La desigualdad de género en el básquet

En otra edición del Café Najnudel, esta vez con el propósito de reflexionar sobre la situación actual y lo mucho que queda por hacer respecto de las desigualdad de género en el básquet

Por Manuel Bikauskas

Los disertantes en esta ocasión fueron, Macarena Rosset, jugadora de selección Argentina de Basquetbol, campeona sudamericana y mundialista, con experiencia europea y actualmente en Obras Sanitarias. Francesca Bellatin, jugadora de Lammar University de EEUU y selección Peruana de basquetbol, actualmente en Club Regatas Lima. También se contó con la presencia de Sebastián Silva, integrante del cuerpo técnico de la Selección Femenina Argentina. El encuentro fue mediado por Gustavo De Benedetti, Coordinador Deportivo de la APdeB y entrenador de básquet.

Al iniciar la charla, Sebastián Silva pone en juego la realidad que les toca sobrellevar a las mujeres, “han desarrollado su carrera con todos los contratiempos y dificultades que tienen y han demostrado ser de lo mejor del mundo”, entendiendo que no solo en del deporte, sino que en cualquiera de los ámbitos en la vida. Respecto de las dificultades en lo deportivo, nos comenta su visión sobre el organismo que regula el básquet internacional, “FIBA va al revés, te incrementa el cupo de países en el masculino y disminuye el del femenino, la lectura es clara de que FIBA hace una discriminación fuerte sobre el género, cada uno puede pensar lo que quiera, pero los hechos son esos”. 

Con respecto al formato de competencia mundialista y clasificatorio realizado por FIBA, Sebastián comenta que armaron una especie de campeonato europeo, “siempre va a estar USA y uno más de Sudamérica, uno de África y ya está. Está poco pensado, para que el deporte crezca, como también tenemos que hacer en la región y para hacer fuerte a la región, tiene que haber competencia, si no hay competencia no se puede mejorar.” De todas formas, él asegura que otra de sus preocupaciones es la preparación previa “cuánto del proceso jugamos con equipos europeos como para poder ir a medirse”. Concluye diciendo que “Lo de FIBA es malo, con su básquet es malo, para lo que es la región es malo sobre el femenino, y no creo tan complicado poner competitivo al femenino”. 

Focalizando en la experiencia de haber jugado básquet al mejor nivel y al mismo tiempo estudiar una carrear, la jugadora Francesca Bellatin nos comenta sobre la posibilidad que le significó jugar en la liga universitaria estadounidense y como son las regulaciones de becas, “En Estados Unidos no noté esa diferencia por lo que estaba en universitario, la NCAA (National Collegiate Athletic Association) tiene el mismo número de becas para hombres y para mujeres por universidad, después cada universidad decide como la divide entre los deportes, todos los que teníamos la beca completa teníamos los  mismos beneficios, entonces no sentí esa diferencia. Pero si sé que en NBA y WNBA hay una gran diferencia”  A lo que Sebastián agrega, “esa regla no es muy vieja, lo de igualar becas, porque es un logro del movimiento de igualdad de género. Antes no pasaba, tomaban el 70 u 80% de las becas y tenías que ser súper destacada como mujer para tenerla completa”. 

Por su parte, Macaren Rosset expone su experiencia, dando a entender que “en Argentina es duro, a mí me pasa que desde chiquita, formo parte de planteles de primera y seguir a el equipo de la cual soy hincha, querer ser como ellos, de repente te das cuenta que es muy difícil. Si bien, se está mejorando, estamos muy lejos, pero nos acostumbramos por el amor y la pasión que tenemos por lo que hacemos, ya lo naturalizamos, es normal levantarte a las cinco de la mañana y llegar a las doce a tu casa porque entre que estudias, entrenas, trabajas, eso es lo que es en el femenino profesional”. Contando un poco de su actualidad en Obras Sanitarias comenta que “estamos igual que el masculino, ósea entrenamos turnos largos, todos los días, tenemos todas las facilidades y lo agradezco, pero es un club entre todos los que hay”.

Sebastián clarifica que el “objetivo debe ser igualar”, entendiendo que todos deberían hacer su parte en la medida de las posibilidades, inmediatamente comenta que hay varias situaciones que se podrían llevar a delante en La Liga Argentina, “hasta la temporada pasada había dos extranjeros de $25.000 (dólares) por mes. Si vos agarras el sueldo de dos americanos mensuales, te armas dos equipos del femenino. No tener una liga más amplia es porque no agarramos los clubes y les dicen tienen que tener femenino sino no pueden jugar la liga.” Menciona que con esa expresión, junto a la toma de decisiones por parte de los dirigentes, se podría desarrollar una liga femenina más que competitiva.

Seguidamente Macarena resalta la difícil actualidad entendiendo que, de un día para el otro no va a aparecer un club que proponga, “bueno, el sueldo del masculino va a ser igual que del femenino, lamentablemente es dificilísimo, pero hay que apuntar a que la mujer cobre igual que el hombre. Porque al final están haciendo lo mismo y el esfuerzo es el mismo, no es que porque es hombre va a entrenar más y porque es mujer entrena menos”.

Concluyendo esta gratificante charla llena de información y debates muy valiosos, se habló de que la responsabilidad en estas decisiones es, sin dudas, de los dirigentes, los disertantes concordaron con lo que dijo Sebastián contando su experiencia, “los proyectos no pueden ser de los entrenadores, porque, desde mi experiencia, en los clubes donde tenía la llave, cuando me fui, fue un proceso en retroceso, cuando el proyecto es del club, el proyecto continua. El dirigente tiene que encontrar el entrenador adecuado y cuerpo técnico que pueda llevar adelante su proyecto”.

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