Migrantes piden asistencia del Estado para poder sobrevivir en cuarentena

Según informó la Coordinadora Migrante, apenas un mínimo porcentaje de las colectividades asentadas en la ciudad pudo acceder al Ingreso Familiar de Emergencia, y no están obteniendo respuesta en torno a la asistencia alimentaria. Hoy hicieron una olla popular en 7 y 50

La Coordinadora y Consejería para Migrantes del Laboratorio de Investigación Movimientos Sociales y Condiciones de Vida de la Facultad de Trabajo Social, realizó este mediodía, en conjunto con distintas colectividades, una olla popular en 7 y 50 para visibilizar la compleja situación de marginación que están viviendo en plena pandemia.

Según indicaron los organizadores de la actividad, la iniciativa surgió “como consecuencia de la desidia demostrada por los gobiernos provincial y municipal para resolver las necesidades de los diversos colectivos migrantes que, en cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), no han podido acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) ya sea por problemas administrativos o por las limitaciones que el mismo Estado ha puesto; como tampoco a una ayuda alimentaria para poder sobrevivir”.

En ese sentido, señalaron que “se ha hecho difícil para los migrantes poder volcarse a otra actividad que pueda garantizar su supervivencia ya que la mayoría de los hermanos y hermanas migrantes son jornaleros del trabajo rural y urbano (trabajadores/as de la construcción, limpieza, comercio callejero, artistas callejeros/as y trabajo doméstico, entre otros) y tampoco han podido recibir ayuda de parte del Estado”.

“Frente a semejante vulnerabilidad, la respuesta del municipio platense ha sido la de implementar megas operativos (en coordinación con la policía bonaerense) con prácticas que rozan – y fomentan – el racismo, la discriminación y la xenofobia. Un ejemplo de eso es la persecución a los trabajadores de la venta callejera, cuyo único delito era tratar de llevar un plato de comida a su hogar”, remarcaron.

Juan Quesquén, integrante de la Coordinadora, expresó a Pulso Noticias que “por medio de organizaciones sociales hemos logrado conseguir algo de mercadería pero no ha sido suficiente. Muchos de los colectivos migrantes no tienen hoy por hoy para pagar el alquiler, los servicios, no han podido acceder al IFE por problemas administrativos del Estado”.

En ese sentido, a través de una encuesta que realizaron pudieron observar “que solo el 5% de la comunidad senegalesa, un porcentaje de la comunidad colombiana, paraguaya, chilena, boliviana y peruana que viven en la región de La Plata, Berisso y Ensenada, pudieron acceder al IFE. El resto no solo no recibieron el ingreso si no que tampoco recibieron ningún tipo de ayuda alimentaria. Motivo por el cual, en la primera semana recurrimos al Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires (MDC) y acercamos las dificultades que tienen para sobrevivir los y las migrantes a partir del aislamiento social, preventivo y obligatorio”.

“Con la predisposición de directores del MDC, se logró que algunos de los encuestados tengan mercadería para sobre vivir unos días. Luego propusimos una segunda tanda y agregar a más migrantes que se encuentran en estado de vulnerabilidad, pero la respuesta del MDC fue la derivación de responsabilidad al municipio platense. Sin embargo, no hubo respuesta alguna. Intentamos establecer un vínculo con la Secretaría de Desarrollo de la Comunidad de la Municipalidad de La Plata, pero tampoco obtuvimos respuesta”, indicaron.

Queremos que nos dejen trabajar tranquilos”

Por su parte, Cheikh Gueye, integrante de la comunidad senegalesa, expresó a este medio: “llevamos tiempo sufriendo a Control Urbano y a la policía. Más ahora en la pandemia que estamos sufriendo porque se nos complica mucho, porque toda nuestra vida económica depende de lo que hacemos diariamente. Y si no podemos salir o no nos dejan estar tranquilos en la calle cuando salimos, se nos complica. Sabemos que estamos en cuarentena y sabemos que la gente no puede salir”.

“Nosotros si salimos es porque hay gente en la calle. Hay negocios que están abiertos y gente circulando en la calle. Si circuláramos nosotros sólos no estaríamos en la calle, porque no vamos a poder venderle a nadie. Es algo que no es normal, que persigan a los migrantes mientras la otra gente circula como le da la gana”, comparó.

“Nosotros queremos que nos dejen trabajar tranquilos. Preferimos ganarnos la vida que recibir ayuda del gobierno. Pero bueno, si no podemos trabajar, ahí sí que necesitamos ayuda”, remarcó Cheikh, y aclaró que no sólo necesitan ayuda alimentaria, si no que necesitan poder generar ingresos para enviar a sus familias en Senegal.

Comentarios

- Advertisement -