El nuevo fútbol argentino: sin promedios y dos años sin descensos

El presidente de Lanús y uno de los dirigentes con peso en AFA, Nicolás Russo, explicó cuál es el proyecto para que los clubes puedan adaptarse a la reanudación de la actividad, sin la necesidad de sufrir con los promedios. Restan varias reuniones y confirmaciones

La propagación de la pandemia del coronavirus afectó a todos los sectores de la sociedad; y el fútbol no quedó al margen de la crisis económica y financiera que dejará el parálisis de la actividad.

En medio del aislamiento social, preventivo y obligatorio, el presidente de Lanús, Nicolás Russo, advirtió que está trabajando en un proyecto para que los equipos puedan volver al trabajo sin la preocupación que generan los promedios. “Los clubes deben tener oxígeno para acomodar los números y vamos a necesitar por lo menos hasta fin de 2022 para reacomodar el fútbol argentino. Creo que por dos años tenemos que jugar sin descensos”, expresó el máximo responsable del Granate.

La referencia a la ausencia de ingresos y los gastos regulares que mantienen las entidades fue uno de los factores que más destacó Russo en la entrevista que le brindó a Radio La Red. “Todavía no hay nada definido, pero cada dirigente va aportando su idea. Yo creo que la falta de descensos, por cómo viene la cosa, es posible y es una de las variables más razonables”, aseguró.

En este sentido, el dirigente del combinado del sur remarcó que sus planes fueron revocados con la extensión de la cuarentena, ya que en su cabeza tenía la idea de retornar al trabajo este mes. “Yo tenía expectativas para que a fin de abril empezáramos los entrenamientos, pero eso se derrumbó. La cuarentena va a seguir y con suerte podremos empezar el primero de julio a entrenar, y de ahí vamos a necesitar un buen tiempo para que los planteles se acondicionen”, concluyó.

El aspecto económico generó un manto de preocupación en los directivos del fútbol argentino, dado que la continuidad del pago de los salarios, los contratos que concluyen en junio y la falta de ingresos confeccionó un combo que debe adaptarse a la faceta deportiva. Por ello, Nicolás Russo propone 2 años sin descensos, para que los equipos más comprometidos no tengan que embargar sus ilusiones.

Suponiendo que el fútbol pudiera retornar en septiembre, se ajustarían de ese mes a diciembre la disputa de las diez fechas que quedan de la etapa inicial de la Copa Superliga y las definiciones posteriores. Sin descensos, se pelearía por ese título y por el ingreso a las copas. Y como desde la Primera Nacional sí subirían los dos clubes que estaban previstos, en la Liga Profesional 2021 serían 26 participantes. En el segundo semestre de este año, también se le haría espacio a la Copa Argentina.

Ya en el 2021, el torneo se ajustaría a los pedidos de la Conmebol en cuanto al calendario: febrero a diciembre (Argentina es el único de América que sigue a la europea). Lo que no se sabe es si serán dos torneos cortos o una temporada larga: obviamente seguirán la Copa Superliga (o como la denominen) y la Argentina. Además,para fines de 2021 habrá otros dos ascensos de la PN, por lo que en el 2022 serían 28 equipos.

De todas maneras, a mediados de 2021 está previsto comenzar a trabajar con la implementación de los descensos en la temporada siguiente. Y como ya se dijo, se harían por tabla general y no por promedios. De esta manera, a finales de 2022 si bajarían equipos a la Segunda, aunque no se sabe cuántos. Así, la Primera División entraría en el formato que ya utiliza el Ascenso y que promovió Chiqui Tapia hace un tiempo: erradicar los promedios.

Y cuando retorne la actividad aún tienen un punto pendiente: renegociar el contrato por los derechos de televisión, tanto nacionales como internacionales. De todos modos, el avance o el control de la pandemia será lo que determine el futuro.

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