Partidos historicos: Argentina 3-1 Brasil, Sidney 2000

En este entrega el partido correspondiente a los cuartos de final de los Juegos Olímpicos 2000. Argentina y una primera fase complicada que obligaba a enfrentar a quién era el máximo candidato a quedarse con la medalla de oro. La vigencia de Hugo Conte, elegido un año después uno de los ocho mejores jugadores del siglo XX

Por Ricardo Baldoni

«Nosotros vamos de punto, porque la banca son otros equipos, tres de los cuáles están en nuestra zona: Rusia, Yugoslavia e Italia. Jugaremos sin presiones y podemos perder, por el nivel que va a presentar el vóleibol en estos juegos. Para nosotros es una medalla el octavo puesto», expresaba Hugo Conte una vez arribado en tierras australianas para disputar la fase de grupo de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. El histórico jugador de la Selección había retornado en 1999 luego de nueve años de ausencia.

Los Juegos Olímpicos de Sidney se inauguraron con una extraordinaria y colorida Ceremonia de Apertura donde se le hizo homenaje tanto a la cultura australiana, desde los aborígenes hasta los actuales pobladores, como a las maravillas naturales que el país posee. Allí se destacó Nikki Webster, una niña de 13 años que nadaba en un océano imaginaro a varios metros de altura, bajo el cielo del Stadium Australia.

Fueron 199 las naciones participantes, con 10651 atletas, quienes se desempeñaron en las 300  disciplinas incluidas en los programas de 28 deportes. La delegación argentina contó con 143 integrantes -98 hombres y 45 mujeres-, de los cuales había muy pocos representantes de las disciplinas colectivas: únicamente los seleccionados masculinos y femeninos de hockey y el seleccionado masculino de vóley.

A Argentina le había tocado en suerte el ‘grupo de la muerte’: integraba el grupo B junto con Yugoslavia -en ese entonces integradas por las repúblicas de Montenegro y Serbia-, Italia, Rusia, Estados Unidos y Corea del Sur. El formato es tal cual corre en el presente: quedar entre los cuatro primeros para pasar a los cuartos de final.

El comienzo del seleccionado masculino fue con dos triunfos luchados frente a EE.UU. y frente a Corea. Luego Argentina sufriría tres derrotas: contra Italia, Yugoslavia y Rusia. Sin embargo, los dirigidos tácticamente por Carlos Getzelevich clasificaron a la siguiente ronda porque Corea no pudo ganar su último encuentro ante los yugoslavos.

Haber entrado a cuartos de final por la ventana implicaba enfrentar a Brasil, quien llevaba una racha de 21 victorias consecutivas frente a Argentina –el último triunfo nacional fue en los JJ.OO de Atlanta 1996- y había arribado a los JJ.OO con el objetivo de quedarse con el primer puesto. Objetivo que demostró en fase de grupos ganando todos los partidos y sólo cediendo un set ante España.

El 27 de septiembre fue la fecha del encuentro entre Argentina y Brasil. En el 2000, la transmisión olímpica comenzaba a tener el ritmo habitual con la que hoy se cubren dichos eventos: las señales encargadas de transmitir los eventos eran TyC Sports -Bonadeo presente-, Canal 7 -hoy TV pública- y Azul TV-hoy canal 9-. Desde Argentina, muchos amanecieron para ver, en primer turno, a las jugadoras del seleccionado de hockey vencer a Nueva Zelanda para clasificar por primera vez a una final olímpica y asegurar la primera medalla para ese deporte. Allí nacieron las Leonas.

Luego era el turno del vóley, Argentina buscaba dar el batacazo en el Centro de Espectáculos de Sidney, pero el encuentro arrancó con la lógica que indicaba el ranking. Primer set para Brasil con Giba Godoy y Dante Amaral como estandartes. Argentina mejoró en el segundo  set y logró una ventaja al inicio que logró mantener durante todo el parcial, el equipo había mejorado en la recepción y el bloqueo comenzaba a neutralizar los ataques rivales.

La dinámica de juego no varió en el tercer parcial. Brasil recurría a sus variantes en ataque pero la pelota volvía y volvía. Comenzaba la desesperación de Brasil al verse nuevamente en desventaja y no poder ante la efectividad argentina que castigaba mediante Pablo Pereira y Marcos Milinkovic.

«Cuando jugamos sueltos, suele irnos bien. Y como acá los superfavoritos eran ellos, nosotros salimos muy tranquilos»«, afirmaba Conte. Los jugadores de experiencia se pusieron el equipo al hombro y manejaron con mucha jerarquía los ritmos de partido: Javier Weber alternaba las pelotas en ataque y un efectivo Conte continuaba lastimando.

El cuarto set fue el más parejo del partido. Brasil logró una ventaja sobre el final y buscaba llevar las acciones hacía un quinto y definitivo set. Sin embargo, pese a tener dos set point en contra, Argentina tenía otros planes. Un punto de manos y afuera de Conte y un oportunisimo bloqueo de Pereira que luego definió Milinkovic le dio la chance a Argentina de tener punto para partido. Nuevamente el bloqueo dijo presente para la alegría de los jugadores y cuerpo técnico que festejaban una victoria que, de las 8.000 presentes en el estadio, sólo ellos la tenían en los planes. Fue triunfo 3-1 con parciales de 17-25, 25-21, 25-19 y 27-25.

«Jugamos muy tranquilos, sabíamos que la única posibilidad de ganar era hacer nuestro juego y esperar el momento justo. Creo que se dio así. Brasil jugó a la par de nosotros, pero en el segundo set el final fue cerrado. Tuvimos más tranquilidad que ellos, que sintieron la presión». reflexionaba el entrenador Getzelevich tras el triunfo y luego de fundirse en un abrazo con el entrenador asistente Waldo Kantor.

«Contra los grandes generalmente salimos con la motivación por las nubes, jugamos un muy buen primer set y después nos caemos. Esta vez, en cambio, mantuvimos la cabeza fría», analizaba Weber, a lo que agregó: «Ellos entraron en un juego de tensiones del que nosotros supimos escapar. Esta vez, al corazón le pusimos la cabeza». Para imaginar la magnitud de aquella victoria, cabe destacar que la selección brasilera ganaría el Mundial 2002 y se quedaría con la medalla de Oro en Atenas 2004.

En un partido muy parejo, Rusia le ganó a Argentina el partido por semifinales y apagó el sueño de una final olímpíca. No obstante, el triunfo ante Brasil y el cuarto puesto logrado, sigue siendo motivo de orgullo para aquellos jugadores que integraron ese plantel y de todas aquellas personas que madrugaron para ver el deporte olímpico, primero Hockey, luego Vóley, bien en alto.

Un año después del partido en Sidney, Hugo Conte fue galardonado por la Federación Internacional de Vóleibol (FIVB) al ser reconocido como uno de los mejores ocho jugadores de vóley del siglo XX.

Los doce jugadores del plantel fueron: Hugo Conte, Marcos Milinkovic, Javier Weber, Jerónimo Bidegain, Christian Lares, Leandro Maly, Pablo Meana, Leonardo Patti, Pablo Pereira, Juan Pablo Porello, Alejandro Spajic y Sebastián Firpo.

Fuentes: La Nación, Página 12, TV Pública, «Pasión Olímpica», Gonzálo Bonadeo

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