Barrios de Tolosa y Ringuelet unidos contra las dificultades

Vecinos y vecinas de El Mercadito, La Unión, La Bajada, El Churrasco, Barrio Nuevo y La Laguna hicieron una olla popular en 120 y 521 y un abrazo simbólico a la salita de salud de la zona

Vecinos y vecinas de los barrios periféricos a la bajada de la Autopista y el Mercado Regional continúan unidos para enfrentar la crisis económica que provocó la pandemia. Desde el espacio que conforman desde hace algunas semanas, denominado Mesa Barrial Tolosa-Ringuelet, llevaron adelante una olla popular en 120 y 521 para ofrecerles comida a las familias del lugar.

Pero esa no es la única urgencia. Los habitantes de los barrios El Mercadito, La Unión, La Bajada, El Churrasco, Barrio Nuevo y La Laguna también aprovechan la actividad para pedir atención en las salitas de salud barriales y mayor asistencia alimentaria. Por eso, también se llevó a cabo un abrazo simbólico en la salita N° 15 que está ubicada en 520 y 118.

Damián Núñez, vecino de barrio El Mercadito, contó a Pulso Noticias que “decidimos empezar a ayudar un poco a la gente del barrio por las problemáticas que surgen día a día y empezamos a cocinar y darle de comer a los que más necesitan”. “Empezamos con la olla apenas se inició la pandemia, el grupo nuestro está conformado por nueve personas, todos del barrio, que tenemos laburo”, agregó.

Y contó sobre la ayuda que reciben: “Tenemos algunos compañeros que trabajan en el Mercado y nos proveen de la verdura y la fruta, otros amigos nos dan una mano con mercadería y lo que falta lo ponemos nosotros de nuestro bolsillo”. “Todavía no recibimos ningún tipo de asistencia de parte de nadie, ni del municipio, ni de Nación, de ninguna organización, de nadie”, cerró.

Por su parte, Silvia López, vecina de La Bajada, contó que “hace ya tres meses, con motivo de la pandemia, con amigos del barrio nos enteramos que había gente que no estaba comiendo y decidimos hacer una olla popular en la puerta de mi casa, en 527 bis y 121 bis”.

“Al principio teníamos 10 familias, después 30 y ahora estamos asistiendo entre 50 y 70 familias. Cocinamos todos los días pero no tenemos recursos y hubo días de la semana que tuvimos que dejar de hacerlo”, agregó la mujer, quien expresó que “cada vez se nos está haciendo más complicado”.

“Algo que nos preocupa es el tema de la desnutrición y los abuelos que hay en el barrio que PAMI no los está atendiendo y tampoco pueden venir a la salita del barrio porque no tiene médicos”, graficó sobre la difícil situación. “Estamos acá pidiendo que por favor nos escuchen, porque cada día hay más ollas y más hambre”, concluyó.

Según expresaron en un comunicado en el marco de la actividad, en esos barrios “la mitad de les trabajadores dependen de changas para llevar el alimento, y los más de 16 comedores que se encuentran en el barrio se encuentran reclamando por más alimentación ya que su demanda se ha triplicado”.

Respecto a la situación sanitaria, contaron que “en el centro de salud se trasladó al Pediatra que venía trabajando hace más de un año sin argumentos para llevarlo a un lugar que ya contaba con uno. Se recolectaron firmas de mas de 350 vecinos del barrio pidiendo su vuelta”.

Comentarios

- Advertisement -