Ramiro Magallán, médico clínico en el hospital Rossi y el Español de nuestra ciudad, y además hermano de los exfutbolistas de Gimnasia Lisandro y Santiago espera un cambio de paradigma una vez que culmine la pandemia. El también árbitro del ascenso argentino, contó cómo atraviesa estos días
Día tras día, profesionales de la salud salen a combatir a este enemigo llamado Covid-19. Uno de ellos es Ramiro Magallán, árbitro que imparte justicia en la categoría Primera C del ascenso argentino y que también se desempeña como médico clínico en el hospital Rossi y el Español, de La Plata. Además, es hermano de los futbolistas nacidos en Gimnasia Lisandro Magallán (ex Boca, actualmente en Deportivo Alavés, de España) y Santiago Magallán (quien milita en Unió Esportiva Llagostera, en la segunda B de España).
Ramiro trabaja lunes y viernes por la mañana, miércoles por la tarde y realiza guardias de 12 horas los martes y jueves, una en el hospital público (Rossi) y otra en el privado (Español). Y relata: “Por el momento mi actividad sigue igual. Salgo todos los días de casa a trabajar como cualquier otro. Por ahora no debemos cumplir más horas pero ya tenemos todo organizado por si se incrementan los casos o algún médico se enferma”.

Crédito: Nair Safenraiter
– ¿Cuál es tu sensación de esta cuarentena?
-Vivo la cuarentena con preocupación. Mi estado de ánimo va variando. Por momentos estoy mejor, más optimista y por otro me asusto y me preocupa por lo que puede venir. Además, en mi caso, en el ambiente sanitario, miro mucho a mi alrededor y los peligros que existen con los médicos, enfermeros y personal que trabaja en el hospital. Las tasas de contagios o incluso de muertes, si bien no son extremadamente altas, existen y se dan a menudo. Uno está continuamente en contacto con diversos pacientes y el grado de contagio que tenemos es alto.
– ¿Crees que se implementó a tiempo?
-Fue un acierto el inicio temprano de la cuarentena, pero al mismo tiempo sé que fue una decisión complicada por el tema socioeconómico. Hoy en día el aislamiento es lo único que tenemos para prevenirnos. Por lo menos acá en La Plata hay lugares en donde se cumple mejor que en otros y hay sitios en donde las personas salen a trabajar por la necesidad de llevarle la comida a sus hijos. Esta pandemia nos tiene que enseñar a valorar o, en su defecto, cambiar el foco de nuestros valores. Cómo una cuestión minúscula, un virus, algo que no se ve, puso en jaque a todo el mundo, hasta las grandes potencias mundiales y eso te hace pensar y valorar cuáles son las prioridades en la vida.
– ¿Qué hábitos cambiaste en tu lugar de trabajo?
-En el día a día dentro del trabajo se modificó mucho la dinámica, ya que en ambos hospitales se tuvo que cambiar la forma de atender a los pacientes. Se crearon consultorios específicos destinados a atender personas con fiebre y patologías respiratorias, donde las medidas de precaución uno las extrema colocándose antiparras, protectores, barbijos, botas, camisolines, cosas que no se utilizaban a diario, y menos para atender pacientes con cuadros respiratorios comunes. Hoy, a raíz de esta pandemia, una angina o una fiebre con tos, que antes lo veíamos con normalidad, lo tenemos que analizar pensando en una posibilidad de Coronavirus, extremando las medidas de precaución tanto nuestras como la de los pacientes.
–¿Cuál es la situación actual respecto al Coronavirus?
-Recién la semana pasada tuvimos el primer caso positivo de Covid-19 en el hospital Rossi, pero lo que se incrementó en estos últimos días fueron las consultas por cuadros respiratorios, siendo estos posibles casos sospechosos de Coronavirus. Esto implica extremar medidas con los pacientes e intentar aislarlos, algunos dentro del hospital y, los cuadros más leves, de manera ambulatoria, a la espera del resultado del hisopado.
– ¿Y en tu vida casera, que repercusión tuvo?
-Antes, salía del hospital con el ambo. Ahora me cambio en mi lugar de trabajo y salgo con ropa de calle común. Y a pesar de que vivo solo, digo que cada vez que estoy por entrar a mi casa hago una ceremonia, porque previo a entrar dejo el calzado afuera, me lavo las manos con alcohol, me quito la ropa, la meto en el lavarropa y enseguida me voy a duchar. Esta ceremonia hoy es esencial para evitar el traslado de todos los gérmenes dentro de mi hogar, en especial el Coronavirus. Creo que esto genera un poco de paranoia pero uno trata de preservar el lugar donde vive. En cuanto al contacto, a mi familia la veo únicamente por videollamada. Mi hermana Jimena, que está embarazada, está en su casa, mientras que mis hermanos, Lisandro y Santiago, están haciendo la cuarentena juntos en España ya que ambos son futbolistas, del Deportivo Alavés y Llagostera, respectivamente.
-¿Cómo se encuentran tus hermanos en España?
-Ambos, por suerte, están bien de salud. Antes que se decretara la cuarentena pudieron juntarse en la casa de Lisandro para no pasarla solos. Por el momento, el aislamiento se mantiene hasta el 26 de abril. La preocupación se da en ambas partes: en mi caso porque allá en España está todo más complicado; y ellos porque saben que yo estoy en contacto continuo con gente enferma. Allá aún no tienen información de cómo continuará la actividad deportiva.

Lisando, Santiago y Ramiro Magallán
Fuente: www.afa.com.ar
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