos de cómo prevenir las grietas mediante el tipo de succión y las diferentes posturas para lactar, cómo producir mayor cantidad de leche mediante la mayor succión, cómo poder extraerse leche y guardarla, teniendo en cuenta la heladera o los lugares frescos, así como también la importancia de calentar la leche a baño maría.

Fueron muy importantes los aportes tanto de la odontóloga en la prevención de caries, como de la fonoaudióloga en la postura de la lengua cuando se prolonga la succión, la psicóloga enfatizando siempre tranquilizar al bebé mediante la palabra, el canto, la utilización de objetos como mantas y/o muñecos en niños/as más grandes y la trabajadora social dando cuenta del impedimento desde el Estado en la escasa licencia laboral postparto y también, a veces, la falta de redes de contención de apoyo desde la familia al momento de lactar.

Es así que podemos rescatar que, a pesar del aislamiento social preventivo y obligatorio, se pudo lograr un acercamiento a través de las redes sociales que muchas veces era difícil adquirir con la presencialidad. A pesar de habernos reunido a través de una pantalla, se pudo lograr un clima ameno, cordial, distendido, donde las madres pudieron expresar sin temores sus experiencias, preocupaciones y preguntas, a partir de una participación activa y respetuosa en la que la interacción con el profesional en ningún momento fue distante.

La pantalla y el zoom aparentan ser un medio de difusión frío, poco cálido y la conexión virtual algunas veces resulta dificultosa. Quizás por la necesidad o la no presencialidad pudimos lograr este encuentro que tanto esperábamos.  Esta vez, en nuestra hermosa experiencia, el distanciamiento social preventivo y obligatorio no fue un obstáculo para acercarnos a las madres. Muy por el contrario, nunca estuvimos tan cerca.

* Especialista en Pediatría. MP: 18860. Actualmente se desempeña en el Hospital Dr. Noel H. Sbarra de nuestra ciudad, desde donde coordina el Programa Ayuda a la Crianza. Es además docente en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata, así como en la Universidad Nacional de La Matanza.

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