Denuncian condiciones insalubres y despidos en el callcenter de Credil

En plena emergencia sanitaria trabajadores de la empresa financiera de nuestra ciudad reclamaron mínimas condiciones de seguridad e higiene. Su consecuencia: uno de los delegados de hecho fue despedido violentamente

Más de 80 trabajadores por turno recibiendo llamadas telefónicas cada dos minutos, en un salón de plata alta repleto de box individuales, una sola puerta que te lleva a la escalera y apenas una ventana que da a una oficina lateral. Así trabajan los empleados del callcenter de la empresa financiera, muy reconocida en nuestra ciudad, Credil, en la calle 64 N°1724. “Nos obligan a trabajar hacinadas”, relatan.

En plena emergencia sanitaria, decretada por el gobierno nacional para prevenir la propagación del coronavirus, aconsejan el aislamiento social. Para ello, el presidente de la Nación estableció este lunes licencias de trabajo por 14 días para personas mayores de 60 años y/o con afecciones de salud crónicas, embarazadas, y padre, madre o persona adulta responsable indispensable del cuidado del niñe.

También, en esa resolución ministerial 207/2020, en el artículo 5, solicitan a que los empleadores tomen las medidas necesarias para disminuir la presencia de trabajadores y trabajadoras en el establecimiento a aquellos indispensables. Sin embargo, no hay control de dichas medidas y así se expresa en este testimonio.

Nicolás, trabajador del callcenter de Credil, contó a Pulso Noticias la situación de precariedad en la que trabajaba. “Nosotres tomamos la medida de fuerza este martes de no ingresar al lugar. Todos fichamos el ingreso y nos quedamos esperando en el patio a que nos vengan a dar el protocolo de seguridad sanitaria para ver si era suficiente o no”, contó Nicolás.

La empresa, cuyo titular local es Ricardo Carozzi, “se escudó en que su medida era reducir una hora de la jornada laboral y abrir la única ventana que hay -que da a una oficina- por el lapso de media hora. Creen que queda totalmente desinfectado el ambiente así”, aseguró el trabajador, quien luego de esa discusión fue despedido ilegalmente y violentamente por los jefes que estaban en el lugar.

Nicolás relató que hace meses vienen solicitando medidas mínimas de seguridad. “En dos ocasiones, nos hicieron trabajar con tolueno en el ambiente. Tuvimos compañeras que se descompusieron. Estamos en un lugar donde no tenemos ventilación, sólo hay una ventanita que da una oficina”, recordó.

“Hay un montón de irregularidades: hubo momentos en los que estábamos sin agua, y esa jornada se habilitó un sólo baño al que la compañera de maestranza iba y venía cargando un balde para que se mantenga higienizado el lugar, y nosotres seguir vendiendo préstamos. Cuando sucedían estas situaciones extremas reclamábamos que no se podía trabajar así, pero nadie nos escuchaba”, recuerda Nicolás. “Nos controlaban cuánto tiempo tardábamos para ir al baño, cada dos minutos teníamos que atender el teléfono, todo era presión”, agrega.

Las situaciones de precarización se pusieron en evidencia en este contexto de emergencia sanitaria y de combatir la pandemia. Cuando los trabajadores del callcenter reclamaron fuertemente no ingresar a cumplir sus funciones en un lugar donde no tienen seguridad sanitaria, la empresa decide despedir a uno de ellos. Justamente, Nicolás explicó que él era una de las personas que llevaba el reclamo ante sus jefes. Para él, su despido es discriminatorio y apunta a instalar miedo para que no se organicen los trabajadores.

En ese sentido, Nicolás afirmó que seguirá por las vías legales pidiendo su reincorproación mientras que sus compañeras y compañeros lograron comenzar a trabajar con ciertas medidas de seguridad sanitaria garantizada. Es decir, a pesar de que el lugar no sea ventilado (uno de los consejos del Presidente de la Nación) y no cuenta con salida de emergencia, mantienen un metro de distancia ya que tienen turnos diferenciados para compartir box por medio; y aplicaron las licencias establecidas.

Sin embargo, para Nicolás el funcionamiento de un callcenter de una empresa financiera es prescindible en este contexto. “Ahora en la pandemia instan a romper la cuarentena para que vayan a sacar plata o pagar un préstamo”, explica.

Entre otras de las irregularidades cometidas por esta empresa se encuentra la contratación como si fueran administrativos, pero se tratan de empleados que realizan un trabajo insalubre con atención al cliente por lo que deberían abonarle lo que dicen el Convenio Colectivo de Trabajo enrolados en Comercio.

Por último, Nicolás resaltó: “Queremos lograr una representación sindical ahí dentro, para que no pase lo que me pasó a mí, que por querer generarla me despidieron en el medio de esta situación de crisis de salud, solamente por pedir que se nos den condiciones mínimas de salud para que podamos trabajar”.

Comentarios

- Advertisement -