Bancos: “Alguien hizo mal las cosas”, dijo Alberto Fernández

La mención a los “responsables” seguramente es el sayo que les cabe a los titulares del Banco Central, Miguel Pesce, y de la Anses, Alejandro Vanoli, las dos principales instituciones comprometidas con el diseño de la operación

El presidente Alberto Fernández dijo hoy que está “preocupado, enojado y molesto” por lo que ocurrió ayer en las puertas de los bancos en todo el país, donde se formaron largas filas de jubilados y beneficiarios de asignaciones sociales, y afirmó que “no debemos relajarnos” ya que “nos está yendo muy bien y estamos logrando bajar la velocidad de la infección” por coronavirus.

“Cuando ví lo que había pasado ayer, dije ‘pucha’, todo este esfuerzo lo ponemos en peligro”, indicó Fernández y añadió que “hoy volveremos un poquito al orden”.

En declaraciones a Radio Mitre -que hizo después de manifestarse anoche a través de sus redes sociales-, sostuvo: “Tengo la impresión de que, evidentemente, alguien hizo mal las cosas. No cabe ninguna duda y por eso mi malestar”. Así se refirió al desborde en los bancos que se generó ayer.

“Los jubilados y los hermanos más necesitados son nuestra prioridad. En medio de una pandemia, cobrar una jubilación o un beneficio del Estado no puede convertirse en un riesgo para la salud. Eso es inadmisible. Ya ordené a los responsables que no vuelva a repetirse lo de hoy”. Así empieza el texto que Alberto Fernández difundió en la noche del viernes en sus redes sociales.

El “riesgo para la salud” del que habla es la aglomeración desatada en la mañana del viernes frente a las sucursales bancarias donde los jubilados y beneficiarios de la AUH (“hermanos más necesitados”) se apiñaron para intentar cobrar sus haberes, en el caso de jubilados y pensionados, y los 10.000 pesos del Ingreso Familiar de Emergencia los demás.

Ese riesgo no necesita demasiadas explicaciones en medio del aislamiento destinado a frenar los contagios de coronavirus. Pero la mención a los “responsables” seguramente es el sayo que les cabe a los titulares del Banco Central, Miguel Pesce, y de la Anses, Alejandro Vanoli, las dos principales instituciones comprometidas con el diseño de la operación.

Aunque está claro que, en una mirada más abarcativa, también están alcanzados los bancos, las autoridades políticas de cada uno de los territorios (que no previeron medidas de organización, asistencia y control) y hasta las fuerzas de seguridad que se vieron desbordadas por la concurrencia. Quizás también roza a los trabajadores bancarios y sus organizaciones sindicales.

Durante todo el día la oposición apuntó contra los dos primero, Pesce y Vanoli, y hasta hubo quienes exigieron sus renuncias. El Presidente aceptó las críticas pero no las llevó a ese extremo y ni siquiera cargó demasiado las tintas contra ellos. El nuevo rumbo elegido se terminó de diseñar en una reunión donde los dos participaron.

Además, aseguró que “si salimos como si nada hubiera pasado, y nos llega una persona de España, nos puede hacer un estrago. Hay casos que tendrán que seguir en cuarentena. Seguramente los chicos seguirán sin ir al colegio, la administración pública seguirá con trabajo a distancia, y seguirán los mayores adultos”, dijo el mandatario a radio Mitre.

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