“Pensemos que es la mejor forma de volver a la normalidad”

Axel Weigand, el platense que está en Viedma, nos habla sobre como transita la cuarentena, sus recuerdos en Estudiantes y las esperanzas para el futuro

Por Martin Parise

Axel quedó varado en Viedma. A pesar de que su club licenció al plantel para que vuelvan a sus hogares, no pudo sacar el permiso y decidió que lo mejor era quedarse en su casa y no volver con su familia a La Plata.

El alero de 35 años, de extensa trayectoria, no tiene hijos y está soltero. Sus pasatiempos en cuarentena son mirar películas, series, escuchar música y leer. Además, cuenta que está realizando un curso relacionado al deporte y aprovecha para avanzar ahora que tiene más tiempo libre.

Deportivo Viedma marcha octavo en la conferencia sur de la Liga Argentina y para que los jugadores no pierdan el ritmo de entrenamiento, el entrenador, Guillermo Bogliacino, armó un plan de trabajo. Todas las mañanas a las 11 horas, por la aplicación de moda Zoom hacen distintos ejercicios. Realizan trabajos de fuerza, de propiocepción y de movilidad. 

A su vez hay una nutricionista que los cuida con el tema de la alimentación: “nos da recomendaciones, al no tener tanto desgaste hay que tener cuidado porque aumentas de peso mucho más rápido, no es mi caso por suerte, pero si hay algunos jugadores que les pasa, hay que cuidarse” menciona.

En cuanto la incertidumbre de volver a jugar dice: “no tengo idea de lo que puede llegar a pasar en el campeonato. Escuché que algunos querían terminarlo, otros quieren que siga a toda costa. No sé qué va a pasar, supongo que dependerá de cuando termine la cuarentena y en el momento que permitan a los clubes reabrir sus actividades normales. Tampoco sé si les va a convenir a los clubes jugar sin público”.

Si retrocedemos su historia, los recuerdos lo traen a Universal, su club de barrio, donde formó sus primeras armas en el baloncesto: “empecé de muy chico jugando, estuve todas las infantiles y de ahí di el salto a Boca. Al club sigo yendo y las amistades siguen, conozco a las nuevas generaciones y muchos de los compañeros míos ahora llevan a sus hijos, esto es lo mejor que te deja la vida los clubes”.

Debutó en Boca, en 2004 partió a España para jugar en el Lucentum Alicante, pasó por muchos equipos de gran nivel, y en septiembre de 2016 volvió a las diagonales, el Torneo Federal y Estudiantes lo esperaban. Fue un breve paso, apenas meses de convivencia: “la verdad que el recuerdo que me llevo de Estudiantes es el grupo conocí muy buena gente, me hicieron adaptar muy bien al equipo. La situación era clara de las dos partes y al poco tiempo me tuve que ir, pero todo eso me sirvió para ponerme bien físicamente, en lo deportivo y conocí muy buena gente”.

Sobre lo que espera del futuro, habla con más dudas que certezas: “hoy por hoy hay poca esperanza de volver, espero que se controle lo mejor posible. Hay que esperar un poco, lo mejor que podemos hacer es, lo que nos piden que hagamos y pensar que ésta es la mejor forma de volver a la normalidad” concluye.

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