Atenas tiñó de rojo a La Plata

Fotos: Nicolas Braicovich (Pulso Noticias/APdeB)

El Griego tenía la oportunidad de coronarse como el campeón del año de la Asociación Platense de Básquetbol y lo logró al ganar el Torneo Clausura superando a Unión Vecinal por 81 a 64 para cerrar la serie final 2 a 1. En la primera mitad del año se quedó con el Apertura y repitió la hazaña conseguida en el 2018. Nuevamente es el campeón anual

Por Simon de Aduriz para Pulso Noticias

En la previa se esperaba un encuentro difícil, trabado y así se dio. Unión Vecinal con la obligación de ganar para conseguir el derecho a disputar la Súperfinal, y Atenas con las ganas de evitar ese partido y dar la vuelta en su casa. Así se presentaron los planteles sobre el terreno de juego durante la primera mitad pero, en el complemento, el Griego fue Atenas, defendió duro, corrió la cancha y se escapó en el luminoso para gritar campeón con un 81 a 64 final. Los festejos se desataron en el Dante Demo y las luces brillaron sobre Facundo Attademo que marcó 19 puntos y consiguió 10 rebotes para convertirse en la figura.

El pleito comenzó parejo, con dos defensas sólidas que se impusieron sobre las ofensivas, pero con el anfitrión más eficaz en los lanzamientos. Con un 47% del Rojo sobre un 20% del Amarillo en tiros de dos puntos, Atenas marcó la tendencia y se apropió del marcador. En el juego no se notaron grandes diferencias pero sí a la hora de definir y de tomar decisiones para convertir y por eso, el Griego se llevó el primer chico por 21 a 15.

A Unión Vecinal no se le podía escapar el tanteador por lo que, con Mariano García y Fidel Álvarez a la cabeza, salió a revertir el marcador pero no le fue fácil. Mejoró sus números en los lanzamientos pero no consiguió un ventaja favorable porque el dueño de casa se mantuvo fino en ataque y no bajó la intensidad defensiva. Los de Oscar Remaggi no perdieron la conducción de las acciones y, al entretiempo, la tribuna Roja daba indicios de animarse a festejar con el marcador que reflejaba 37 a 29 a su favor. Pero aún quedaba mucho partido por disputar.

Y el entretiempo le sentó bien a Atenas. En un abrir y cerrar de ojos aumentó la distancia y sacó una luz de 17 unidades promediando el cuarto. Attademo y Disipio se adueñaron de los hilos del pleito y no los soltaron más. El visitante no podía hacer pie, intentaba mejorar la defensa y a partir de ahí construir su ataque, pero el Griego se lo impidió una y otra vez. El tiempo se acortaba y la desesperación se empezaba a sentir. El anfitrión no mostró falencias y, de cara a los últimos 10 minutos, los de Remaggi mandaban 58 a 43.

A Navazo se le agotaban las variantes y los locales crecieron en confianza. Sentían la incertidumbre de Unión Vecinal, pero la experiencia y las armas Amarillas, no les daban opción para relajarse. No obstante, Atenas no se desesperó. Controló el juego sabiendo que tenía la copa a su alcance. Aprovechó la necesidad de su rival y lo dominó. El tiempo se consumió y, por 81 a 64, el Griego gritó campeón.

El elenco de Oscar Remaggi atravesó momentos duros en el armado del equipo durante la fase regular pero supo recomponerse. Barrió las semifinales y llegó a la final con la intriga de un plantel en proceso de reconstrucción. No quedaron dudas. Atenas fue superior a Unión Vecinal y renovó el título que consiguió en el Torneo Apertura. El Clausura volvió a teñirse de Rojo y así, con la doble corona, es el campeón del 2019.

Comentarios