De eso no se habla: el Vaticano y los abusos eclesiásticos

Foto: Télam

A pesar de la reciente condena histórica a los curas del Instituto Próvolo de Mendoza y de la deuda que la Santa Sede tiene con los pedidos de justicia ante los graves delitos sexuales cometidos por sacerdotes en el país, el tema estuvo ausente en la conversación de 44 minutos entre el presidente Alberto Fernández y el Papa Francisco. Sobrevivientes de abusos le escribieron una carta al Sumo Pontífice

El presidente Alberto Fernández mantuvo hoy una reunión a solas con el papa Francisco, que se extendió durante 44 minutos y se desarrolló en la Biblioteca del Palacio Apostólico del Vaticano. Tras el encuentro, el primer mandatario argentino señaló que el Sumo Pontífice “nos está ayudando mucho, pero no necesariamente tiene que estar mostrando lo que ayuda. Yo valoro mucho la ayuda del Papa porque es un argentino preocupado por su patria”.

Según trascendió, la charla estuvo centrada en el apoyo que Jorge Bergoglio dará desde su posición al proceso de renegociación de la deuda en Argentina, y a combatir la difícil situación económica y social que afecta al país. “Estoy seguro que va a hacer lo que pueda hacer para ayudarnos”, remarcó el jefe de Estado sobre la conversación que mantuvo.

El punto que estuvo totalmente ausente del temario fue el del rol que el Papa puede cumplir en el proceso de búsqueda de justicia por los abusos eclesiásticos ocurridos en Argentina. Es llamativo teniendo en cuenta la reciente condena histórica dictada a los curas Horacio Corbacho (59 años) y Nicola Corradi (83) por 25 casos de abusos sexuales cometidos a niños sordos dentro del Instituto Próvolo de Mendoza, y los cuestionamientos que sobrevivientes de abusos realizaron sobre el polémico rol que el Vaticano cumplió en el proceso.

De hecho cuatro sobrevivientes de abusos sexuales cometidos en el ex instituto religioso y dos abogados querellantes viajarán a la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, Suiza, para presentar un informe contra el Vaticano por encubrimiento y luego a Roma donde buscan ser recibidos justamente por el Papa Francisco.

La denuncia involucra al obispo auxiliar de La Plata, Alberto Bochatey, quien fuera designado por Bergoglio como interventor para investigar el caso, y fuera finalmente denunciado por las querellas por “obstruir a la justicia” al “no colaborar con la investigación penal”. Cabe recordar que también se encuentra en proceso una investigación por abusos en la sede platense del Próvolo.

Hace dos días, sobrevivientes de abusos sexuales cometidos en el Instituto le enviaron una carta al Papa, para insistir en ser recibidos por él en Roma. En la misma, remarcan: “Nosotros fuimos violados, agredidos sexualmente y torturados físicamente por sacerdotes católicos, monjas y laicos empleados en la Compañía de María para la educación de Sordos, congregación que responde al Vaticano, implicándolo a Usted”.

“Esta delicada situación abarca casi dos generaciones de niños que fuimos maltratados mientras estábamos bajo el cuidado y la seguridad de su Iglesia”, señalan y agregan: “Nuestra historia va al corazón del encubrimiento de estos crímenes dentro de nuestro país, algo que no era secreto para los funcionarios de la iglesia en Argentina ni para los funcionarios del Vaticano, tal como ha sido plasmado en las resoluciones judiciales de las investigaciones penales llevadas a cabo en la Ciudad de La Plata y en la Provincia de Mendoza”.

En ese sentido, le señalan la falta de predisposición de Bergoglio para recibir a los denunciantes. “Es de público conocimiento que otros sobrevivientes han intentado hablar con Usted desde el año 2014, ero no han tenido éxito alguno. Asimismo, sabemos que recibió información sobre personal de la Iglesia, acusados de abusos sexuales, que se encontraban en Argentina cuidando de niños”, indicaron en la carta.

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