“El calendario de vacunación está garantizado”

Pulso Noticias dialogó con el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien se refirió a la situación del dengue y el sarampión en la Provincia, el abastecimiento de vacunas y el presente de los hospitales en la ciudad de La Plata

Cuando Mauricio Macri decidió que el Ministerio de Salud pierda su rango y pase a ser Secretaría, no sólo estaba expresando su concepción política de las labores que debe cumplir el Estado, al mismo tiempo estaba construyendo una GPS para el retorno de enfermedades que parecían erradicadas de nuestro país.

A las decisiones políticas también hay que añadir la desidia. El pasado 3 de enero el ministro de Salud de la nación, Ginés González García, encabezó el operativo por el que comenzaron a liberarse 12.400.000 dosis de vacunas que pertenecen al Calendario Nacional de Inmunizaciones. Las unidades permanecían embargadas en la Aduana del Aeropuerto Internacional de Ezeiza. “Solo un Estado indiferente puede que haber permitido que esto suceda”, afirmó el funcionario nacional sobre aquella situación.

La Provincia de Buenos Aires es una caja de resonancia de ese contexto y desde comienzo de años el sarampión y el dengue se hicieron parte de las noticias cotidianas. De acuerdo al último boletín epidemiológico difundido por la cartera sanitaria bonaerense, hay 118 casos de sarampión registrados y 98 casos de dengue.

Desde septiembre de 2019, Argentina registra la mayor incidencia de casos de sarampión confirmados desde la eliminación de la circulación endémica del virus, alcanzada en 2000. Y el pasado 13 de febrero la enfermedad se cobró la primera vida. Asimismo, la semana pasada se conoció el primer deceso en la Provincia de una persona con diagnóstico confirmado de dengue.

“Nosotros veníamos advirtiendo que si no se vacunaba iba a haber un brote, principalmente en el sarampión, el sarampión no es una enfermedad banal, sino que genera una gran cantidad de casos. Eso lo veníamos diciendo, efectivamente sucedió, y con el dengue pasa lo mismo, si bien no hay muchos casos por ahora, puede haber casos graves”, señala el viceministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, en un diálogo mantenido con Pulso Noticias.

“En caso de que una persona llegue en malas condiciones tenemos preparados los hospitales para hacerle un diagnóstico precozmente y poder trabajar”, señala Kreplak, pero aclara que en los casos mortales “pese a haber estado bien atendidos, no se pudo hacer nada”.

La liberación realizada en la Aduana de Ezeiza permitió también el retorno de la distribución de las vacunas para combatir la meningitis, las cuáles son vitales en salud de los niños y se encontraban en fata de desde hace 6 meses en los principales vacunatorios de la ciudad de La Plata.

“Nuestra apuesta es que se normalicen todas las vacunas. Es la historia también de nuestro proyecto político. Tradicionalmente tenemos una experiencia en vacunas, en garantizar el derecho y hacer las cadenas de compra adecuadamente. Con la llegada de la vacuna contra la meningitis el calendario de vacunación está normalizado”, afirma el funcionario bonaerense.

En ese marco, la Provincia anunció la compra de medicamentos e insumos de laboratorios para el control de las infecciones de transmisión sexual. Una caída en la inversión que se desarrolló durante los últimos tres años había llevado el stock de estos componentes a cero. La falta de tratamientos y controles, sumada a la ausencia de campañas, generó que se quintupliquen los casos de sífilis en el país en los últimos 5 años.

Consultado por este medio, el viceministro de Salud también señaló que desde el Estado nacional como provincial se trabaja para el retorno de la distribución gratuita de preservativos. “Tenemos un aumento de sífilis y de enfermedades de transmisión sexual altísimo y preservativos muy costosos, es una responsabilidad del Estado abastecer de preservativos, así que sin dudas estamos en eso”, dijo.

Terapia intensiva

Médicos realizando intervenciones quirúrgicas a la luz de sus celulares, fallas en el funcionamiento de los aparatos, ausencia de insumos esenciales, escasez de camas, instalaciones inseguras y hasta presencia de cucarachas y roedores, fueron parte de las noticias que estuvieron asociadas con la situación de los hospitales de la región en los últimos años. Y se produjeron, en gran parte, en nosocomios relevantes a nivel provincial como el San Martín, el Rossi o el Sor María Ludovica.

Cuando Nicolás Kreplak comenzó a poner en funciones a las nuevas autoridades de los distintos hospitales, las demandas fueron por un mismo cause: “En la mayoría de los casos hay un problema importante en el abastecimiento de insumos, y hay un montón de cuestiones de infraestructura, muchas obras que se iniciaron y que están abandonadas”.

“Las condiciones en la capital de la Provincia son buenas”, dijo el funcionario provincial (izquierda)

De todas formas, el viceministro es auspicioso y cree que la ciudad de La Plata está en una situación “privilegiada” respecto a otras regiones. En este sentido indicó que “hay muchos profesionales, muy capacitados, con muchas ganas de trabajar y hay una identificación entre todos los directores de los hospitales de La Plata que hacen que sean un equipo y que funcionen en red”.

“Faltan insumos en algunos lugares, hay obras en el San Martín que están paralizadas y que hay que hacer un esfuerzo para terminarlas, pero creo yo que las condiciones en la capital de la Provincia son buenas y vamos a poder empezar comenzar a mostrar en los próximos meses un cambio de perspectiva”, destacó.

El negocio de la salud

El pasado 5 de diciembre se estrenó “La insubordinación de los privilegiados”, un documental que cuenta con los testimonios del gobernador Axel Kicillof, del actual ministro de Salud bonaerense Daniel Gollán, así como de pacientes y expertos en el sistema sanitario. El film, dirigido por Nicolás Kreplak, problematiza sobre el derecho a la salud y los intereses de la “industria de la enfermedad”.

“Queríamos trabajar desde una pieza audiovisual y desde otro registro, desde lo emocional y lo cultural, reflejar cuáles son los grandes impedimentos que sistémicamente suceden para que la construcción del derecho a la salud no sea algo fácil de resolver”, así se refiere Krepalk al ser consultado por Pulso Noticias sobre los motivos que lo llevaron a trabajar en el rol de documentalista.

Su análisis excede las fronteras de lo estrictamente sanitario: “Es una película que motiva espacios de discusión. Creo yo que es una herramienta para esto, para salir de lo coyuntural y empezar a discutir que tipo de país queremos, que tipo de sociedad queremos construir”. “Estamos hablando de muchos intereses económicos, sociales, históricos, culturales que están afectando esto”, concluye.

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