Conectar Solidaridad

Dos docentes de La Plata decidieron llegar a donde el Estado no lo hace. Arman computadoras con componentes que la gente tiene en desuso para entregarlas a niños y niñas que viven en los barrios de la periferia de la ciudad. Mientras avanzan con su cruzada avisan: “Nuestra próxima meta es que puedan tener wi fi”

Por Walter Amori

Cuando Fernanda tuvo que adaptar su rol de docente de música al contexto de la pandemia pensó que la mejor idea era grabar videos para que sus alumnos puedan continuar con actividades didácticas durante el período de aislamiento. Pero rápidamente se dio cuenta de que no estaba teniendo las respuestas que esperaba de las niñas y los niños, ni de sus familias.

También rápidamente comprendió que las escuelas en las que brinda sus clases están ubicadas en en la periferia del partido de La Plata (Los Hornos, Barrio Aeropuerto y Arana), y que la ausencia del Estado allí se traduce, entre otras cosas, en falta de computadoras y de conectividad.

Pero su cabeza no estaba programada para rendirse frente a las complejidades. Ante la necesidad pensó en qué podía ayudar y diseñó una estrategia para poder aportar su granito de arena. El primer paso fue un llamado por medio de las redes sociales para recolectar diferentes componentes (CPU, monitores, teclados, mouses) y, a través de ellos, poder armar computadoras que lleguen a los barrios.

“De qué me servía a mi hacer videos didácticos si en las casas ni siquiera les ha llegado por parte del Estado las computadoras que deberían tener para garantizarles la educación a todos los nenes y las nenas”, relata Fernanda Ortega Passalacqua en diálogo con Pulso Noticias.

De a poco fue obteniendo respuestas y debió adoptar una metodología de trabajo. Para ello, una vez por semana obtiene un permiso a través del cual circula por todo el partido de La Plata en su auto y recolecta cada una de las partes que la gente decide donar. “Primero les pido que chequeen que funcionen”, aclara Fernanda.

“La gente de a poco empezó a responder, es un trabajito de hormiga y dependemos mucho de su ayuda. Es un trabajo a pulmón, pero hay gente que se está preocupando por ser solidaria en estos momentos”, destaca.

Luego de recolectar cada una de las partes, Fernanda hace una selección en su casa y ya son tres las máquinas que logró reunir con los distintos elementos recogidos, las cuales ya están en manos de diferentes familias. Además, otras dos están viajando desde Neuquén: cuando uno de sus amigos se enteró de la iniciativa no dudó en hacer su aporte desde la Patagonia argentina.

A la hora de decidir cuál iba a ser el destino de las primeras computadoras, Fernanda encontró en Gisela Vargas, docente de la Escuela Primaria N° 50 de Los Hornos, a su gran aliada. “Al extenderse el aislamiento se fueron viendo cada vez más las necesidades. Me han llamado muchas familias angustiadas, llorando, porque son familias responsables y apoyan a sus hijos. Lo que buscamos con Fernanda fue, en medio de este caos, transmitirles tranquilidad y buscar alguna estrategia. En la docencia siempre se buscan estrategias para todo”, relata Gisela a Pulso Noticias.

“Cada cosa que le pasa a un alumno es como si me pasara a mí, porque además de docente soy mamá. Yo estoy con ellos de lunes a lunes. Le hice escuchar algunos de los audios a Fer y ella me dijo ‘tenemos que hacer algo’”, detalló.

Gisela también cuenta que la Escuela N° 50 es como una gran familia y que el aislamiento fortaleció la comunicación con los alumnos. Ella, como muchas otras maestras, también desempeña el rol de psicóloga o asistente social de las madres y los niños en el contexto de la pandemia.

“Verdaderamente se ve el esfuerzo de los alumnos y el apoyo de las familias. Hay muchas madres solteras que son jefas de familia, se ve realmente como se esfuerzan para poder cumplir y estar.  Cuando vimos las respuestas de las familias a las que les entregamos las computadoras no podíamos creer lo que habíamos generado”, expresa Gisela Vargas, mientras su voz se anuda del otro lado del teléfono. “Nuestra próxima meta es que puedan tener wi fi”, asegura.

Cambiar el algoritmo

Hace algunas semanas, durante la primera sesión del Concejo Deliberante llevada a cabo en el Pasaje Dardo Rocha, la concejala Yanina Lamberti pidió al Poder Ejecutivo Municipal que garantice zonas de libre navegación en las barriadas de la ciudad para docentes y estudiantes mientras dure el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Desde el oficialismo aseguran que el proyecto está siendo evaluado, pero por el momento no se ha avanzado en ese sentido.

En tanto, el pasado 19 de mayo el Municipio y la Nación acordaron la entrega de netbooks para estudiantes secundarios de la ciudad. En esa oportunidad el intendente Julio Garro aseguró: “La educación siempre fue una de nuestras prioridades como municipio, y eso se ve en las obras que hicimos en escuelas y jardines para que los chicos aprendan en lugares en condiciones”.

Esa afirmación no se condice con lo que relatan estas docentes, las cuales conviven todos los días con distintas situaciones problemáticas. “En nuestras escuelas, en las escuelas de los barrios de la periferia, las computadoras raramente llegan, hay que insistir mucho para poder obtenerlas. Y otro de los problemas es que entran constantemente a robar “, señala Fernanda.

Por su parte, Gisela indica: “Yo sé que las familias tienen más necesidad de alimentos o de un abrigo, que de una computadora. Pero por lo menos se quedan tranquilos de que van a poder hacer las tareas”. Y agrega: “Nosotras no somos como los políticos o diferentes empresas, que buscan mostrar lo que hacen. Nosotras con la carita feliz de los alumnos nos conformamos”.

Quienes quieran contribuir con materiales para el proyecto pueden hacerlo comunicándose al correo electrónico [email protected]

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