Un nuevo rugido de ellas

Foto: Nicolás Braicovich (Pulso Noticias)

Ganaron Las Leonas y la rompieron. Jugaron un partido bárbaro en el CeNARD contra Holanda, en el clásico. Albertarrio encaró y ganó siempre, Succi con la sobriedad de siempre y un equipo que demostró, en la cancha, que se está preparando al top para Tokio 2020. Además, puntaje perfecto, 3 de 3

Por Alejo Audissio

Gigante. Así se puede caratular al triunfo de Las Leonas. De principio a fin fueron tejiendo una victoria sensacional contra un rival que tiene un gustito especial para las argentinas.

Lo mejor de Holanda se mostró en el inicio del juego. Tuvieron un corner corto que no pudieron capitalizar, pero empezaron jugando en campo argentino, que, una de las figuras, Belén Succi pudo sacar sin problemas. Las nuestras encontraron su posibilidad desde el corto pero no la parada a la serida no fue buena y se disipó la oportunidad. La salida por lesión de De Waard empezó oscurecer la noche de las europeas. 

Desde el segundo cuarto, creció la figura de Agustina Albertarrio. ue una de las mejores del elenco nacional. Por donde fue ganó. Encaró por derecha, izquierda y contra todas las que se le pusieran en el camino. Clave para el desarrollo del juego. Sánchez Moccia también mejorò su prestación con la bocha y Argentina empezó a imponer su juego, intentaron ser lo más pacientes posibles con el útil. Teniendo la posesión lo que más pudieron para, así, incomodar a Holanda que se hace fuerte con el dominio de las acciones. La presión ue asfixiante para las visitantes, sin embargo, el dueño de casa siguió sin poder abrir el score hasta entonces, pero generando situaciones para conseguirlo. Merino y Delía lo tuvieron, pero quedaron cerca de poder convertir. 

Apenas empezó el tercer cuarto, Las Leonas demostraron su superioridad hasta el final del partido. Rebecchi tuvo dos opciones, otro corner corto mal recepcionado, esfumaron las opciones de grito de gol, pero la alegría llegó. Gorzelany, la joven que usa la 3 por ser el número del casco que usó su padre en la Guerra de Malvinas, para poner la ejecución del corner corto tan cerca del ángulo izquierdo como fuese posible. 1-0. 

Desde ahí, a Holanda e costó generar y llegar al arco de Succi que, siempre que la necesitaron, respondió con creces. Algunos fallos polémicos de las árbitras, favorecieron a que las visitantes ganasen terreno e intenten tambalear la estructura de Retegui, pero esto no pasó y se hundió la chance cuando Delfina Merino hizo sonar la madera del lado de adentro, instalar el 2-0 y ponerle punto final a las acciones. Ya con las anaranjadas sin arquera desde hacía dos minutos, a tres del cierre, Merino ya no dejó dudas. 

Un nuevo rugido de ellas. Las que se hacen escuchar en cada partido que juegan. Las que están siempre a la altura de las circunstancias. En la era de la Mujer, este equipo enarbola sus mejores principios.

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